Zamia pygmaea

Zamia pygmaea se presenta como la cícada más pequeña del mundo: una planta de tallo subterráneo, de unos 25 cm de alto como máximo, endémica del oeste de Cuba y de la Isla de la Juventud, donde crece en pinares y lugares expuestos sobre arenas blancas. Esta especie del Género Zamia la describió en 1815 el botánico inglés John Sims a partir de una planta cultivada en Londres, con el nombre inglés de «Least Zamia». Ha recibido otros nombres, entre ellos Zamia kickxii, Zamia silicea y Zamia ottonis, que The World List of Cycads trata hoy como sinónimos, aunque el último lo defienden como especie aparte la Flora de la República de Cuba y un estudio genético de 2024. La UICN la clasifica en peligro (evaluación de 2022).

Datos clave de Zamia pygmaea

  • Nombre aceptado: Zamia pygmaea Sims (1815), aceptado por The World List of Cycads (versión 2026.08.15) y por GBIF; la World Checklist of Vascular Plants (WCVP), base de POWO, también lo acepta (consultada a través de GBIF).
  • Antiguos nombres y sinónimos: Zamia kickxii Miq. (1842), Zamia ottonis Miq. (1844), Zamia pygmaea var. wrightii A.DC. (1868), Zamia silicea Britton (1916), Zamia chamberlainii J.Schust. (1932), Zamia pumila subsp. pygmaea (Sims) Eckenw. (1981), Palmifolium pygmaeum (Sims) Kuntze (1891); la flora de Cuba trata Zamia ottonis como especie aparte (véase Taxonomía).
  • Familia: Zamiaceae, orden Cycadales.
  • Nombres comunes: «yuquilla de sabana» en Cuba (Roig, 1963, citado por la Flora de la República de Cuba; Species+); «Least Zamia» en inglés (Sims, 1815).
  • Distribución natural: Cuba, provincia de Pinar del Río e Isla de la Juventud.
  • Estado UICN: en peligro (EN), criterios B1ab(ii,iii,iv,v)+2ab(ii,iii,iv,v), evaluación publicada en 2022.
  • CITES y otras protecciones: Apéndice II de la CITES (todo el género, desde 1977; semillas exentas por la anotación #4); Anexo B en la Unión Europea.
  • Rusticidad documentada: ninguna medida propia de la especie; un vivero especializado incluye su grupo entre las Zamia que toleran temperaturas cercanas a cero (véase Rusticidad).
  • Exposición y sustrato: en la naturaleza, pinares y lugares expuestos sobre arenas blancas cuarcíticas (Flora de la República de Cuba).
  • Porte y dimensiones: tallo subterráneo; unos 25 cm de alto como máximo según las fuentes recientes, hojas de «un palmo» según Sims; la flora de Cuba da sin embargo hojas de unos 80 cm (véase Cómo reconocer).
  • En jardines botánicos: Fairchild Tropical Botanic Garden, The Huntington, San Diego Botanic Garden y otros jardines de Estados Unidos; Reales Jardines Botánicos de Victoria (Melbourne) y jardines botánicos de Cairns (Australia); varios jardines europeos, entre ellos el de Nápoles.
  • Toxicidad: sin datos propios de la especie; hay que considerarla tóxica, como todas las cícadas (véase Toxicidad y precauciones).

Cómo reconocer Zamia pygmaea

Su pequeño tamaño es el carácter que más se cita: Gutiérrez-Ortega y Villarreal (2024) la presentan como la cícada más pequeña del mundo, de no más de 25 cm de alto. La descripción original de John Sims (1815), hecha a partir de una planta masculina, da:

  • Hojas: pinnadas, de un palmo de largo aproximadamente, sobre pecíolos redondeados.
  • Pinnas: unos diez pares, tan juntas que se superponen ligeramente, no del todo opuestas, ovaladas y oblicuas, brillantes, unidas al raquis por una articulación cartilaginosa; el margen superior, más recto, es finamente dentado en el tercio próximo al ápice, y el margen inferior, más curvo, hasta la mitad de su longitud; el resto es entero.
  • Raquis: con dos surcos por encima, redondeado por debajo.
  • Cono masculino: oval, sobre un pedúnculo corto y grueso, inclinado hacia un lado, con escamas vagamente hexagonales que llevan numerosas anteras globulares blancas. Sims no vio ninguna planta femenina.

La Flora de la República de Cuba (González Géigel, 2003), basada en plantas cubanas, da una descripción más completa, pero con dimensiones mucho mayores que las de Sims y que los 25 cm que se citan a menudo, sin explicar la diferencia:

  • Tallo: subterráneo, tuberoso, de 8 cm de diámetro.
  • Hojas: unas 6, erguidas, de unos 80 cm de largo; las jóvenes cubiertas de un indumento pardo ferrugíneo que desaparece con la edad; pecíolo inerme, casi semicilíndrico y plano por encima, de 20 a 80 cm.
  • Pinnas: alternas a casi opuestas, de 10 a 12 a cada lado del raquis, estrechamente aovado-lanceoladas a lanceoladas, de 4 a 9 cm de largo y de 1 a 2 cm de ancho (a veces 0,8 cm), rígidas, obtusas, con numerosos dientes pequeños en el margen.
  • Conos masculinos: cilíndricos, de unos 5 cm por 1 cm, sobre un pedúnculo de 2 a 2,5 cm.
  • Conos femeninos: de 3 a 6 cm por 1,5 a 2 cm, con un ápice cónico cortamente acuminado, sobre un pedúnculo de 2 a 4 cm, cubiertos de un indumento pardo rojizo.
  • Semillas: ovoides, de 1,5 cm por 1 cm, con una sarcotesta rojiza a rosado oscuro. Los conos y las semillas se registran de octubre a agosto.

La misma flora señala que, en lugares alterados o después de los incendios, las hojas nuevas no crecen erguidas sino algo arqueadas y con menos pinnas: son las plantas que se llamaron Zamia silicea.

Híbridos

No se ha documentado ningún híbrido de Zamia pygmaea, ni natural ni obtenido en cultivo. Para el conjunto de las Zamia del Caribe y de Florida, Lindstrom y sus colaboradores (2024) recuerdan que los estudios genéticos han revelado intercambios de genes complejos entre poblaciones e incluso entre islas, sin citar ningún caso propio de esta especie.

Confusiones posibles

Cuba tiene varias Zamia de tallo subterráneo. La clave de la Flora de la República de Cuba las separa así:

  • Zamia angustifolia, Zamia stricta y Zamia integrifolia: pinnas estrechamente lineares, de menos de 7 mm de ancho, enteras salvo cerca del ápice;
  • Zamia pumila: menos de 10 pinnas a cada lado y conos más grandes (masculinos de 6 a 11 cm, femeninos de 8 a 14 cm);
  • la planta que la flora llama Zamia amblyphyllidia (hoy incluida en Zamia erosa por The World List of Cycads): pinnas de más de 2 cm de ancho;
  • Zamia ottonis, que la flora mantiene como especie: pinnas lanceoladas a espatuladas, festoneadas sobre todo hacia el ápice, y conos femeninos cilíndricos, frente a las pinnas estrechamente aovado-lanceoladas a lanceoladas, con numerosos dientes pequeños, de Zamia pygmaea.

Simon Lavaud, viverista especializado en cícadas (Cycadales.eu, Francia), observa que Cuba alberga una gran diversidad de Zamia que nadie ha conseguido aún describir con precisión, y muestra plantas cubanas de «tipo erosa», «tipo integrifolia» y «tipo pygmaea» (Lavaud, 2023). Fuera de una población conocida, las plantas jóvenes pueden ser difíciles de identificar. En cambio, no hay riesgo de confusión con la otra cícada endémica del oeste de Cuba, Microcycas calocoma, que forma un tronco.

Taxonomía

The World List of Cycads acepta el nombre Zamia pygmaea, y GBIF lo da como aceptado; la World Checklist of Vascular Plants (WCVP), base de POWO, también lo acepta (consultada a través de GBIF el 31 de octubre de 2026). John Sims publicó la especie en 1815 en el Botanical Magazine (volumen 42, lámina 1741), con el nombre inglés de «Least Zamia». El holotipo, conservado en el Museo de Historia Natural de Londres (BM), lo tomó Salisbury de una planta cultivada por los Loddiges; la Flora de la República de Cuba indica que procedía de Cuba, mientras que Sims solo escribió que era «importada, nativa de las Indias Occidentales».

The World List of Cycads y Species+ incluyen en su sinonimia varios nombres basados en plantas variables:

  • Zamia kickxii Miq. (Monographia Cycadearum: 71, lám. 8, 1842), descrita a partir de una planta cultivada en el jardín botánico de Gante que procedía de Cuba según la flora de Cuba, con Palmifolium kickxii y Zamia pygmaea var. kickxii;
  • Zamia ottonis Miq. (Linnaea 17: 740, 1844), cuyo tipo procede de la provincia de Matanzas, con Palmifolium ottonis y Zamia pygmaea var. ottonis;
  • Zamia pygmaea var. wrightii A.DC. (Prodromus 16(2): 543-544, 1868), basada en una recolección de Charles Wright en la provincia de Pinar del Río (1861-1864); Zamia chamberlainii J.Schust. (1932) es un sinónimo homotípico según la flora de Cuba;
  • Zamia silicea Britton (Bulletin of the Torrey Botanical Club 43: 462, 1916), de una recolección hecha en 1916 en la Isla de la Juventud, con Zamia media f. silicea;
  • Palmifolium pygmaeum (Sims) Kuntze (1891), del intento de Otto Kuntze de sustituir el nombre genérico Zamia;
  • Zamia pumila subsp. pygmaea (Sims) Eckenw. (Journal of the Arnold Arboretum 61: 719, 1981).

En 1981, James Eckenwalder reunió todas las Zamia de las Antillas en una sola especie, Zamia pumila, con dos subespecies, entre ellas la subespecie pygmaea, limitada al oeste de Cuba; según la flora de Cuba, los trabajos de Stevenson (1987) mostraron que esa reducción iba demasiado lejos.

El caso de Zamia ottonis

Las fuentes discrepan en un punto. The World List of Cycads incluye Zamia ottonis en Zamia pygmaea, pero la Flora de la República de Cuba (González Géigel, 2003) la trata como especie aparte, presente en el oeste, el centro y el este de Cuba, en matorrales secos sobre serpentina. El estudio filogenético de Lindstrom y sus colaboradores (2024), que analizó entre otras una planta del oeste de Cuba, apunta en la misma dirección: Zamia ottonis aparece como una especie válida que divergió antes, mientras que Zamia kickxii es hermana de Zamia pygmaea; los autores señalan que la localidad original de estos dos últimos nombres es desconocida, porque se describieron a partir de plantas cultivadas, pero concluyen que existen al menos dos especies distintas en Cuba. Las tres forman, dentro del clado del Caribe y de Florida, un pequeño grupo de las especies más pequeñas del género, en el que el tamaño de las semillas sigue al de las plantas. Este sitio sigue a The World List of Cycads, la referencia actual, y señala esta divergencia.

Etimología e historia

El epíteto procede del latín pygmaeus, «pigmeo» o «enano», una alusión aparente al pequeño tamaño de la planta (Haynes, 2022, seguido por The World List of Cycads).

La planta descrita por Sims procedía del vivero Loddiges, en Hackney (Londres), donde floreció a principios de mayo. El mismo texto recoge los consejos de los Loddiges para toda la familia: una tierra ligera y arenosa que deje escurrir bien el agua, las «cabezas» de las plantas en una atmósfera cálida y húmeda, y ningún intento de mantener el invernadero a una temperatura fija, ya que sus invernaderos oscilaban a menudo en un solo día entre unos 49 y 16 °C, con evidente provecho para las plantas. Añadían que, de las cuarenta y dos «palmas», cícadas incluidas, que cultivaban, solo nueve podían multiplicarse por división, y que las demás había que sembrarlas en cuanto se recogía la semilla (Sims, 1815).

Nombres comunes

En Cuba, la Flora de la República de Cuba le da el nombre de «yuquilla de sabana», según Roig (1963), que Species+ recoge también como nombre español (comprobado el 2 de noviembre de 2026). Para el género en general, la flora cita en Cuba «guáyara», «yuca cimarrona» y «yuquilla» (León, 1946; Roig, 1963). El nombre «yuquilla de ratón» se emplea allí para otras especies, entre ellas Zamia ottonis. En inglés, Sims la llamó «Least Zamia», el único nombre inglés atestiguado para la especie.

En la naturaleza

Zamia pygmaea es endémica de Cuba: The World List of Cycads limita su área al oeste de la isla y a la Isla de la Juventud (antigua isla de Pinos), y la Flora de la República de Cuba precisa la provincia de Pinar del Río y la Isla de la Juventud. Según la flora, crece en pinares y en lugares expuestos, sobre arenas blancas cuarcíticas.

Una ficha compilada por el Botanical Survey of India describe hábitats abiertos y secos que van de la serpentina a los afloramientos calizos y a la arena casi pura, y cuenta la especie, con Zamia angustifolia, entre las más adaptadas a la sequía del género. Este cuadro corresponde a la especie en sentido amplio: la serpentina es el hábitat que la flora de Cuba atribuye a Zamia ottonis. Ni los polinizadores ni el tamaño de las poblaciones se han documentado para la especie; para el género, la flora de Cuba cita la polinización por pequeños escarabajos de los géneros Rhopalotria y Pharaxonotha.

Estado de conservación y normativa

Zamia pygmaea figura como en peligro (EN) en la Lista Roja de la UICN, con los criterios B1ab(ii,iii,iv,v)+2ab(ii,iii,iv,v), en la evaluación de J. D. Bösenberg publicada en 2022 (según The World List of Cycads); GBIF da la misma categoría (comprobada el 2 de noviembre de 2026). Estos criterios corresponden a una extensión de presencia y un área de ocupación reducidas, con una disminución continua del área de ocupación, de la calidad del hábitat, del número de localidades y del número de plantas adultas. La ficha del Botanical Survey of India indica todavía «en peligro crítico», según una evaluación anterior.

Como todas las Zamia salvo Zamia restrepoi, incluida en el Apéndice I, Zamia pygmaea está cubierta por la inclusión del género en el Apéndice II de la CITES, vigente desde el 4 de febrero de 1977. La anotación #4 (versión adoptada en la CoP20, vigente desde el 5 de marzo de 2026) exime las semillas, el polen, las plántulas y los cultivos de tejidos obtenidos in vitro y transportados en recipientes estériles, así como las flores cortadas de plantas reproducidas artificialmente; el comercio internacional de las plantas exige en cambio un permiso de exportación. En la Unión Europea, la especie figura en el Anexo B del Reglamento (CE) n.º 338/97, cuya lista vigente fija el Reglamento (UE) 2026/1383, aplicable desde el 29 de junio de 2026. Species+ tiene una ficha propia de la especie, con sus sinónimos, que confirma este régimen (comprobada el 2 de noviembre de 2026).

Esta información general no sustituye a los textos oficiales: conviene comprobar la normativa vigente antes de comprar o intercambiar plantas o semillas, pedir al vendedor una prueba de origen y preferir plantas nacidas de semillas cultivadas.

Cultivo de Zamia pygmaea

Ningún jardín botánico ha publicado pautas de cultivo propias de la especie. Simon Lavaud, de Cycadales.eu, incluye Zamia pygmaea, «una de las especies más pequeñas del género», en su grupo de Zamia de Florida y del Caribe, cuyo cultivo considera fácil en clima templado: según él, esas especies toleran temperaturas cercanas a cero y los inviernos de tipo mediterráneo, proceden casi todas de medios calizos y soportan bien la sequía (Lavaud, 2023). Es una clasificación de grupo, no un ensayo con esta especie; en la naturaleza, la flora de Cuba la sitúa además sobre arenas cuarcíticas, que no son calizas.

Al aire libre y en pleno suelo

No se ha publicado ningún resultado al aire libre fuera de Cuba. En los climas subtropicales sin heladas, como el sur de Florida, un lugar muy drenante, soleado o ligeramente sombreado, correspondería a su hábitat de pinares arenosos abiertos; es una deducción a partir del hábitat, no un resultado comprobado.

En maceta

Su pequeño tamaño la convierte en una de las cícadas más fáciles de tener en maceta. Conviene un sustrato muy drenante, como las arenas de su hábitat, y una protección contra las heladas en invierno.

En jardines botánicos

En resumen: presente en varios jardines de Estados Unidos, en dos jardines australianos y en varios jardines europeos.

  • Estados Unidos: figura en el catálogo en línea (Garden Explorer) del Fairchild Tropical Botanic Garden (Miami) y en BGCI; BGCI la registra también en The Huntington (San Marino) y en el San Diego Botanic Garden (California), el arboreto de la Universidad Estatal de California en Fullerton, el Lincoln Park Conservatory (Chicago), los Matthaei Botanical Gardens (Ann Arbor) y el jardín botánico de la Universidad de Hawái en Hilo. El Montgomery Botanical Center no registra ninguna entrada con este nombre ni con sus sinónimos en su catálogo en línea (consulta del 25 de octubre de 2026).
  • Australia: los Reales Jardines Botánicos de Victoria (Melbourne) y los jardines botánicos de Cairns (Queensland), según BGCI; Cairns declara también plantas con los nombres Zamia pygmaea var. kickxii y var. ottonis.
  • Europa: BGCI la registra en los Jardines Botánicos Nacionales de Glasnevin (Dublín), en Alemania (Jena, Palmengarten de Fráncfort), en la República Checa (Praga, Teplice) y en Suecia (Jardín Botánico Bergius); varios jardines declaran además una forma etiquetada «Hidnii». Un artículo de 2019 sobre los invernaderos del jardín botánico de Nápoles cita Zamia pygmaea entre las Zamia cultivadas allí (Sibilio, 2019). Ningún registro en el Reino Unido.

Que un jardín declare una especie en BGCI indica que la tuvo en algún momento, no que la conserve viva hoy.

Multiplicación

Como todas las Zamia, la especie tiene plantas masculinas y femeninas y se multiplica por semillas; para obtenerlas en cultivo hace falta una planta de cada sexo. No se ha publicado ningún dato de germinación propio de la especie. Ya en 1815, los Loddiges observaban que la mayoría de las cícadas había que sembrarlas en cuanto se recogía la semilla. Las semillas, de 1,5 cm por 1 cm según la flora de Cuba, están exentas de permisos CITES; conviene asegurarse de que proceden de plantas cultivadas.

Plagas y enfermedades

No se ha documentado ninguna plaga ni enfermedad propia de la especie. En cultivo, las Zamia corren sobre todo el riesgo de pudrición en un sustrato frío y encharcado, y el de las cochinillas.

Rusticidad

No existe ninguna medida de la resistencia de Zamia pygmaea al frío. El vivero Cycadales.eu atribuye a las Zamia del Caribe una tolerancia a temperaturas cercanas a cero, y a las heladas solo en el caso de Zamia integrifolia (Lavaud, 2023): no da ningún umbral para Zamia pygmaea.

Clima mediterráneo y experiencia europea

No se ha publicado ningún resultado en el suelo en Francia, en Italia ni en España, y ningún episodio de helada fechado concierne a la especie; en el foro francés Fous de palmiers solo aparece en intercambios de semillas. A modo de comparación, y sin que sea transponible a esta especie: en el Jardín zoológico tropical de La Londe-les-Maures (Var, en la Costa Azul francesa), una Zamia integrifolia, especie del mismo grupo caribeño, sobrevivió a −6 °C en febrero de 2012 con daños en el follaje. A falta de datos sobre Zamia pygmaea, en los climas de tipo mediterráneo, como California, el sur de Australia o el litoral español, es preferible cultivarla en maceta y resguardarla de las heladas en invierno.

Otras regiones del mundo

No se ha publicado ningún registro de frío para la especie, ni en foros ni por jardines botánicos. El vivero británico Trebrown le atribuye la zona USDA 9b (mínima media anual de −3,9 a −1,1 °C), una clasificación comercial, no un resultado medido. La ficha del Botanical Survey of India menciona una planta cultivada en el jardín botánico del NBRI en Lucknow (India), sin datos climáticos.

Toxicidad y precauciones

Sí, hay que considerarla tóxica, aunque no se ha publicado ningún estudio de toxicidad propio de Zamia pygmaea. El riesgo está bien documentado en las cícadas: las Zamia contienen glucósidos tóxicos (cicasina, macrozamina), de los que deriva el metilazoximetanol, un compuesto tóxico para el hígado y el sistema nervioso, y para Zamia furfuracea la ASPCA cita la cicasina y la BMAA, un aminoácido neurotóxico, con vómitos, diarrea sanguinolenta y lesiones hepáticas en perros, gatos y caballos; las semillas son la parte más peligrosa. En Cuba, la propia especie se emplea como raticida (véase Usos tradicionales).

Mientras no se demuestre lo contrario, hay que mantener semillas y hojas fuera del alcance de niños y animales, y usar guantes para limpiar las semillas. Ante cualquier ingestión, acudir de inmediato a un centro de toxicología, a un médico o a un veterinario.

Usos tradicionales

Según la Flora de la República de Cuba, la especie se emplea en Cuba principalmente como raticida (Roig, 1963), aunque su efecto no se ha comprobado. Para el género, la misma flora señala que en el centro y el este de Cuba se extraía almidón del tallo subterráneo para alimentar a los niños pequeños; ninguna fuente relaciona este uso con Zamia pygmaea, y esas preparaciones, peligrosas sin desintoxicación, no deben intentarse nunca.

Preguntas frecuentes

¿Es Zamia pygmaea realmente la cícada más pequeña del mundo?

Sí, así se presenta, con 25 cm de alto como máximo y hojas de un palmo en la descripción de Sims. La flora de Cuba da, sin embargo, hojas mucho más largas (unos 80 cm), sin explicar la diferencia. Con Zamia kickxii y Zamia ottonis, forma el pequeño grupo cubano de las especies más pequeñas del género.

¿Dónde crece?

Solo en Cuba, en la provincia de Pinar del Río y en la Isla de la Juventud, en pinares y lugares expuestos sobre arenas blancas cuarcíticas.

¿Zamia kickxii es la misma planta?

Para The World List of Cycads y Species+, sí: es un sinónimo. El estudio genético de 2024 la encuentra próxima a Zamia pygmaea, pero separa Zamia ottonis, que la flora de Cuba también mantiene como especie.

¿Está amenazada?

Sí. La UICN la clasifica en peligro (2022), por un área pequeña y en disminución. Está incluida en el Apéndice II de la CITES y en el Anexo B en la Unión Europea.

¿Es resistente al frío?

No se sabe. No existe ninguna medida; un vivero especializado incluye su grupo entre las Zamia que toleran temperaturas cercanas a cero. Por prudencia, conviene cultivarla en maceta, protegida de las heladas.

¿Necesita un sustrato calizo?

No se ha demostrado. El vivero Cycadales.eu señala que casi todas las Zamia de su grupo caribeño proceden de medios calizos, pero la flora de Cuba sitúa esta especie sobre arenas blancas cuarcíticas, que no lo son.

¿Es tóxica?

Hay que suponer que sí. Ningún análisis concierne a la especie, pero las cícadas estudiadas contienen toxinas graves, sobre todo en las semillas; en Cuba la planta se usa incluso como raticida.

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Sitios de referencia

Bibliografía

  • Sims, J. (1815). Zamia pygmaea. Least Zamia. Curtis’s Botanical Magazine, 42: lám. 1741. [Descripción original; copia escaneada.]
  • González Géigel, L. (2003). Zamiaceae. En: Greuter, W. y Rankin Rodríguez, R. (eds.), Flora de la República de Cuba, serie A, fascículo 8(4). Edición en línea, Jardín Botánico de Berlín, 2024. doi: 10.3372/frc.8.4. [Flora nacional.]
  • Lindstrom, A., Habib, S., Dong, S., Gong, Y., Liu, J., Calonje, M., Stevenson, D. y Zhang, S. (2024). Transcriptome sequencing data provide a solid base to understand the phylogenetic relationships, biogeography and reticulated evolution of the genus Zamia L. (Cycadales: Zamiaceae). Annals of Botany, 134(5): 747-768. doi: 10.1093/aob/mcae065.
  • Gutiérrez-Ortega, J. S. y Villarreal A., J. C. (2024). A possible case of adaptive radiation in cycads. Annals of Botany, 134(5): i-ii. doi: 10.1093/aob/mcae110. [Comentario sobre Lindstrom y colaboradores (2024).]
  • Bösenberg, J. D. (2022). Zamia pygmaea. The IUCN Red List of Threatened Species 2022: e.T213253786A69843909. [Evaluación vigente (EN); referencia dada por The World List of Cycads, categoría confirmada por GBIF.]
  • Sibilio, G. (2019). The greenhouses of the Botanical Garden of Naples, Italy. Delpinoa, 56-57 (2014-2015): 69-103. [Lista de las cícadas de los invernaderos de Nápoles.]
  • Lavaud, S. (2023). Comment cultiver les Zamia en climat tempéré. Cycadales.eu. [Clasificación de las especies por dificultad de cultivo.]
  • Haynes, J. L. (2022). Etymological compendium of cycad names. Phytotaxa, 550(1): 1-31. doi: 10.11646/phytotaxa.550.1.1. [Etimología seguida por The World List of Cycads.]
  • Calonje, M., Stevenson, D. W. y Osborne, R. (2026). The World List of Cycads, versión 2026.08.15. Montgomery Botanical Center, Coral Gables. doi: 10.5281/zenodo.21958524. [Lista de referencia.]