Zamia dressleri

Zamia dressleri es una cícada de las selvas bajas del este de Panamá, conocida en la provincia de Colón y en la comarca de Guna Yala. Esta especie del Género Zamia tiene el tallo bajo tierra y, casi siempre, una sola hoja con pinnas enormes, surcadas entre los nervios, que le dan un aspecto plisado; sus hojas nuevas son de color caoba o pardo rojizo. Descrita en 1993, la UICN la clasifica como en peligro, y los cultivadores la consideran una planta difícil.

Datos clave de Zamia dressleri

  • Nombre aceptado: Zamia dressleri D.W.Stev. (1993), aceptado por The World List of Cycads (versión 2026.08.15) y por GBIF; la World Checklist of Vascular Plants (WCVP), base de POWO, también lo acepta (consultada a través de GBIF el 31 de octubre de 2026).
  • Antiguos nombres y sinónimos: ninguno.
  • Familia: Zamiaceae, orden Cycadales.
  • Nombres comunes: ninguno atestiguado.
  • Distribución natural: Panamá, provincia de Colón y comarca de Guna Yala; en 1993 solo se conocían dos poblaciones pequeñas y separadas.
  • Estado UICN: en peligro (EN), criterios B1ab(iii,v), evaluación publicada en 2022.
  • CITES y otras protecciones: Apéndice II de la CITES (todo el género, desde 1977; semillas exentas por la anotación #4); Anexo B en la Unión Europea; cupo de exportación nulo fijado por Panamá para los ejemplares silvestres.
  • Rusticidad documentada: ningún dato medido; los cultivadores insisten en que necesita calor de día y de noche todo el año (véase Rusticidad).
  • Exposición y sustrato: selva tropical de tierras bajas sobre suelos pesados; el tipo se recolectó a 300 m; en cultivo, luz tamizada, drenaje excelente y humedad elevada.
  • Porte y dimensiones: tallo subterráneo de 3 a 5 cm de diámetro según la descripción original; por lo general una hoja (dos o tres como máximo) de 0,5 a 1,5 m, con 2 a 5 pares de pinnas plegadas de 30 a 50 cm de largo y 12 a 15 cm de ancho.
  • En jardines botánicos: Montgomery Botanical Center (Florida) y otros cinco jardines de Estados Unidos según BGCI; ningún registro en el Reino Unido ni en Australia.
  • Toxicidad: sin datos propios de la especie; hay que considerarla tóxica, como todas las cícadas (véase Toxicidad y precauciones).

Cómo reconocer Zamia dressleri

Es una Zamia de tallo subterráneo que casi siempre produce una sola hoja, con pinnas muy grandes, profundamente surcadas entre los nervios, de aspecto plisado. Las medidas siguientes proceden de la descripción original (Stevenson, 1993, página 6, figura 3):

  • Tallo: subterráneo, de 3 a 5 cm de diámetro; catafilos ovados, de 1 a 2 cm de largo y 2 a 3 cm de ancho.
  • Hojas: por lo general una (a veces dos o tres), de 0,5 a 1,5 m de largo; pecíolo de 0,3 a 1 m, con aguijones escasos a densos; raquis con 2 a 5 pares de pinnas, a veces con algunos aguijones en su tercio inferior.
  • Pinnas: sésiles, elípticas, surcadas entre los nervios en el haz, de base cuneada, acuminadas, dentadas en el tercio superior; las grandes pinnas medianas miden de 30 a 50 cm de largo y de 12 a 15 cm de ancho.
  • Conos masculinos: de color crema a canela, cilíndricos a cilíndrico-alargados, de 5 a 8 cm de largo y 1 a 2 cm de diámetro.
  • Conos femeninos: de rojo vino a pardo rojizo oscuro, ovoide-cilíndricos, cortamente pedunculados, de 10 a 15 cm de largo y 3 a 4 cm de diámetro.
  • Semillas: rojas, ovoides, de 1 a 1,5 cm de diámetro.

Las fuentes no coinciden del todo. En la introducción del mismo artículo, Stevenson atribuye a la especie de 4 a 8 pares de pinnas muy anchas, frente a los 2 a 5 de la descripción. El naturalista Jay Vannini, que cultiva cícadas centroamericanas en Estados Unidos y Guatemala, describe un cáudice subterráneo alargado; las plantas jóvenes llevan una o dos hojas con dos a cuatro pares de grandes pinnas plegadas, mientras que las plantas viejas tienen hasta tres hojas de unos 1,85 m de largo con cinco o seis pares de pinnas muy grandes; las hojas nuevas son de un bonito color caoba o pardo anaranjado (Vannini, 2019). El vivero californiano Jungle Music describe hojas nuevas pardo rojizas y pinnas de 10 a 15 cm de ancho y 30 a 45 cm de largo, más finas que las pinnas acanaladas de Zamia skinneri. Una fotografía tomada en la provincia de Colón en 1999 y publicada en la Virtual Cycad Encyclopedia de las sociedades de palmeras y cícadas de Florida muestra también una hoja joven rojiza.

Híbridos

No se ha documentado ningún híbrido.

Confusiones posibles

Varias Zamia de pinnas grandes o plegadas crecen en Panamá y en Colombia:

  • Zamia wallisii, del norte de Colombia (Antioquia), la especie que Stevenson (1993) consideraba más próxima: una hoja solitaria y de 2 a 5 pares de pinnas muy grandes y surcadas, pero pinnas sobre un peciólulo acanalado y conos masculinos ovoides.
  • Zamia amplifolia, de Colombia, tiene también pinnas muy anchas y surcadas; un aficionado francés que había visto las dos en la naturaleza las encontró «muy, muy parecidas». En su comentario sobre Zamia amplifolia, la Flora de Colombia recuerda que Norstog y Nicholls (1997) señalaron el parecido entre Zamia wallisii y Zamia dressleri. Las dos especies viven en países distintos.
  • Las especies del grupo de Zamia skinneri, también de pinnas plegadas (Zamia skinneri, Zamia imperialis, Zamia neurophyllidia, Zamia hamannii), tienen por lo general más hojas y pinnas más pequeñas; en la clave de Stevenson (1993), Zamia skinneri se separa de Zamia dressleri por su tallo aéreo, de hasta 2 m, y por sus hojas más numerosas.
  • Zamia cunaria, presente en las mismas provincias del este de Panamá, tiene pinnas lisas, más estrechas (de 5 a 8 cm) y más numerosas (de 3 a 12 pares) (Stevenson, 1993).

Taxonomía

Zamia dressleri es un nombre aceptado por The World List of Cycads y por GBIF; la World Checklist of Vascular Plants (WCVP), base de POWO, también lo acepta (consultada a través de GBIF el 31 de octubre de 2026). Dennis W. Stevenson la describió en 1993, en su revisión de las Zamiaceae de Panamá publicada en Brittonia (45: 1-16), junto con Zamia cunaria, Zamia ipetiensis y Zamia neurophyllidia. El ejemplar tipo (D.W. Stevenson, I. Valdespinos y H. Herrera 1145) se recolectó el 7 de enero de 1989 en la provincia de Colón, a 300 m; el holotipo se conserva en el Jardín Botánico de Nueva York (NY), con isotipos en FTG, MO, NY, PMA y U. El nombre no ha cambiado desde entonces.

En su diagnosis latina, Stevenson compara la especie con Zamia wallisii, de la que se distingue por sus pinnas sésiles. En la parte biogeográfica del mismo artículo considera Zamia wallisii, y no Zamia skinneri, la especie hermana de Zamia dressleri, pese a la semejanza de las pinnas, por los conos y el porte; ve en ambas reliquias locales de una especie ancestral antes más extendida. Ese pasaje invierte por error el carácter distintivo y atribuye el peciólulo acanalado a Zamia dressleri (Stevenson, 1993).

Los datos moleculares cuentan otra historia. En el estudio de transcriptomas de Lindstrom y colaboradores (2024), que incluyó una muestra de Colón, Zamia dressleri se sitúa en el clado V, el clado del Istmo, junto a la epífita Zamia pseudoparasitica, dentro del subclado Obliqua; los autores califican esta posición de «peculiar», tan extremas son las diferencias de forma y de hábitat entre una pequeña planta terrestre de una o dos hojas plegadas y la única cícada epífita. Añaden que Calonje y colaboradores (2019) ya habían situado las dos especies en el subclado Obliqua, en ramas separadas. Zamia wallisii, por su parte, pertenece en el mismo estudio al clado VI, el clado de los Andes occidentales, con Zamia oligodonta y Zamia montana. Los resultados moleculares no apoyan, por tanto, el parentesco cercano entre Zamia dressleri y Zamia wallisii propuesto por Stevenson; las fuentes no explican el parecido de sus pinnas.

Etimología e historia

La especie está dedicada a Robert Louis Dressler (1927-2019), botánico del Jardín Botánico de Misuri que colaboró en el estudio de las cícadas de Panamá y fue el primero en reconocerla como especie distinta (Stevenson, 1993; Haynes, 2022). Stevenson le agradece además su trabajo sobre el género en Panamá, sin el cual la revisión no habría podido completarse. Antes de 1993, la especie se había recolectado en la provincia de Colón (J. Cowell, R. Dressler, S. Kiem y K. Norstog) y en territorio guna (H. Herrera, G. de Nevers).

Según Vannini (2019), en los años noventa y dos mil coleccionistas extranjeros arrancaron y exportaron muchas plantas adultas; a su juicio, casi todas murieron probablemente en cultivo.

Nombres comunes

No se conoce ningún nombre vernáculo, ni en español ni en otra lengua: la planta se conoce por su nombre científico.

En la naturaleza

The World List of Cycads registra la especie en la provincia de Colón y en la comarca de Guna Yala, en el este de Panamá. El tipo se recolectó a 300 m. En 1993, Stevenson solo conocía dos poblaciones pequeñas y separadas; no describió ni el tipo de bosque ni el suelo, y no publicó las localidades por temor a los saqueos (Stevenson, 1993).

Vannini (2019) ofrece una imagen más completa a partir del terreno: Zamia dressleri crece en el centro de Panamá, en la vertiente caribeña y justo al otro lado de la divisoria continental, sobre suelos pesados, en selva tropical de baja a muy baja altitud. Según testimonios que él mismo califica de anecdóticos, fue en otro tiempo localmente abundante en un par de lugares de fácil acceso cerca de la costa; por las extracciones y la transformación del hábitat, hoy se encuentra por lo general en pequeños grupos aislados de plantas inmaduras o adultas jóvenes. La cita entre las especies panameñas cuyas poblaciones, antes robustas, han quedado diezmadas por el desarrollo. Su polinizador no está documentado.

Estado de conservación y normativa

Zamia dressleri figura como en peligro (EN) en la Lista Roja de la UICN, en la evaluación de J.D. Bösenberg publicada en 2022, según los criterios B1ab(iii,v): un área de distribución reducida, con un deterioro de la calidad del hábitat y una disminución del número de individuos maduros (The World List of Cycads; GBIF recoge la misma categoría, comprobada el 2 de noviembre de 2026). El declive de las poblaciones silvestres que describe Vannini (2019), por la exportación de plantas adultas y la pérdida de hábitat, coincide con estos criterios.

Como todas las Zamia salvo Zamia restrepoi, Zamia dressleri está incluida en el Apéndice II de la CITES, donde figura el género desde el 4 de febrero de 1977. Su comercio internacional está permitido, pero exige un permiso de exportación del país de origen. La inclusión lleva la anotación #4: las semillas, el polen, las plántulas y los cultivos de tejidos obtenidos in vitro y transportados en recipientes estériles no están sujetos a la CITES. En la Unión Europea, la especie figura en el Anexo B del Reglamento (CE) n.º 338/97, cuya lista vigente fija el Reglamento (UE) 2026/1383, aplicable desde el 29 de junio de 2026. Además, desde el 19 de junio de 2025, Panamá aplica como medida nacional más estricta un cupo de exportación nulo para los ejemplares recolectados en la naturaleza, salvo con fines científicos, personales, médicos, educativos o judiciales (estatutos comprobados en Species+ el 2 de noviembre de 2026).

Esta información general no sustituye a los textos oficiales: conviene comprobar la normativa vigente antes de comprar o intercambiar plantas, pedir al vendedor una prueba de origen y elegir plantas obtenidas de semilla en cultivo; ya existen plantas de reproducción artificial, como muestra la plántula californiana de Vannini.

Cultivo de Zamia dressleri

Es una especie rara y difícil en cultivo, y todas las fuentes que la tratan coinciden en ello. Vannini (2019) escribe que, aunque muy apreciada por sus espectaculares hojas adultas, no es una planta fácil para la mayoría, y que muchos cultivadores experimentados de cícadas la han encontrado complicada en maceta. Según su experiencia, necesita un drenaje excelente y calor todo el año, también de noche; crece despacio de semilla a adulta, y los riegos con hierro quelatado cada pocos meses parecen mejorar su color y su vigor. La cuenta, con Zamia manicata y Zamia hamannii, entre las especies de selva baja que necesitan temperaturas uniformemente cálidas de día y de noche, y menciona ensayos poco concluyentes de hongos micorrícicos y de inoculantes bacterianos.

El vivero Jungle Music, de San Diego (California), recomienda luz tamizada y buen drenaje en el jardín, y la cuenta, con Zamia skinneri y Zamia cremnophila, entre las Zamia que «necesitan condiciones muy tropicales». Simon Lavaud, viverista especializado en cícadas (Cycadales.eu, Francia), la clasifica en su grupo de las Zamia de Costa Rica, Panamá y las selvas bajas de Sudamérica, considerado «difícil» fuera de los trópicos (Lavaud, 2023).

Al aire libre y en pleno suelo

No se ha publicado ningún resultado de cultivo en el suelo fuera de los trópicos. Los consejos de Jungle Music para el jardín (luz tamizada, buen drenaje) se refieren a climas sin heladas; Vannini (2019) señala que algunas cícadas mesoamericanas se han ensayado al aire libre en el sur de Florida y en la costa del sur de California, pero no dice que Zamia dressleri sea una de ellas.

En maceta

La mayoría de los cultivadores la mantienen en maceta bajo cristal. Para las cícadas centroamericanas y panameñas en maceta, Vannini (2019) recomienda una sombra ligera a media y una mezcla muy drenante con al menos un 50 % de piedra pómez (preferible) o perlita de grano medio, y el resto a partes iguales de corteza fina de conífera y de materia forestal bien compostada; advierte que el agua del grifo muy mineralizada puede dejar halos en las pinnas y quemar las raíces y las puntas de las hojas de algunas Zamia delicadas, por lo que los cultivadores pueden probar agua de ósmosis inversa o destilada con las especies que no prosperan. En los climas frescos, eso supone un invernadero caldeado con calor, sombra y humedad constantes.

En jardines botánicos

En resumen: presente en varias colecciones de Estados Unidos; ningún registro en el Reino Unido ni en Australia.

  • Estados Unidos: el Montgomery Botanical Center (Coral Gables, Florida) registra dos números de accesión en su catálogo en línea (2000332 y 20140733, este último de 2014). Montgomery, Marie Selby Botanical Gardens (Sarasota, Florida), The Huntington (San Marino, California), el San Diego Botanic Garden (Encinitas, California), el Atlanta Botanical Garden (Georgia) y el New York Botanical Garden la declaran en BGCI (consulta del 25 de octubre de 2026). Vannini (2019) la cultiva en Estados Unidos (California) y en Guatemala, incluida una plántula de un año obtenida por reproducción artificial.
  • Reino Unido y Australia: ningún registro en BGCI ni en los catálogos en línea de los jardines británicos (Edimburgo, Cambridge, Chelsea Physic Garden) y australianos.
  • Europa continental: BGCI menciona además el Jardín Botánico de Praga (República Checa).

Que un jardín declare una especie en BGCI indica que la tuvo en algún momento, no que la conserve viva hoy, y las fuentes no precisan si estas plantas se cultivan al aire libre o en invernadero.

Multiplicación

Como todas las Zamia, la especie tiene plantas masculinas y femeninas separadas y se multiplica por semilla; en Estados Unidos ya se cultivan plántulas de reproducción artificial (Vannini, 2019). No se ha publicado ningún dato de germinación propio de la especie. El crecimiento de semilla a adulta es lento. Las semillas están exentas de la CITES por la anotación #4, pero deben proceder de plantas de origen legal.

Plagas y enfermedades

No se ha documentado ninguna plaga ni enfermedad propia de la especie. Los fracasos en cultivo se atribuyen a las condiciones (noches frescas, mal drenaje, humedad insuficiente) más que a un parásito identificado. Para las Zamia centroamericanas en general, Vannini (2019) recomienda riegos y pulverizaciones con fungicida cuando se prevén periodos largos de tiempo húmedo, para prevenir la pudrición del cáudice y las manchas foliares.

Rusticidad

No existe ningún dato medido sobre la tolerancia de Zamia dressleri al frío. Es una especie de las tierras bajas tropicales húmedas, y los cultivadores insisten en que necesita calor de día y de noche todo el año; Jungle Music advierte que estas especies toleran mal el frío y pueden llegar a morir por él.

Clima mediterráneo y experiencia europea

No se ha señalado ningún cultivo en el suelo en Europa, y ningún episodio de helada fechado concierne a la especie. Los aficionados franceses la cultivan bajo cristal: un cultivador de la Côte Bleue, al oeste de Marsella, escribió en el foro Fous de palmiers en julio de 2012 que solo le quedaban dos de las plantas que había cultivado, «en mal estado pese a unas condiciones bastante avanzadas», y que el equilibrio entre la humedad del sustrato, la humedad del aire, el calor y la luz le parecía muy difícil de encontrar. Otro aficionado mostró plantas jóvenes criadas bajo cristal en mayo de 2013. Esta experiencia mediterránea, un fracaso bajo cristal más que un récord de frío, sirve para otros climas comparables, como el de la costa mediterránea española, California o el sur de Australia: incluso allí, la planta pide un invernadero caldeado y húmedo. El Jardín Zoológico Tropical de La Londe-les-Maures no ha publicado ninguna observación sobre esta especie.

Otras regiones del mundo

No se ha publicado ningún registro de frío fechado. El vivero británico Trebrown asigna a la especie la zona de rusticidad USDA 10b (mínima media anual de 1,7 a 4,4 °C) en su catálogo, sin indicar en qué se basa esta clasificación comercial; no debe tomarse como un límite medido, y los testimonios de los cultivadores sugieren que unas noches frescas, muy por encima de cero, ya son un problema.

Toxicidad y precauciones

Sí, hay que considerarla tóxica, aunque no se ha publicado ningún estudio de toxicidad propio de Zamia dressleri. El riesgo está documentado en el género y en las demás cícadas: las Zamia contienen glucósidos tóxicos (cicasina, macrozamina), de los que deriva el metilazoximetanol, y para Zamia furfuracea la ASPCA cita la cicasina y la BMAA, un aminoácido neurotóxico, con vómitos, diarrea sanguinolenta y lesiones hepáticas en perros, gatos y caballos; las semillas son la parte más peligrosa.

Mientras no se demuestre lo contrario, hay que mantener semillas y hojas fuera del alcance de niños y animales, y usar guantes para limpiar las semillas. Ante cualquier ingestión, acudir de inmediato a un centro de toxicología, a un médico o a un veterinario.

Usos tradicionales

No se ha documentado ningún uso.

Preguntas frecuentes

¿Dónde crece Zamia dressleri?

Solo en Panamá, en la provincia de Colón y en la comarca de Guna Yala, en la vertiente caribeña y justo al otro lado de la divisoria continental, en selva baja; el tipo se recolectó a 300 m.

¿Por qué se llama «dressleri»?

En honor de Robert L. Dressler (1927-2019), botánico del Jardín Botánico de Misuri, el primero en reconocerla como especie distinta.

¿Se parece a Zamia amplifolia?

Sí: las dos tienen pinnas enormes y surcadas, y pocas hojas. Zamia amplifolia crece en Colombia y Zamia dressleri en Panamá; los datos moleculares aún no han mostrado hasta qué punto están emparentadas.

¿Qué tamaño alcanza?

Es baja, pero sus pinnas son muy grandes. Su tallo es subterráneo; la descripción original indica una hoja de 0,5 a 1,5 m con pinnas de 30 a 50 cm por 12 a 15 cm, y las plantas viejas pueden llevar en la naturaleza hasta tres hojas de unos 1,85 m.

¿Está amenazada?

Sí. La UICN la clasifica como en peligro desde 2022; la extracción de plantas adultas y la pérdida de hábitat han reducido sus poblaciones silvestres.

¿Es fácil de cultivar?

No. Cultivadores experimentados de Estados Unidos y de Francia la describen como complicada: necesita calor de día y de noche todo el año, un drenaje excelente, sombra y una humedad elevada.

¿Cuánto frío soporta?

Muy poco, según los cultivadores, pero no existe ningún dato medido. Fuera de los trópicos necesita un invernadero que se mantenga cálido también de noche.

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Sitios de referencia

Bibliografía

  • Stevenson, D. W. (1993). The Zamiaceae in Panama with comments on phytogeography and species relationships. Brittonia, 45(1): 1-16. doi: 10.2307/2806850. [Revisión de las Zamia de Panamá y descripciones originales de Zamia cunaria, Zamia dressleri, Zamia ipetiensis y Zamia neurophyllidia.]
  • Lindstrom, A., Habib, S., Dong, S., Gong, Y., Liu, J., Calonje, M., Stevenson, D. y Zhang, S. (2024). Transcriptome sequencing data provide a solid base to understand the phylogenetic relationships, biogeography and reticulated evolution of the genus Zamia L. (Cycadales: Zamiaceae). Annals of Botany, 134(5): 747-768. doi: 10.1093/aob/mcae065. [Muestra de Colón; posición en el clado V (subclado Obliqua) junto a Zamia pseudoparasitica.]
  • Calonje, M., Meerow, A. W., Griffith, M. P., Salas-Leiva, D., Vovides, A. P., Coiro, M. y Francisco-Ortega, J. (2019). A time-calibrated species tree phylogeny of the New World cycad genus Zamia L. (Zamiaceae, Cycadales). International Journal of Plant Sciences, 180(4): 286-314. [Subclado Obliqua; citado según Lindstrom y colaboradores (2024).]
  • Stevenson, D. W. (2001). Zamiaceae. En: Flora de Colombia, 21. Instituto de Ciencias Naturales, Universidad Nacional de Colombia, Bogotá. [Comentario sobre Zamia amplifolia que cita a Norstog y Nicholls (1997).]
  • Vannini, J. (2019). Central American and Panamanian cycads in field and greenhouse. Exotica Esoterica, 17 de febrero de 2019. [Artículo en línea de un naturalista y coleccionista.]
  • Lavaud, S. (2023). Comment cultiver les Zamia en climat tempéré. Cycadales.eu. [Clasificación de las especies por dificultad de cultivo.]
  • Bösenberg, J. D. (2022). Zamia dressleri. The IUCN Red List of Threatened Species 2022: e.T42133A69837368. [Evaluación vigente (EN), citada por The World List of Cycads.]
  • Haynes, J. L. (2022). Etymological compendium of cycad names. Phytotaxa, 550(1): 1-31. doi: 10.11646/phytotaxa.550.1.1. [Fuente de las etimologías que recoge The World List of Cycads.]
  • Calonje, M., Stevenson, D. W. y Osborne, R. (2026). The World List of Cycads, versión 2026.08.15. Montgomery Botanical Center, Coral Gables. doi: 10.5281/zenodo.21958524. [Lista de referencia.]