Los cycas son plantas generalmente robustas que se desarrollan sin problemas cuando se les proporcionan las condiciones adecuadas. Sin embargo, cuando las condiciones de cultivo se alejan demasiado del óptimo, la planta acaba acusándolo: uno de los síntomas más habituales es el amarillamiento del follaje. Identificar la causa correcta es el primer paso para actuar con eficacia.
El cycas tiene sed: falta de agua o exceso de riego
Los cycas son originarios de regiones tropicales y subtropicales donde el año se divide en una estación seca y una estación húmeda. En cultivo, necesitan agua durante su período de crecimiento activo, que en Europa corresponde a los meses de verano. Entre mayo y septiembre es necesario regar regularmente; si no, el follaje puede comenzar a amarillar.
A la inversa, las plantas regadas con demasiada frecuencia en un suelo que permanece encharcado también pueden mostrar hojas amarillas. El truco para evitar ambos errores es cultivar el cycas en un sustrato o suelo con buen drenaje. Plantarlo en una rocalla o sobre un montículo elevado mejora la infiltración del agua.
En verano, riegue dos veces por semana aportando unos diez litros de agua por planta. En mayo y septiembre, basta con un riego semanal. El resto del año, las precipitaciones naturales son suficientes para la mayoría de los cycas cultivados en exterior.
Hojas antiguas que completan su ciclo de vida
Las hojas de los cycas son, en la mayoría de las especies, persistentes y permanecen en la planta durante varios años. Durante ese tiempo realizan la fotosíntesis, la reacción bioquímica que convierte el agua y el dióxido de carbono en azúcares y oxígeno, permitiendo a la planta crecer y sobrevivir. Cuando una hoja envejece y llega al final de su vida útil, deja de fotosintetizar: la clorofila desaparece y la hoja, antes verde, se vuelve amarilla.
En los cycas, las hojas más antiguas transfieren sus nutrientes de vuelta a la planta antes de secarse completamente. Por eso es preferible esperar a que este proceso se complete antes de cortarlas: así la planta recupera parte de los minerales almacenados en el tejido foliar.
Carencias de nutrientes
Como todas las plantas, los cycas no solo necesitan agua y dióxido de carbono: también requieren una amplia gama de nutrientes minerales, algunos en cantidades muy pequeñas. Si la planta sufre carencias, el aspecto del follaje se altera. El amarillamiento de las hojas puede estar causado por falta de nitrógeno, de magnesio o de manganeso, entre otros elementos.

Las plantas en maceta son más propensas a las carencias que las cultivadas en plena tierra, ya que el sustrato disponible es limitado y se agota con el tiempo. Un abono completo y regular es suficiente para evitar este problema. Lo ideal es aplicarlo en primavera, antes de que comience el crecimiento.
Atención: el exceso de fertilizante puede provocar el mismo síntoma que la carencia. Las sobredosis ocurren con más frecuencia con abonos químicos, cuya dosificación es más difícil de controlar. Para evitar errores, se recomienda usar abonos orgánicos de liberación lenta, a base de cuernos tostados o sangre seca, que actúan de forma progresiva y sin riesgo de quemar las raíces.

El abono Solabiol para palmeras es también adecuado para la fertilización de cycas y otras plantas mediterráneas.
Presentado en forma de gránulos de degradación lenta, este fertilizante es rico en nitrógeno, potasio y magnesio, los tres elementos clave para mantener un follaje verde y vigoroso.
Daños por helada
La tolerancia al frío varía según la especie. Los cycas tropicales ven su follaje destruido con temperaturas por debajo de cero grados centígrados. Sin embargo, algunas especies son más resistentes: es el caso de Cycas revoluta, Cycas panzhihuaensis y Cycas taitungensis.

Las hojas afectadas por la helada comienzan por amarillar y luego adquieren un tono marrón pajizo. Deberán eliminarse con unas tijeras de poda cuando llegue el buen tiempo.
Ataque de cochinillas
Las cochinillas son insectos que suponen un problema habitual para los amantes de los cycas. Son especialmente activas y numerosas en plantas cultivadas en interior o bajo abrigo, donde proliferan sin los frenos naturales que existen al aire libre. Sus picaduras y la extracción de savia debilitan progresivamente el follaje, que puede acabar amarillando.

Si observa pequeñas escamas marrones o una pruína blanca de aspecto algodonoso en las hojas, lo más probable es que se trate de cochinillas. Para conocer los métodos de lucha eficaces, consulte nuestro artículo específico sobre cochinillas en el cycas.
Para saber más
Si desea obtener más información sobre las necesidades de los cycas y las enfermedades que pueden afectarles, le recomendamos consultar nuestras fichas por especie.
También encontrará información útil en nuestros artículos dedicados:
- El cultivo de Cycas taitungensis en La Londe-les-Maures
- El cultivo de Cycas panzhihuaensis en La Londe-les-Maures
El amarillamiento de las hojas es también un problema frecuente en las palmeras, que suelen cultivarse junto a los cycas en los jardines mediterráneos. Para saber más sobre las causas y los remedios en palmeras, consulte nuestro artículo dedicado.
