Orden Cycadales: las cícadas, de Cycas a Zamia

Las cícadas (orden Cycadales) son plantas ornamentales de aspecto de palmera o de helecho arborescente, pero no son ni lo uno ni lo otro: pertenecen a las gimnospermas, el grupo de las plantas con semillas desnudas, sin flores ni frutos verdaderos, como las coníferas. Se las llama a menudo «fósiles vivientes», porque su linaje se remonta al Pérmico, hace más de 280 millones de años. Hoy el orden reúne más de 350 especies repartidas en diez géneros, en las regiones tropicales y subtropicales de América, África, Asia y Australia. Esta página presenta el orden y reúne los géneros que tienen una ficha en español, empezando por Cycas, el más cultivado.

Lo esencial sobre las Cycadales

  • Grupo: gimnospermas; las cícadas producen conos (estróbilos), no flores.
  • Familias: Cycadaceae (solo el género Cycas) y Zamiaceae (los demás géneros); algunos autores separan además una familia Stangeriaceae.
  • Diversidad: diez géneros y más de 350 especies.
  • Distribución: América tropical y subtropical, África, Madagascar, Asia, Australia y el Pacífico.
  • Protección: todas las especies figuran en los apéndices I o II de la CITES; el grupo es uno de los más amenazados del reino vegetal.
  • Toxicidad: todas las partes son tóxicas, sobre todo las semillas.

Géneros presentados en este sitio

Por ahora, un género tiene ficha en español:

  • Cycas: único género de la familia Cycadaceae y el más extendido de las cícadas, con unas 117 especies aceptadas por Plants of the World Online (POWO), de Madagascar y África oriental a Asia tropical y subtropical, Australia y el Pacífico. Las plantas femeninas no forman un cono compacto: sus hojas carpelares (megasporófilos) se agrupan en una corona abierta en el ápice del tronco.

La especie más cultivada del género, y de todo el orden, es Cycas revoluta, del sur de Japón, conocida como cica o palma de sagú aunque no es una palmera. El sitio presenta también en español especies menos comunes, como Cycas circinalis, especie tipo del género, Cycas thouarsii, de Madagascar y la costa oriental de África, o Cycas debaoensis, de hojas divididas, del sur de China.

Los demás géneros de cícadas

Los otros nueve géneros, tratados en la versión francesa del sitio, todavía no tienen ficha en español. Todos pertenecen a la familia Zamiaceae en sentido amplio:

  • Bowenia: dos especies del noreste de Queensland (Australia), únicas entre las cícadas por sus hojas bipinnadas. Según los autores, se sitúa en Zamiaceae o en Stangeriaceae.
  • Ceratozamia: unas cuarenta especies de México, Guatemala y Belice. Las escamas de sus conos llevan dos pequeños «cuernos».
  • Dioon: una quincena larga de especies de México y América Central (Honduras y Nicaragua), de crecimiento muy lento y gran longevidad.
  • Encephalartos: unas 65 a 70 especies del África subsahariana, muy codiciadas por los coleccionistas; muchas están gravemente amenazadas.
  • Lepidozamia: dos especies del este de Australia, entre las cícadas de tronco más alto.
  • Macrozamia: unas cuarenta especies, todas endémicas de Australia.
  • Microcycas: una sola especie, Microcycas calocoma, endémica del oeste de Cuba (Pinar del Río).
  • Stangeria: una sola especie, Stangeria eriopus, de Sudáfrica y el sur de Mozambique. Sus hojas recuerdan tanto a las de un helecho que fue descrita primero como tal.
  • Zamia: unas ochenta especies, el mayor género americano, desde el sureste de Estados Unidos (Florida y Georgia, donde crece la única cícada autóctona del país, Zamia integrifolia) hasta Bolivia y Brasil, pasando por México, América Central y las Antillas.

Clasificación: una o varias familias

La clasificación de las gimnospermas publicada por Christenhusz y colaboradores en 2011, seguida por POWO, reconoce en el orden Cycadales dos familias: Cycadaceae, con el único género Cycas, y Zamiaceae, con los nueve géneros restantes. Clasificaciones anteriores, todavía frecuentes en libros y catálogos, separaban además una familia Stangeriaceae para Stangeria y, a veces, Bowenia. Este cambio no afecta a los nombres de los géneros ni de las especies.

El aspecto general de las cícadas ha cambiado poco desde el Mesozoico, la época de los dinosaurios, cuando ocupaban buena parte de los paisajes terrestres. Sin embargo, los estudios moleculares indican que la mayoría de las especies actuales son relativamente recientes, fruto de una diversificación ocurrida en los últimos diez a doce millones de años: el grupo es antiguo, pero las especies que vemos hoy no son «fósiles» en sentido estricto.

Morfología

Las cícadas tienen un tronco generalmente simple, a veces ramificado o subterráneo, coronado por hojas grandes, rígidas y pinnadas (bipinnadas en Bowenia, divididas en Cycas debaoensis). Las hojas nuevas brotan en grupo y se despliegan en pocas semanas. Además de las raíces normales, forman raíces coraloides que crecen hacia la superficie y albergan cianobacterias simbióticas (Nostoc y afines) capaces de fijar el nitrógeno del aire, lo que les permite vivir en suelos pobres.

Biología y reproducción

Todas las cícadas son dioicas: hay plantas macho, que producen conos de polen, y plantas hembra, que producen los óvulos y luego las semillas. En la mayoría de las especies estudiadas, la polinización la realizan insectos, sobre todo pequeños escarabajos (gorgojos) y trips que viven y se alimentan en los conos; muchos conos emiten calor y olor para atraerlos. Las semillas son grandes, con una cubierta carnosa a menudo roja, naranja o amarilla. Maduran durante meses y germinan lentamente.

Conservación

Las cícadas figuran entre los grupos de plantas más amenazados del planeta: según las evaluaciones de la UICN, en torno a dos tercios de las especies están en alguna categoría de amenaza. Las causas principales son la destrucción del hábitat, la recolección ilegal de ejemplares silvestres para el coleccionismo y un crecimiento tan lento que las poblaciones se recuperan con dificultad. El caso extremo es Encephalartos woodii, extinto en la naturaleza, del que solo se conocen ejemplares masculinos multiplicados en cultivo. Todas las especies están incluidas en los apéndices de la CITES, que regulan su comercio internacional.

Toxicidad

Todas las partes de las cícadas son tóxicas, y en especial las semillas. Contienen cicasina, un glucósido que en el organismo se transforma en metilazoximetanol (MAM), tóxico para el hígado y el sistema nervioso. La intoxicación puede ser grave, incluso mortal, en animales domésticos y en personas. Los perros son las víctimas más frecuentes, porque las semillas de Cycas revoluta les atraen. Estas plantas deben mantenerse fuera del alcance de niños y mascotas.

Cultivo: lo esencial

Las cícadas crecen muy despacio, lo que explica su valor en colecciones y jardines botánicos. Necesitan pleno sol o semisombra según la especie, un sustrato muy drenante y riegos moderados. Toleran una sequía estacional, pero no el encharcamiento prolongado, que pudre el tronco y las raíces. La resistencia al frío varía mucho de una especie a otra: Cycas revoluta, por ejemplo, se cultiva al aire libre en buena parte del clima mediterráneo, mientras que muchas especies tropicales necesitan invernadero. Los valores de resistencia se indican, con su fuente, en cada ficha. La multiplicación se hace por semillas o por hijuelos basales, dos vías lentas.

Referencias

Plants of the World Online (POWO), Royal Botanic Gardens, Kew: https://powo.science.kew.org/ (autoridad nomenclatural del sitio para los nombres aceptados).

Christenhusz, M.J.M., Reveal, J.L., Farjon, A., Gardner, M.F., Mill, R.R. & Chase, M.W. (2011). A new classification and linear sequence of extant gymnosperms. Phytotaxa, 19: 55–70. [Clasificación en Cycadaceae y Zamiaceae.]

Nagalingum, N.S., Marshall, C.R., Quental, T.B., Rai, H.S., Little, D.P. & Mathews, S. (2011). Recent synchronous radiation of a living fossil. Science, 334: 796–799. [Diversificación reciente de las especies actuales.]