Zamia pseudomonticola

Zamia pseudomonticola es una cícada de las montañas del sur de Costa Rica y del oeste de Panamá, donde crece en el sotobosque de los bosques muy húmedos y pluviales de altitud media, sobre todo entre 800 y 1600 m, en la vertiente pacífica de la cordillera de Talamanca, en la Fila Costeña y en la provincia panameña de Chiriquí. Esta especie del Género Zamia se parece tanto a Zamia fairchildiana, su vecina de tierras bajas, que su estatus se discute desde que el botánico costarricense Luis Diego Gómez la describió en 1982; el nombre no se publicó válidamente hasta 1986. The World List of Cycads la acepta, y la UICN la clasifica en preocupación menor.

Datos clave de Zamia pseudomonticola

  • Nombre aceptado: Zamia pseudomonticola L.D.Gómez ex D.W.Stev. & Sabato (1986), aceptado por The World List of Cycads (versión 2026.08.15), por GBIF y por la World Checklist of Vascular Plants (WCVP), base de POWO (consultada a través de GBIF el 31 de octubre de 2026).
  • Antiguos nombres y sinónimos: ningún sinónimo; varios autores la han incluido en Zamia fairchildiana, y plantas de esta especie han circulado con ese nombre.
  • Familia: Zamiaceae, orden Cycadales.
  • Nombres comunes: ninguno atestiguado, ni en español ni en ninguna otra lengua.
  • Distribución natural: Costa Rica (Puntarenas; también San José según Acuña-Castillo, 2010) y Panamá (Chiriquí); sotobosque de bosque premontano y montano bajo, de 800 a 1600 m.
  • Estado UICN: preocupación menor (LC), evaluación publicada en 2022.
  • CITES y otras protecciones: Apéndice II de la CITES (inclusión de la familia Zamiaceae; semillas exentas por la anotación #4); Anexo B en la Unión Europea; cupo de exportación nulo de Panamá para los ejemplares silvestres desde 2025.
  • Rusticidad documentada: ningún dato (véase Rusticidad).
  • Exposición y sustrato: en la naturaleza, sotobosque de bosque de muy húmedo a pluvial, en pendientes de moderadas a fuertes; ningún consejo de cultivo propio de la especie.
  • Porte y dimensiones: tronco de hasta 2 m de alto y 20 cm de diámetro, de 6 a 18 hojas de 80 a 250 cm (Acuña-Castillo, 2010); la descripción original daba un tronco de solo 30 cm.
  • En jardines botánicos: Real Jardín Botánico de Kew (BGCI); Montgomery Botanical Center (cuatro entradas, de 2001 a 2018) y otros dos jardines estadounidenses; Real Jardín Botánico de Sídney y Jardín Botánico de Cairns; en Costa Rica, Jardín Botánico Wilson.
  • Toxicidad: sin datos propios de la especie; hay que considerarla tóxica, como todas las cícadas (véase Toxicidad y precauciones).

Cómo reconocer Zamia pseudomonticola

Por el follaje solo, es difícil distinguirla de Zamia fairchildiana; las mejores pistas son sus conos verdosos sobre pedúnculos cortos, sus pinnas de margen entero cerca del ápice y la altitud a la que crece. La descripción más completa es la de la revisión de las Zamia de Costa Rica de Ricardo Acuña-Castillo (2010), una tesis universitaria basada en numerosos ejemplares; difiere bastante de la descripción original de Gómez (1982), que se apoyaba en un solo ejemplar (véase más abajo).

Tronco y hojas

Según Acuña-Castillo (2010), las plantas adultas tienen un tronco cilíndrico, semienterrado o bien despegado del suelo, de hasta 2 m de alto y 20 cm de diámetro, con una corteza parda y rugosa; Lindström y sus colaboradores (2013) hablan también de tallos de más de 2 m. La planta lleva de 6 a 18 hojas de 80 a 250 cm. El pecíolo, recto o algo arqueado, mide de 29 a 95 cm, y el raquis, arqueado, de 51 a 150 cm; ambos pueden ser lisos o espinosos. Cada hoja tiene de 10 a 40 pares de pinnas. Las pinnas medianas, de 16 a 33 cm de largo y 3 a 6 cm de ancho, de cuatro a siete veces más largas que anchas, son de lanceoladas a falcadas, asimétricas, lisas y brillantes, de margen entero, a veces profundamente escotado; el ápice es corto (menos de una quinta parte de la longitud), agudo y fino.

Para las plantas panameñas, Taylor Blake y Holzman (2012) describen un pecíolo y un raquis claramente espinosos hasta la base del raquis, pinnas con un marcado pliegue longitudinal, casi enteras, y un ápice por lo general de menos de 3 cm, frente a más de 3 cm en Zamia fairchildiana.

Conos y semillas

La especie es dioica. Los conos masculinos, casi cilíndricos, miden de 9,5 a 14 cm por 2,7 a 4,7 cm, sobre un pedúnculo pardo y pubescente de 8 a 10 cm; sus escamas fértiles, de color pardo verdoso, llevan sacos polínicos en las dos caras, un carácter compartido con Zamia fairchildiana y raro en el género (Lindström y colaboradores, 2013). El cono femenino, solitario y en forma de barril, mide de 10 a 35 cm por 8 a 11 cm, sobre un pedúnculo corto de 4 a 5 cm; sus escamas hexagonales son verdosas, con un vello fino y disperso de color pardo rojizo (Acuña-Castillo, 2010). Lindström y sus colaboradores (2013) lo describen glabro, verde oscuro, con una punta estéril corta y obtusa y un pedúnculo oculto entre los catafilos, mientras que Acuña-Castillo (2010) le atribuye una punta estéril cónica y larga, a veces de más de 3 cm. Las semillas son «de color albaricoque» y casi esféricas, de 1,3 a 1,7 cm de diámetro, en la descripción original, y de anaranjadas a rosadas según Acuña-Castillo (2010); Taylor y sus colaboradores (2012) escriben, en cambio, que todas las Zamia del istmo tienen semillas rojas, salvo Zamia pseudoparasitica.

Lo que decía la descripción original

La descripción de Gómez (1982), basada solo en el ejemplar tipo, presenta una planta mucho más pequeña: un tronco erguido de no más de 30 cm de alto y 5 a 7 cm de diámetro; de 3 a 10 hojas de 80 cm a 1 m con 9 a 14 pares de pinnas opuestas, elíptico-lanceoladas, falcadas y largamente acuminadas, rectas o curvadas hacia atrás en el ápice, enteras, de 15 a 22 cm por 3,5 a 4,5 cm; y, sobre todo, un pecíolo glabro y sin aguijones. Los conos masculinos, erguidos, miden de 8 a 9,5 cm, sobre un pedúnculo de 4 a 6 cm. Acuña-Castillo (2010) explica que ese pecíolo liso, propio del holotipo, es muy variable en la naturaleza y en cultivo, incluso en la localidad tipo: plantas cultivadas sin aguijones en sus primeras hojas los desarrollan años después. Este detalle contribuyó mucho a la confusión con Zamia fairchildiana.

Híbridos

No se ha demostrado ningún híbrido, pero se sospecha una hibridación con Zamia fairchildiana. Según L. D. Gómez, citado por Acuña-Castillo (2010), podría darse en las estribaciones del sur de la Fila Costeña, entre 800 y 1200 m, donde algunos ejemplares estériles no pueden asignarse con seguridad a ninguna de las dos especies. Acuña-Castillo no la cree frecuente, porque las dos especies ocupan por lo general altitudes distintas, y señala que solo un estudio genético podría confirmarla.

Confusiones posibles

La principal fuente de confusión es Zamia fairchildiana. Acuña-Castillo (2010) da estas diferencias:

  • Pinnas: margen inferior entero cerca del ápice en Zamia pseudomonticola, finamente dentado en Zamia fairchildiana, cuyo ápice se estrecha además de forma más gradual.
  • Conos masculinos maduros: de menos de 14 cm de largo, frente a más de 20 cm por lo general.
  • Conos femeninos: pedúnculo de menos de 5 cm y escamas verdosas, frente a un pedúnculo de 5 cm o más y escamas grisáceas.
  • Altitud: sobre todo por encima de 1000 m, frente a sobre todo por debajo de 1000 m en Zamia fairchildiana.
  • Anatomía: diferencias en los pelos de las hojas y en los haces de fibras, según trabajos inéditos.

Otras especies pueden confundirse también con ella:

  • Zamia acuminata, de la vertiente pacífica de Costa Rica (provincia de San José): más pequeña, con un tallo subterráneo o corto, sacos polínicos solo en la cara inferior de las escamas masculinas y conos femeninos pubescentes de color pardo grisáceo (Lindström y colaboradores, 2013); Gómez (1982) ya la separaba por sus pinnas menos numerosas, terminadas en cola, y su pecíolo espinoso;
  • Zamia gomeziana, de Costa Rica: pinnas más largas, de margen inferior recto y ápice mucho más largo; en Zamia pseudomonticola las pinnas son menos de siete veces más largas que anchas, de margen inferior convexo, y los conos verdosos tienen pedúnculos más cortos (Acuña-Castillo, 2010);
  • Zamia elegantissima y Zamia stevensonii, del centro de Panamá: pecíolo casi sin aguijones, pinnas planas sin pliegue longitudinal, sacos polínicos solo en la cara inferior (Taylor Blake y Holzman, 2012);
  • Zamia monticola, de Guatemala: solo emparentada por el nombre; Gómez (1982) la creía cercana, pero la separaba por su pecíolo glabro e inerme, la ausencia de bases foliares persistentes y sus conos.

Taxonomía

Zamia pseudomonticola L.D.Gómez ex D.W.Stev. & Sabato es un nombre aceptado por The World List of Cycads, por GBIF y por la World Checklist of Vascular Plants (WCVP), base de POWO (consultada a través de GBIF el 31 de octubre de 2026). Luis Diego Gómez describió la especie en 1982 en Phytologia (volumen 50, página 402), en un artículo en el que describía también Zamia fairchildiana. Su cita del tipo no daba ni recolector ni número, una referencia exigida por el Código de nomenclatura; Stevenson y Sabato la aportaron en 1986 en Taxon (volumen 35, página 141), tras ver el holotipo, lo que fija la fecha de publicación válida en 1986 y explica la forma «ex D.W.Stev. & Sabato» (The World List of Cycads, según Tropicos). El holotipo, recolectado por Gómez con el número 18118 según Acuña-Castillo (2010), procede del sitio Cotón, al pie suroeste del cerro Pando, cerca de Sabalito (Coto Brus, provincia de Puntarenas), a 1300 m, en un bosque mixto de robles (Quercus), Wimmeria y Symplocos; se conserva en el Herbario Nacional de Costa Rica (CR), con isotipos en los herbarios F y ND.

Una especie discutida

El estatus de la especie se discute desde su descripción. Schutzman, Vovides y Adams (1998) la consideraban la misma especie que Zamia fairchildiana: según ellos, solo se distinguía por un carácter de las pinnas, que varía de forma continua de una población a otra, y Gómez había citado un solo ejemplar. El tratamiento de las Zamiaceae del Manual de plantas de Costa Rica (Merello, 2003 según The World List of Cycads, 2004 según Acuña-Castillo) también la ponía en duda. Jay Vannini (2019) cuenta, según Whitelock (2002) y Calonje (2006), que las búsquedas en la localidad tipo no habían encontrado plantas conformes a la descripción, lo que apuntaba a una simple forma de Zamia fairchildiana; Acuña-Castillo (2010), al contrario, escribe que la especie es localmente común en las laderas del cerro Pando.

Otros autores la mantienen. Acuña-Castillo (2010) encontró, mediante un análisis estadístico de las proporciones de las hojas, diferencias significativas entre las dos especies, que se suman a las de los conos, y cita la opinión de Gómez y de Stevenson (2007) a favor de dos especies. Lindström y sus colaboradores (2013) la tratan como especie hermana de Zamia fairchildiana, y The World List of Cycads la acepta. En 2014, en el foro francés Fous de palmiers, un cultivador experimentado seguía siendo escéptico y sugería que las diferencias de pinnas y conos podían deberse a las condiciones de cultivo. En la práctica, una planta del sur de Costa Rica etiquetada «Zamia fairchildiana» puede pertenecer a esta especie, sobre todo si procede de más de 1000 m.

Etimología e historia

El epíteto une el griego pseudo-, «falso», al nombre de Zamia monticola, una cícada de Guatemala, y alude al supuesto parecido y parentesco entre las dos especies (Haynes, 2022, seguido por The World List of Cycads; Acuña-Castillo, 2010). Gómez (1982) escribía, en efecto, que su nueva especie estaba emparentada con Zamia monticola, aunque la separaba por varios caracteres.

La especie se describió en el marco de una revisión de las Zamia de Costa Rica y Panamá, que hasta entonces se archivaban en los herbarios como Zamia skinneri o Zamia pseudoparasitica. Gómez esperaba encontrarla en las zonas vecinas de Panamá; Acuña-Castillo (2010) señala, según Taylor (2007), que se había recolectado allí recientemente, en el oeste de Chiriquí, cerca de la frontera. Gómez y sus colegas la estudiaron en la estación biológica Las Cruces de 1985 a 1995, pero ese trabajo nunca se publicó.

Nombres comunes

No se conoce ningún nombre común, ni en español ni en inglés ni en ninguna otra lengua; Species+ no registra ninguno.

En la naturaleza

Según Acuña-Castillo (2010), Zamia pseudomonticola es endémica de las cordilleras del sur de Costa Rica (la vertiente pacífica de la cordillera de Talamanca, en las provincias de San José y Puntarenas, y el sur de la Fila Costeña, en Puntarenas) y del oeste de Panamá (Chiriquí). En Costa Rica crece en el sotobosque de bosques premontanos y montanos bajos, de muy húmedos a pluviales, entre 800 y 1600 m, en pendientes de moderadas a fuertes. Es localmente común en la reserva biológica de Las Cruces y en las laderas del cerro Pando, y más escasa más al norte a lo largo de la Talamanca, al menos hasta el pie del cerro Chirripó. The World List of Cycads solo da la provincia de Puntarenas para Costa Rica, mientras que Species+ registra Costa Rica y Panamá.

En Panamá, Taylor Blake y Holzman (2012) la sitúan por encima de 1000 m en la provincia de Chiriquí, en el noroeste o en el noreste de la provincia según el pasaje del artículo. Taylor y sus colaboradores (2012) la incluyen entre las especies del bosque siempreverde submontano, entre 700 y 1200 m, con más de 3000 mm de lluvia al año y temperaturas de 21 a 24 °C, aunque en otro lugar la citan como ejemplo de especie de gran altitud, por encima de 1500 m.

Ecología

Acuña-Castillo (2010) recoge varias observaciones. En Las Cruces, la planta acumula muchos restos vegetales entre sus bases foliares, como algunas palmeras de roseta, lo que favorece los hongos saprófitos en el ápice del tallo y en los pecíolos. Las orugas de mariposas del género Eumaeus se comen sus hojas y a veces pueden defoliar una planta por completo y dañar sus yemas y sus conos. Su ciclo reproductivo no es estrictamente estacional y depende sobre todo de la luz disponible en el sotobosque. Las plántulas llevan una sola hoja con cuatro pinnas, sobre un pecíolo liso o algo espinoso.

En un experimento inédito en Las Cruces, L. D. Gómez obtuvo tantas semillas de conos protegidos de los insectos como de conos dejados al aire libre, lo que para él sugiere un papel importante del viento en la polinización, aunque los escarabajos (erotílidos y gorgojos) son frecuentes en los conos; Acuña-Castillo recuerda que los especialistas consideran hoy a los escarabajos como los principales polinizadores de las cícadas. Otro estudio de Gómez (1993), en el jardín Wilson, atribuye la dispersión de las semillas, a unas decenas de metros, a las aves: un tangara (Ramphocelus costaricensis), un saltador (Saltator striatipectus) y un zorzal (Turdus grayi). Publicado con el nombre de Zamia fairchildiana, se refiere, según Acuña-Castillo, a plantas de Zamia pseudomonticola, y este autor considera probable que buena parte de los trabajos inéditos de Gómez sobre Zamia fairchildiana se refieran en realidad a esta especie.

Estado de conservación y normativa

Zamia pseudomonticola figura en preocupación menor (LC) en la Lista Roja de la UICN, en una evaluación de J. D. Bösenberg fechada el 26 de junio de 2020 y publicada en 2022 (categoría confirmada por GBIF el 2 de noviembre de 2026). La especie es localmente común en Las Cruces y en el cerro Pando (Acuña-Castillo, 2010), y no se ha descrito ninguna amenaza propia.

Como todas las Zamia salvo Zamia restrepoi, incluida en el Apéndice I, figura en el Apéndice II de la CITES por la inclusión de la familia Zamiaceae, vigente desde el 4 de febrero de 1977 según Species+. La anotación #4 (versión adoptada en la CoP20, vigente desde el 5 de marzo de 2026) exime en particular las semillas, el polen, las plántulas y los cultivos de tejidos obtenidos in vitro y transportados en recipientes estériles; el comercio internacional de las plantas exige un permiso. En la Unión Europea, la especie figura en el Anexo B del Reglamento (CE) n.º 338/97, cuyos anexos vigentes fija el Reglamento (UE) 2026/1383, aplicable desde el 29 de junio de 2026; Species+ indica el Anexo A hasta febrero de 2017. Panamá aplica además una medida nacional más estricta: desde el 19 de junio de 2025, un cupo de exportación nulo para los ejemplares recolectados en la naturaleza (notificación CITES 2025/079), salvo con fines científicos, personales, médicos, educativos o judiciales. Species+ tiene una ficha propia de la especie, que confirma este régimen (comprobada el 2 de noviembre de 2026).

Esta información general no sustituye a los textos oficiales: conviene comprobar la normativa vigente antes de comprar o intercambiar plantas, pedir al vendedor una prueba de origen y elegir plantas obtenidas de semilla.

Cultivo de Zamia pseudomonticola

No se ha publicado ninguna guía de cultivo propia de Zamia pseudomonticola, y la información disponible es indirecta:

  • Costa Rica: la especie se cultiva en el Jardín Botánico Wilson, cerca de San Vito; Acuña-Castillo (2010) publica la fotografía de un cono femenino de una planta de este jardín. Un visitante señaló en el foro Fous de palmiers en 2009 numerosas Zamia plantadas por todo el jardín y presentadas como Zamia fairchildiana, una identificación que Acuña-Castillo discute para las plantas de ese jardín.
  • Aguijones: en cultivo, las plantas sin aguijones en sus primeras hojas los desarrollan años después (Acuña-Castillo, 2010).
  • Clasificación de un viverista: Simon Lavaud, viverista especializado en cícadas (Cycadales.eu, Francia), la incluye entre las Zamia de las selvas bajas de América Central y del Sur, cuyo cultivo considera «difícil» en clima templado (Lavaud, 2023). Esta clasificación sorprende para una especie de 800 a 1600 m, y no se basa en ningún ensayo con Zamia pseudomonticola.

Su hábitat sugiere una planta de sombra, de suelo húmedo y aire muy húmedo, pero ninguna fuente lo ha confirmado en cultivo. La acumulación de restos en el corazón de la planta observada en la naturaleza, que favorece los hongos, invita a mantener limpio y bien aireado el ápice del tallo; es una deducción, no un consejo publicado.

Al aire libre y en pleno suelo

No se ha documentado ninguna plantación al aire libre fuera del área natural de la especie. Dentro de ella, el Jardín Botánico Wilson, en Costa Rica, a altitud media en los trópicos, es el único lugar donde se sabe que se cultiva en el suelo. En los demás lugares, solo un clima sin heladas y constantemente húmedo permitiría plantearse una plantación; es una deducción a partir de su hábitat, no un resultado comprobado.

En maceta

No se ha publicado ningún testimonio de cultivo en maceta. Con la información disponible, es una planta de invernadero cálido, húmedo y sombreado, en una maceta profunda con un sustrato drenante.

En jardines botánicos

En resumen: declarada por un jardín británico, presente en varias colecciones estadounidenses y en dos jardines australianos.

  • Reino Unido: el Real Jardín Botánico de Kew declara la especie en BGCI; la declaración no dice cómo ni desde cuándo se cultiva.
  • Estados Unidos: el catálogo en línea del Montgomery Botanical Center (Coral Gables, Florida) registra cuatro números de entrada, de 2001, 2006, 2015 y 2018 según su numeración; BGCI la registra además en el New York Botanical Garden y en el jardín botánico de la Universidad de Hawái en Hilo (catálogo y BGCI consultados el 25 de octubre de 2026).
  • Australia: el Real Jardín Botánico de Sídney y el Jardín Botánico de Cairns (Queensland), según BGCI.

Que un jardín declare una especie en BGCI indica que la tuvo en algún momento, no que la conserve viva hoy, y, dada la confusión de nombres, las etiquetas pueden decir Zamia fairchildiana o Zamia pseudomonticola para plantas parecidas.

Multiplicación

La especie se multiplica por semillas, después de que una planta femenina haya sido polinizada por una masculina que forme conos al mismo tiempo; en cultivo, la polinización suele hacerse a mano, aunque el experimento de Gómez sugiera un papel del viento. No se ha publicado ningún protocolo de siembra propio de la especie; como en las demás Zamia, conviene sembrar semillas frescas, limpias de su cubierta carnosa, con guantes. Las plántulas producen primero una sola hoja con cuatro pinnas (Acuña-Castillo, 2010). Las semillas están exentas de la CITES por la anotación #4, pero deben proceder de plantas cultivadas de origen legal; dada la confusión de nombres, conviene comprobar la identidad de las semillas vendidas con este nombre.

Plagas y enfermedades

En la naturaleza, las orugas de Eumaeus pueden defoliar una planta por completo, y los hongos saprófitos crecen sobre los restos acumulados en el ápice del tallo y en los pecíolos (Acuña-Castillo, 2010). No se ha documentado ninguna enfermedad propia de la especie en cultivo. En general, las Zamia están expuestas sobre todo a la pudrición de las raíces y del tallo en un sustrato frío y empapado, y a las cochinillas. Entre estas, Aulacaspis yasumatsui, la cochinilla asiática de las cícadas, capaz de matar un Cycas adulto en pocos meses, incluye el género Zamia entre sus plantas huésped según la base de datos de la EPPO, que sigue a Marler, Lindström y Watson (2021); no se ha señalado ningún ataque en Zamia pseudomonticola.

Rusticidad

No existe ningún dato sobre la tolerancia al frío de Zamia pseudomonticola, ni en la naturaleza ni en cultivo. Es una especie tropical de altitud media: la única indicación climática publicada es la horquilla de 21 a 24 °C que Taylor y sus colaboradores (2012) dan para los bosques submontanos de Panamá en los que la sitúan. Esto no da ninguna pista sobre un límite de supervivencia, y nada demuestra que la altitud de su área le dé alguna tolerancia a las heladas.

Clima mediterráneo y experiencia europea

No se ha señalado ningún cultivo en el suelo ni en maceta en Francia, España, Italia ni el resto de Europa, y ningún episodio de helada fechado concierne a la especie. Los mensajes del foro Fous de palmiers que la mencionan (de 2012 a 2014) tratan de su validez y no dan datos de cultivo. El Jardín Zoológico Tropical de La Londe-les-Maures (Var, Francia) no ha publicado ninguna observación sobre ella. Para los lectores de climas de tipo mediterráneo, como el litoral español, California o el sur de Australia, un invernadero caldeado o una galería acristalada siguen siendo la única opción prudente.

Otras regiones del mundo

No se ha publicado ningún registro de frío, ni en los foros ni por los jardines botánicos. Trebrown, vivero británico, le asigna la zona USDA 9b (mínimas medias anuales de −3,9 a −1,1 °C), una clasificación comercial, no un resultado medido. En los climas oceánicos frescos, como el del Reino Unido, necesita un invernadero caldeado y húmedo.

Toxicidad y precauciones

Sí, hay que considerarla tóxica, aunque no se ha publicado ningún estudio de toxicidad propio de Zamia pseudomonticola. El riesgo está documentado en el género y en otras cícadas: los estudios farmacológicos citados por The Gymnosperm Database encontraron en las Zamia glucósidos tóxicos (cicasina, macrozamina), de los que deriva el metilazoximetanol, y para Zamia furfuracea la ASPCA cita la cicasina y la BMAA, un aminoácido neurotóxico, con vómitos, diarrea sanguinolenta y daños hepáticos en perros, gatos y caballos; las semillas son la parte más peligrosa.

Mientras no se demuestre lo contrario, hay que mantener semillas y hojas fuera del alcance de niños y animales, y usar guantes para limpiar las semillas. Ante cualquier ingestión, acudir de inmediato a un centro de toxicología, a un médico o a un veterinario.

Usos tradicionales

No se ha documentado ningún uso tradicional de Zamia pseudomonticola.

Preguntas frecuentes

¿Es Zamia pseudomonticola una especie válida?

Sí para The World List of Cycads, que la acepta, pero el debate no está cerrado. Varios autores la han incluido en Zamia fairchildiana; otros, entre ellos Acuña-Castillo (2010) y Lindström y sus colaboradores (2013), la mantienen aparte por sus conos y las proporciones de sus hojas.

¿Cómo se distingue de Zamia fairchildiana?

Sobre todo por los conos y la altitud. Zamia pseudomonticola tiene conos masculinos de menos de 14 cm y conos femeninos verdosos sobre un pedúnculo de menos de 5 cm, y vive sobre todo por encima de 1000 m; Zamia fairchildiana, planta de tierras bajas, tiene conos mayores, escamas femeninas grisáceas y pinnas finamente dentadas cerca del ápice.

¿Tiene el pecíolo espinoso?

Depende de la planta. La descripción original hablaba de un pecíolo sin aguijones, pero eso valía para el único ejemplar tipo; Acuña-Castillo (2010) lo describe liso o espinoso, y Taylor Blake y Holzman (2012), espinoso hasta la base del raquis en Panamá. Las plantas cultivadas adquieren aguijones con la edad.

¿De dónde viene su nombre?

Del griego pseudo-, «falso», y de Zamia monticola, una cícada guatemalteca con la que Gómez la creía emparentada. El nombre significa, pues, «falsa monticola».

¿Está amenazada?

No, según la UICN, que la clasifica en preocupación menor (2022). Es localmente común en algunos bosques de montaña del sur de Costa Rica, como la reserva biológica de Las Cruces.

¿Se puede cultivar fuera de los trópicos?

Solo bajo cristal caldeado, y sin guía publicada. Su tolerancia al frío es desconocida: procede de bosques tropicales de altitud media, nunca se ha probado en frío, y no se puede plantar al aire libre en los climas con heladas.

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Sitios de referencia

Bibliografía

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  • Lindström, A. J., Calonje, M., Stevenson, D., Husby, C. y Taylor, A. (2013). Clarification of Zamia acuminata and a new Zamia species from Coclé Province, Panama. Phytotaxa, 98(2): 27-42. doi: 10.11646/phytotaxa.98.2.1. [Comparación de las Zamia de la vertiente pacífica de Costa Rica.]
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  • Gómez, L. D. (1993). Birds as short-range seed dispersers of Zamia fairchildiana in SW Costa Rica. Revista de Biología Tropical, 41: 905-906. [Referido a Zamia pseudomonticola por Acuña-Castillo (2010).]
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