Zamia oligodonta

Zamia oligodonta es una cícada de los Andes colombianos, endémica del departamento de Risaralda, en la cordillera Occidental, donde crece en la selva lluviosa premontana entre 1500 y 1800 m. Esta especie del Género Zamia, descrita en 2003 a partir de unas pocas plantas cultivadas, tiene un tallo casi siempre subterráneo, de una a tres hojas grandes y pinnas anchas y plegadas, con surcos profundos entre los nervios. Incluida en la sinonimia de Zamia montana en 2009, se restableció en 2015; la UICN la clasifica en peligro crítico.

Datos clave de Zamia oligodonta

  • Nombre aceptado: Zamia oligodonta E.Calderón & D.W.Stev. (2003), aceptado por The World List of Cycads (versión 2026.08.15), por GBIF y por la World Checklist of Vascular Plants (WCVP), base de POWO.
  • Antiguos nombres y sinónimos: tratada de 2009 a 2015 como sinónimo de Zamia montana, estatus que conserva en la base de datos de la CITES (Species+).
  • Familia: Zamiaceae, orden Cycadales.
  • Nombres comunes: ninguno atestiguado, ni en español ni en inglés.
  • Distribución natural: Colombia, departamento de Risaralda (cordillera Occidental), de 1500 a 1800 m.
  • Estado UICN: en peligro crítico (CR), criterio B1ab(iii), evaluación publicada en 2022.
  • CITES y otras protecciones: Apéndice II de la CITES (todo el género, desde 1977; semillas exentas por la anotación #4); Anexo B en la Unión Europea.
  • Rusticidad documentada: ningún dato (véase Rusticidad).
  • Exposición y sustrato: en la naturaleza, selva lluviosa premontana fresca y muy húmeda; ningún ensayo de cultivo publicado.
  • Porte y dimensiones: tallo subterráneo, raramente algo aéreo (hasta 40 cm por 11 cm); de 1 a 3 hojas de hasta 2,90 m en las plantas silvestres (revisión de 2015).
  • En jardines botánicos: una sola declaración en BGCI, la del Jardín Botánico de Bogotá (Colombia); ningún registro en Estados Unidos, el Reino Unido ni Australia.
  • Toxicidad: sin datos propios de la especie; hay que considerarla tóxica, como todas las cícadas (véase Toxicidad y precauciones).

Cómo reconocer Zamia oligodonta

Se reconoce por sus pinnas anchas y elípticas, plegadas y casi onduladas, cuyos nervios forman surcos en el haz y sobresalen mucho en el envés, terminadas en una punta larga de acuminada a caudada, llevadas por solo una a tres hojas sobre un tallo por lo general enterrado. El pecíolo lleva algunos aguijones dispersos.

Existen dos descripciones. La descripción original (Calderón-Sáenz y Stevenson, 2003) se basa en unas pocas plantas cultivadas: un tallo subterráneo de 6 a 12 cm de diámetro, hojas de 55 a 125 cm con (8) 10 a 15 (17) pinnas de 20 a 40 cm de largo y 7 a 13 cm de ancho, plegadas, con surcos de 2 a 3 mm entre los nervios, de uno a tres dientes grandes e irregulares de hasta 5 mm cerca del ápice y una punta ligeramente curvada. Las hojas jóvenes se describen allí como doradas. La revisión de Calonje y sus colaboradores (2015), basada en plantas silvestres, mostró que estas alcanzan tamaños mucho mayores:

  • Tallo: por lo general subterráneo, raramente arborescente, de hasta 40 cm de largo y 11 cm de diámetro, erguido o recostado, por lo general solitario pero a veces ramificado.
  • Hojas: de 1 a 3 a la vez, de rectas a ligeramente arqueadas, de hasta 2,90 m de largo; pecíolo de hasta 1,62 m, con algunos aguijones de hasta 4 mm; raquis de hasta 1,31 m, con 2 a 26 pinnas opuestas o casi opuestas.
  • Pinnas: de estrechamente elípticas a elípticas, rectas o apenas falcadas, de ápice acuminado a caudado, de delgadas a algo coriáceas; las medianas miden de 20 a 50 cm por 6,6 a 14 cm. Las hojas nuevas brotan cubiertas de un vello blanco, se vuelven pronto de un verde amarillento pálido y luego bronceadas, antes de tomar un verde vivo brillante.
  • Conos masculinos: de 1 a 3 por tallo, de 7 a 11 cm por 2 a 2,7 cm, de verde amarillento a amarillo beige.
  • Conos femeninos: uno por tallo, erguido, elipsoide, de hasta 17 por 11 cm, pardo rojizo al aparecer, luego pardo y canela claro en la madurez.
  • Semillas: ovoide-piramidales, de 3,5 a 4,2 cm por 2,2 a 2,8 cm, con una sarcotesta (cubierta carnosa) que pasa del rosa al anaranjado.

El nombre de la especie procede de esos pocos dientes cerca del ápice de las pinnas, que la descripción original presentaba como el carácter distintivo. La revisión de 2015 lo matiza: el margen es sobre todo entero, más o menos ondulado en el extremo, a veces tanto que parece ampliamente dentado (como en el holotipo), pero el carácter es muy variable y aparece también en algunas pinnas de Zamia montana; por sí solo no basta para identificar la especie.

Híbridos

No se ha documentado ningún híbrido, ni natural ni hortícola.

Confusiones posibles

La confusión más directa es con Zamia montana, de Antioquia, con la que estuvo unida de 2009 a 2015. Zamia montana tiene un tronco arborescente, hasta diez hojas y pinnas obovadas con los nervios apenas salientes en el envés; Zamia oligodonta tiene un tallo casi siempre subterráneo, no más de tres hojas y pinnas elípticas, onduladas y largamente acuminadas, con los nervios muy salientes en el envés (Calonje y colaboradores, 2015).

La descripción original la comparaba también con otras Zamia de pinnas plegadas o acuminadas:

  • Zamia amplifolia, de la cordillera Occidental, tiene pinnas aún más gruesas, más simétricas y más elípticas, sin dientes ni ápice acuminado, y surcos dos veces más anchos.
  • Zamia skinneri, de Panamá, tiene también pinnas plegadas y acuminadas, dentadas en el extremo, pero con la punta no curvada, más dientes y un porte mucho más robusto, con un tallo arborescente de hasta 4 m.
  • Zamia cunaria, de Panamá, y Zamia amazonum carecen de esos pocos dientes grandes bajo el ápice, y sus pinnas no están plegadas.
  • Zamia purpurea, de México, tiene también un tallo subterráneo y pinnas acuminadas, pero no más de cinco pares de pinnas, púrpuras al brotar y regularmente dentadas en su tercio superior.

Los autores contaban entonces ocho Zamia de hojas plegadas: Zamia oligodonta, Zamia wallisii, Zamia montana, Zamia roezlii, Zamia skinneri, Zamia amplifolia, Zamia dressleri y Zamia neurophyllidia.

Taxonomía

The World List of Cycads, GBIF y la World Checklist of Vascular Plants (WCVP), base de POWO (consultada a través de GBIF el 31 de octubre de 2026), aceptan el nombre Zamia oligodonta. La especie la describieron en 2003 Eduardo Calderón-Sáenz, del Instituto Alexander von Humboldt de Bogotá, y Dennis W. Stevenson, del Jardín Botánico de Nueva York, en la Revista de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (27(105): 485-490). Los autores, que no lograban identificar una planta de Risaralda con la clave de la Flora de Colombia (Stevenson, 2001), publicaron en el mismo artículo una clave actualizada de las Zamia de Colombia.

El holotipo (Calderón-Sáenz 174) es una planta masculina con cono, cultivada por Eduardo Calderón-Sáenz y recolectada en octubre de 1999; procedía de una planta hallada en Risaralda, en bosque subandino. Se conserva en el herbario del Instituto Humboldt (FMB), en Villa de Leyva. La localidad exacta se mantuvo en secreto a propósito, para evitar el saqueo por comerciantes sin escrúpulos.

En 2009, A. J. Lindström incluyó la especie en la sinonimia de Zamia montana (Taxon, 58(1): 265-270). En 2014, Michael Calonje, Gustavo Morales, Cristina López-Gallego y Francisco Javier Roldán estudiaron las dos especies en la naturaleza; su revisión, publicada en Phytotaxa en 2015, volvió a separarlas. The World List of Cycads sigue esta revisión, pero Species+, la base de datos de la CITES, sigue tratando Zamia oligodonta como sinónimo de Zamia montana (comprobado el 2 de noviembre de 2026). Para el lector, esto significa que en los documentos de la CITES la especie figura bajo el nombre de Zamia montana.

Etimología e historia

El epíteto procede de las raíces griegas oligo-, «pocos», y odonto-, «diente», en alusión a los pocos dientes cercanos al ápice de cada pinna (descripción original; Haynes, 2022, según The World List of Cycads). Como se ha visto, la revisión de 2015 considera inconstante este carácter.

Cuando se describió la especie, se habían visto varias plantas estériles en la localidad tipo, pero solo dos plantas cultivadas habían llegado a ser fértiles, una con un cono masculino y otra con un cono femenino. El trabajo de campo de 2014 reveló plantas silvestres mucho mayores que esas plantas cultivadas.

Nombres comunes

No se conoce ningún nombre vernáculo, ni en español ni en inglés.

En la naturaleza

Según la revisión de 2015, la especie es endémica del departamento de Risaralda, donde crece en la selva lluviosa premontana de la cordillera Occidental, entre 1500 y 1800 m (un ejemplar recolectado en 2014 procedía de entre 1750 y 1800 m). El clima, estimado por modelización (WorldClim), aporta de 2600 a 2700 mm de lluvia al año, con dos máximos (octubre-noviembre y abril-mayo) y meses más secos de enero a marzo y en julio-agosto; la temperatura media anual es de 18,8 °C, con valores entre 13,6 y 24,3 °C.

A finales de marzo de 2014 se vieron conos femeninos en desarrollo y conos masculinos jóvenes; se han señalado semillas maduras en octubre. Los conos masculinos estaban completamente podridos a principios de julio, lo que sitúa la liberación del polen hacia abril-mayo. Todavía no se ha observado ningún herbívoro ni polinizador en la especie.

Estado de conservación y normativa

Zamia oligodonta figura en peligro crítico (CR) en la Lista Roja de la UICN, según el criterio B1ab(iii), en la evaluación de Cristina López-Gallego y Michael Calonje publicada en 2022 (The World List of Cycads; GBIF da la misma categoría, comprobada el 2 de noviembre de 2026).

La revisión de 2015 daba un panorama algo menos sombrío que para Zamia montana: cinco subpoblaciones, unos 1000 adultos, una extensión de presencia de unos 30 km² y un área de ocupación estimada en 5 km². La regeneración parecía buena, con plantas de todas las edades, y se vieron conos femeninos fértiles en dos poblaciones; una población se encuentra en un área protegida de Risaralda, y la región conserva todavía una buena cobertura forestal. Las zonas desbrozadas de hábitat adecuado sugieren, sin embargo, que la especie está en declive. La principal amenaza es la destrucción del hábitat para pastos y cultivos, sobre todo café y caña de azúcar. Clasificada como con datos insuficientes en la lista roja de las cícadas de Colombia (Galeano y colaboradores, 2005, citados por la revisión), debía pasar según los autores a en peligro (EN), criterios B1ab(i-v)+2ab(i-v); C1. La evaluación mundial de 2022 es más severa (CR). Las localidades exactas no se publicaron, para limitar la recolección ilegal.

Como todas las especies del género salvo Zamia restrepoi, incluida en el Apéndice I, Zamia oligodonta está cubierta por la inclusión del género en el Apéndice II de la CITES, vigente desde el 4 de febrero de 1977. Su comercio internacional está permitido, pero exige un permiso de exportación del país de origen. La anotación #4 (versión adoptada en la CoP20, vigente desde el 5 de marzo de 2026) exime en particular las semillas, el polen, las plántulas y los cultivos de tejidos obtenidos in vitro y transportados en recipientes estériles. En la Unión Europea, la especie figura en el Anexo B del Reglamento (CE) n.º 338/97, cuya lista vigente fija el Reglamento (UE) 2026/1383, aplicable desde el 29 de junio de 2026. Species+ la incluye bajo el nombre de Zamia montana, con el mismo régimen.

Esta información general no sustituye a los textos oficiales: conviene comprobar la normativa vigente antes de comprar o intercambiar plantas o semillas y pedir al vendedor una prueba de origen.

Cultivo de Zamia oligodonta

No se ha publicado ninguna guía de cultivo ni ningún testimonio de cultivador. Solo se sabe que la especie se describió a partir de plantas cultivadas en Colombia por uno de sus autores, plantas que se mantuvieron mucho más pequeñas que las silvestres.

Simon Lavaud, viverista especializado en cícadas (Cycadales.eu, Francia), incluye Zamia oligodonta entre las Zamia de los bosques nublados de Panamá y Colombia, especies muy raras en cultivo que considera «muy difíciles» en clima templado y reservadas a cultivadores experimentados; de esta en concreto dice que es una especie «rara y difícil de cultivar» (Lavaud, 2023). Es una clasificación de grupo, no el resultado de ensayos con esta especie.

Al aire libre y en pleno suelo

No se ha señalado ningún cultivo al aire libre fuera de su área natural. Su hábitat sugiere que solo un clima tropical de montaña fresco, húmedo y sin heladas podría convenirle; es una deducción, no un resultado.

En maceta

En los climas templados solo podría intentarse bajo cristal, en un invernadero húmedo de temperaturas moderadas y estables, sin extremos de frío ni de calor, con un sustrato muy drenante. Las grandes hojas de las plantas silvestres, de hasta 2,90 m, exigen un recipiente grande y mucha altura; ningún cultivador ha publicado un intento así.

En jardines botánicos

En resumen: ningún registro de la especie en jardines de Estados Unidos, el Reino Unido ni Australia.

  • Estados Unidos, Reino Unido y Australia: ningún registro en BGCI, en el catálogo en línea del Montgomery Botanical Center (ningún resultado el 24 de octubre de 2026) ni en los catálogos en línea de los jardines británicos, estadounidenses y australianos (Fairchild, Edimburgo, Cambridge, Sídney, Melbourne y otros), consultados el 19 de octubre de 2026.
  • Colombia: la única declaración en BGCI procede del Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis (consulta del 24 de octubre de 2026).

Que un jardín declare una especie en BGCI indica que la tuvo en algún momento, no que la conserve viva hoy.

Multiplicación

Como todas las Zamia, la especie es dioica: hacen falta un pie masculino y uno femenino y, en cultivo, una polinización manual. Las semillas, ovoide-piramidales y de 3,5 a 4,2 cm, se conocen desde 2015, como las primeras hojas de las plántulas, que llevan dos pinnas estrechamente elípticas; no se han publicado datos de germinación.

Plagas y enfermedades

No se ha documentado ninguna plaga ni enfermedad, ni en la naturaleza ni en cultivo. Para las Zamia de hábitats húmedos en general, el riesgo principal en cultivo es la pudrición de las raíces en un sustrato demasiado húmedo con tiempo fresco.

Rusticidad

No existe ningún dato de rusticidad para Zamia oligodonta. Su hábitat es fresco (temperatura media anual de 18,8 °C, con valores modelizados entre 13,6 y 24,3 °C), pero ninguna fuente señala heladas en su área ni ningún ensayo de frío: cualquier cifra de rusticidad sería inventada.

Clima mediterráneo y experiencia europea

No se ha señalado ningún cultivo en el suelo ni en maceta en Francia, España, Italia ni el resto de Europa, y ningún episodio de helada fechado concierne a la especie. El Jardín Zoológico Tropical de La Londe-les-Maures no ha publicado ninguna observación sobre ella.

Otras regiones del mundo

No se ha documentado ningún testimonio de cultivo en Estados Unidos, el Reino Unido, Australia ni en ninguna otra parte.

Toxicidad y precauciones

Sí, hay que considerarla tóxica, aunque no se ha publicado ningún estudio de toxicidad propio de Zamia oligodonta. El riesgo está documentado en el género y en otras cícadas: las Zamia contienen glucósidos tóxicos (cicasina, macrozamina), de los que deriva el metilazoximetanol, y para Zamia furfuracea la ASPCA cita la cicasina y la BMAA, un aminoácido neurotóxico, con vómitos, diarrea sanguinolenta y daños hepáticos en perros, gatos y caballos; las semillas son la parte más peligrosa.

Mientras no se demuestre lo contrario, hay que mantener semillas y hojas fuera del alcance de niños y animales, y usar guantes para limpiar las semillas. Ante cualquier ingestión, acudir de inmediato a un centro de toxicología, a un médico o a un veterinario.

Usos tradicionales

No se ha documentado ningún uso para esta especie.

Preguntas frecuentes

¿Dónde crece Zamia oligodonta?

Solo en el departamento de Risaralda, en Colombia, en la cordillera Occidental, en la selva lluviosa premontana entre 1500 y 1800 m.

¿Qué significa «oligodonta»?

«De pocos dientes», por los pocos dientes grandes cercanos al ápice de las pinnas. La revisión de 2015 mostró que este carácter es variable y no basta para identificar la especie.

¿Es la misma planta que Zamia montana?

No. Las dos estuvieron unidas de 2009 a 2015, pero Zamia montana tiene un tronco arborescente y hasta diez hojas, mientras que Zamia oligodonta tiene un tallo casi siempre subterráneo y no más de tres hojas. La CITES las sigue tratando, sin embargo, como una sola especie.

¿Está amenazada?

Sí. La UICN la clasifica en peligro crítico (2022); en 2015 se contaron unos 1000 adultos en cinco subpoblaciones, amenazadas por los pastos, el café y la caña de azúcar.

¿Se puede cultivar fuera de Colombia?

No se ha documentado ningún cultivo. Un viverista especializado la considera rara y difícil de cultivar, y fuera de los trópicos solo cabe intentarlo en un invernadero húmedo de temperaturas moderadas.

¿Es tóxica?

Hay que suponer que sí. No existe ningún análisis propio de la especie, pero las cícadas estudiadas contienen toxinas graves, sobre todo en las semillas.

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Sitios de referencia

Bibliografía

  • Calderón-Sáenz, E. y Stevenson, D. W. (2003). Una nueva especie de Zamia L. (Zamiaceae) de los Andes de Colombia y clave actualizada para las especies del género en Colombia. Revista de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, 27(105): 485-490. [Descripción original.]
  • Calonje, M., Morales, G., López-Gallego, C. y Roldán, F. J. (2015). A taxonomic revision of Zamia montana and Zamia oligodonta, with notes on their conservation status. Phytotaxa, 192(4): 279-289. doi: 10.11646/phytotaxa.192.4.5. [Revisión basada en trabajo de campo.]
  • Lindström, A. J. (2009). Typification of some species names in Zamia L. (Zamiaceae), with an assessment of the status of Chigua D.Stev. Taxon, 58(1): 265-270. [Inclusión en la sinonimia de Zamia montana.]
  • Stevenson, D. W. (2001). Orden Cycadales. Flora de Colombia, 21: 1-91. [Clave de las Zamia de Colombia citada por la descripción original.]
  • López-Gallego, C. y Calonje, M. (2022). Zamia oligodonta. The IUCN Red List of Threatened Species 2022: e.T178882A69832832. [Evaluación vigente, citada por The World List of Cycads.]
  • Lavaud, S. (2023). Comment cultiver les Zamia en climat tempéré. Cycadales.eu. [Clasificación de las especies por dificultad de cultivo.]
  • Haynes, J. L. (2022). Etymological compendium of cycad names. Phytotaxa, 550(1): 1-31. doi: 10.11646/phytotaxa.550.1.1. [Fuente de la etimología que recoge The World List of Cycads.]
  • Calonje, M., Stevenson, D. W. y Osborne, R. (2026). The World List of Cycads, versión 2026.08.15. Montgomery Botanical Center, Coral Gables. doi: 10.5281/zenodo.21958524. [Lista de referencia.]