Zamia soconuscensis

Zamia soconuscensis es una cícada del sur de México, endémica de Chiapas, donde vive en la sierra del Soconusco, también llamada sierra Madre de Chiapas, en el sotobosque de la transición entre la selva alta perennifolia y el bosque mesófilo de montaña, entre unos 900 y 1400 m de altitud. Esta especie del Género Zamia, descrita en 1988, tiene un tronco aéreo que acaba tendido en el suelo, hojas jóvenes cubiertas de un vello blanco y pinnas largas y estrechas sin dientes. Los estudios genéticos le dan una posición inesperada: forma por sí sola uno de los siete grandes clados del género, más cercana a las Zamia del sur de América Central y de Sudamérica que a sus vecinas mexicanas. La UICN la clasifica en peligro.

Datos clave de Zamia soconuscensis

  • Nombre aceptado: Zamia soconuscensis Schutzman, Vovides & Dehgan (1988), aceptado por The World List of Cycads (versión 2026.08.15), por GBIF y por la World Checklist of Vascular Plants (WCVP), base de POWO.
  • Antiguos nombres y sinónimos: ningún sinónimo; antes de su descripción, las recolecciones se nombraban Zamia sp. o Zamia loddigesii.
  • Familia: Zamiaceae, orden Cycadales.
  • Nombres comunes: ninguno atestiguado, ni en español ni en inglés.
  • Distribución natural: México, Chiapas (sierra del Soconusco o sierra Madre de Chiapas); de 900 a 1400 m según los ejemplares de herbario (Nicolalde-Morejón y colaboradores, 2014).
  • Estado UICN: en peligro (EN), criterio B1ab(iii,v), evaluación publicada en 2022.
  • CITES y otras protecciones: Apéndice II de la CITES (todo el género, desde 1977; semillas exentas por la anotación #4); Anexo B en la Unión Europea; «en peligro de extinción» (P) según la norma mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010.
  • Rusticidad documentada: ninguna medición (véase Rusticidad).
  • Exposición y sustrato: en la naturaleza, sotobosque de selva y bosque de niebla, sobre arcillas ricas en materia orgánica; ningún consejo de cultivo propio de la especie.
  • Porte y dimensiones: plantas de 0,3 a 0,5 m de alto en la descripción original, con un tronco aéreo de 5 a 25 cm de diámetro, erguido en las plantas jóvenes y luego tendido; hojas de 0,4 a 1,9 m.
  • En jardines botánicos: Montgomery Botanical Center y Fairchild Tropical Botanic Garden (Florida), The Huntington, San Diego Botanic Garden, Naples Botanical Garden y Universidad de Hawái en Hilo (Estados Unidos); cuatro jardines mexicanos; ningún registro británico ni australiano.
  • Toxicidad: sin datos propios de la especie; hay que considerarla tóxica, como todas las cícadas (véase Toxicidad y precauciones).

Cómo reconocer Zamia soconuscensis

Sus rasgos más visibles son las hojas jóvenes cubiertas de un vello blanco, las pinnas largas y estrechas sin dientes y un tronco aéreo que acaba tendido en el suelo con la edad. La descripción original (Schutzman, Vovides y Dehgan, 1988) da estos caracteres:

  • Porte: plantas masculinas y femeninas separadas, con aspecto de pequeña palmera, de 0,3 a 0,5 m de alto.
  • Tronco: grueso y aéreo, erguido en las plantas jóvenes y luego tendido, raramente ramificado, de 5 a 25 cm de diámetro; las bases foliares son macizas y sin aguijones; los catafilos, estrechamente triangulares y pubescentes, miden unos 4,5 cm por 1,5 cm.
  • Hojas: de una a muchas según el tamaño y el estado de la planta, extendidas, de 0,4 a 1,9 m de largo y 0,25 a 0,64 m de ancho; brotan cubiertas de un fino vello blanco y se vuelven verdes, coriáceas y glabras.
  • Pinnas: de opuestas a casi opuestas, largamente lanceoladas, falcadas o casi, de 14 a 33 cm de largo y 0,6 a 1,4 cm de ancho, de margen entero, algo revoluto, y ápice agudo.
  • Pecíolo y raquis: más o menos espinosos, sobre todo hacia la base del pecíolo, con aguijones cilíndricos de 0,5 a 4 mm.
  • Cono masculino: de cilíndrico a cónico, pardo oscuro, de 9,5 cm por 2,1 cm, sobre un pedúnculo de 5,5 cm; cada escama lleva de 16 a 24 sacos polínicos.
  • Cono femenino: cilíndrico, en forma de barril con la punta alargada, cubierto de un fino vello pardo oscuro, de 12 a 21 cm de largo y 7 a 10 cm de ancho, sobre un pedúnculo de 3,4 cm; dos óvulos por escama.
  • Semillas: ovoides, regulares o angulosas; la cubierta carnosa (sarcotesta) es blanca antes de madurar y luego de color rosa salmón; la semilla desnuda (esclerotesta), de color beis claro, mide de 2,2 a 2,6 cm por 1,4 a 1,9 cm y lleva de seis a ocho surcos longitudinales poco marcados.

La especie tiene 2n = 16 cromosomas, con un cariotipo bastante simétrico (índice de simetría 2,08). Los autores observaron que estos cromosomas grandes tendían a pegarse por los extremos y a romperse durante la preparación, un problema que resolvieron con un tratamiento en frío de 12 horas (Schutzman y colaboradores, 1988).

Híbridos

No se ha documentado ningún híbrido actual de Zamia soconuscensis. La filogenia basada en transcriptomas de Lindstrom y sus colaboradores (2024) detectó, sin embargo, una reticulación antigua, es decir, una hibridación entre linajes: según su análisis, los antepasados del clado del istmo (Costa Rica y Panamá) heredaron a la vez del linaje de Zamia soconuscensis y del antepasado común de los clados sudamericanos.

Confusiones posibles

Los autores de la descripción la compararon con Zamia inermis, de Veracruz, varios cientos de kilómetros al noroeste. Según la diagnosis latina, Zamia soconuscensis se distingue por sus hojas jóvenes blancas y pubescentes, sus pinnas más falcadas y menos coriáceas, su pecíolo espinoso y apenas pubescente (inermis significa «inerme»), su tronco aéreo esbelto y tendido, sus conos pardos y sus semillas grandes, angulosas y finamente surcadas. Los conos de Zamia inermis son de pardo amarillento a beis; los de Zamia soconuscensis, de color café a pardo oscuro en la madurez (Schutzman y colaboradores, 1988).

Los autores citaron también Zamia tuerckheimii, de Guatemala y Honduras, y Zamia monticola: todas estas especies tienen tronco, conos grandes, pinnas falcadas con pocos dientes o ninguno y 2n = 16. Zamia soconuscensis tiene pinnas largas, estrechas, lanceoladas, relativamente finas y sin dientes, mientras que Zamia tuerckheimii tiene pinnas más anchas, de elípticas a oblanceoladas, ligeramente dentadas en el ápice. Nicolalde-Morejón y sus colaboradores (2011) añaden que Zamia tuerckheimii, Zamia soconuscensis y Zamia inermis comparten un tallo aéreo y pinnas de margen entero, pero no son difíciles de identificar.

Otra confusión es histórica: en el Soconusco, la especie convive con Ceratozamia matudae (escrita «matudai» en la descripción), y algunos ejemplares estériles de las dos plantas se parecían lo bastante como para mezclarse en el herbario (véase Etimología e historia). Los dos géneros se distinguen fácilmente por los conos: las escamas de las Ceratozamia llevan dos cuernos.

Taxonomía

Zamia soconuscensis es un nombre aceptado por The World List of Cycads, por GBIF y por la World Checklist of Vascular Plants de Kew. Bart Schutzman, Andrew P. Vovides y Bijan Dehgan describieron la especie en 1988 en la Botanical Gazette (volumen 149, número 3), en un artículo que describía también Zamia cremnophila (páginas 347 a 360; Zamia soconuscensis en las páginas 347 a 351, figuras 1 a 3). El tipo es una recolección de Eizi Matuda de febrero de 1939 (Matuda 2659) en Chiapas: el holotipo se conserva en el Field Museum de Chicago (F), con isotipos en MICH y CR. El nombre no tiene sinónimos, ni en The World List of Cycads ni en Species+.

Un linaje propio

Los autores la consideraban cercana a Zamia inermis. La filogenia de Lindstrom y sus colaboradores (2024), que divide el género en siete grandes clados correspondientes a regiones geográficas e incluyó una planta de Chiapas, muestra una posición inesperada: Zamia soconuscensis forma por sí sola el clado IV y está más cerca de las especies del sur de América Central y de Sudamérica que de las demás Zamia de México y del norte de América Central, aunque estas sean geográficamente más próximas. Calonje y sus colaboradores (2019), citados por Lindstrom y sus colaboradores, ya habían encontrado esta posición; la separación de este linaje, limitado a Chiapas, se fecha hace unos 22,5 millones de años. Los autores la describen como una especie muy distinta por su morfología.

Etimología e historia

El epíteto alude a la sierra del Soconusco, también llamada sierra Madre de Chiapas, de donde es originaria la especie (Schutzman y colaboradores, 1988; Haynes, 2022, seguido por The World List of Cycads).

Durante su minucioso estudio del distrito del Soconusco, el botánico Eizi Matuda recolectó la planta ya en diciembre de 1937 sin reconocerla como nueva: la llamó Zamia sp. o Zamia loddigesii. Uno de sus ejemplares estériles, de una zona donde convive con la Ceratozamia que lleva su nombre, se había mezclado con esa especie antes de volver a etiquetarse. Matuda hizo otras recolecciones en 1938 y 1939. Los autores de la descripción volvieron a encontrar la planta en enero de 1985, durante la segunda de dos expediciones al sur de Chiapas; se recolectaron más ejemplares en 1985 y 1986 (Schutzman y colaboradores, 1988).

Nombres comunes

No se conoce ningún nombre común, ni en español ni en inglés; Species+ no registra ninguno.

En la naturaleza

Según The World List of Cycads, Zamia soconuscensis solo vive en México, en el estado de Chiapas. La descripción original la sitúa en el sotobosque de la zona de transición entre la «selva alta perennifolia» y el «bosque mesófilo de montaña», sobre arcillas ricas en materia orgánica. Lindstrom y sus colaboradores (2024) la describen en pequeños enclaves aislados de bosque de niebla, en laderas montañosas empinadas, y la ilustran en un bosque de montaña de Chiapas.

Los autores de 1988 la consideraban probablemente muy localizada, conocida solo en pequeñas zonas de la sierra del Soconusco, y no publicaron las localidades exactas, para protegerla de la recolección comercial; algunas noticias no documentadas mencionaban otras localidades en la misma sierra. Recordaban también que el Soconusco se ha propuesto como uno de los cinco grandes refugios de México (Toledo, 1982). La descripción no da ninguna altitud; a partir de los ejemplares de herbario, Nicolalde-Morejón y sus colaboradores (2014) sitúan la especie entre 900 y 1400 m.

Estado de conservación y normativa

Zamia soconuscensis figura en peligro (EN) en la Lista Roja de la UICN, según el criterio B1ab(iii,v), en una evaluación de J. D. Bösenberg publicada en 2022 (The World List of Cycads; categoría confirmada por GBIF el 2 de noviembre de 2026). Este criterio se refiere a un área pequeña, fragmentada o limitada a pocas localidades, con un declive continuo de la calidad del hábitat y del número de plantas adultas. Una evaluación anterior, de A. Vovides y J. Chemnick, se publicó en 2010.

Ya en 1988, los autores contaban que su estudio del hábitat se había visto interrumpido por la transformación de las tierras en cafetales y milpas, y que se recolectaban plantas vivas para rescatarlas y cultivarlas en jardines botánicos, en la estación biológica del INIREB (un instituto de investigación de Xalapa, Veracruz) y en otros lugares. En México, la especie está clasificada «en peligro de extinción» (P) por la norma NOM-059-SEMARNAT-2010 (Nicolalde-Morejón y colaboradores, 2014).

Como todas las Zamia salvo Zamia restrepoi, incluida en el Apéndice I, figura en el Apéndice II de la CITES, en el que el género está incluido desde el 4 de febrero de 1977. La anotación #4 (versión adoptada en la CoP20, vigente desde el 5 de marzo de 2026) exime en particular las semillas, el polen, las plántulas y los cultivos de tejidos obtenidos in vitro y transportados en recipientes estériles; el comercio internacional de las plantas exige, en cambio, un permiso de exportación. En la Unión Europea, la especie figura en el Anexo B del Reglamento (CE) n.º 338/97, cuyos anexos vigentes fija el Reglamento (UE) 2026/1383, aplicable desde el 29 de junio de 2026; Species+ indica el Anexo A hasta febrero de 2017. Species+ tiene una ficha propia de la especie, que confirma este régimen (comprobada el 2 de noviembre de 2026).

Esta información general no sustituye a los textos oficiales: conviene comprobar la normativa vigente antes de comprar o intercambiar plantas, pedir al vendedor una prueba de origen y elegir plantas obtenidas de semillas cultivadas.

Cultivo de Zamia soconuscensis

Ningún jardín botánico ha publicado consejos de cultivo propios de la especie. Simon Lavaud, viverista especializado en cícadas (Cycadales.eu, Francia), incluye a Zamia soconuscensis entre las Zamia de México, Guatemala, El Salvador y Honduras, cuyo cultivo considera de dificultad «media» en clima templado: la mayoría procede de climas con una estación seca marcada y tolera un aire seco y un sustrato bastante seco en invierno (Lavaud, 2023). Es una clasificación de grupo, basada en la experiencia, no un ensayo con Zamia soconuscensis. El mismo autor sitúa a Zamia tuerckheimii y Zamia monticola, las parientes citadas en la descripción, en el grupo más exigente de las especies de selva baja; ninguna fuente explica la diferencia.

Al aire libre y en pleno suelo

No se ha documentado ninguna plantación en el suelo fuera de México y de los jardines subtropicales que la conservan (véase más abajo). Su hábitat sugiere un clima sin heladas, con veranos cálidos y húmedos; es una deducción, no un resultado comprobado.

En maceta

No se ha publicado ningún testimonio de cultivo en maceta. En los climas con heladas, solo una maceta resguardada del frío en invierno, en un lugar luminoso, permite cultivarla; es una deducción a partir de su hábitat, no una experiencia publicada con la especie.

En jardines botánicos

En resumen: bien representada en los jardines botánicos estadounidenses y mexicanos, ausente de los registros británicos y australianos.

  • Estados Unidos: el catálogo en línea del Montgomery Botanical Center (Coral Gables, Florida) registra nueve números de entrada, 99471, 20011293, de 20030717 a 20030721, 20150386 y 20160078, que según su numeración datan de 1999 a 2016; el Fairchild Tropical Botanic Garden (Miami) la incluye en su catálogo en línea Garden Explorer (comprobado el 19 de octubre de 2026). BGCI la registra además en The Huntington (San Marino, California), en el San Diego Botanic Garden (Encinitas, California), en el Naples Botanical Garden (Florida) y en el jardín botánico de la Universidad de Hawái en Hilo (catálogo y BGCI consultados el 25 de octubre de 2026).
  • México: BGCI la registra en el Jardín Botánico del Instituto de Biología (UNAM) de Ciudad de México, en el Jardín Botánico Francisco Javier Clavijero de Xalapa, en el Jardín Botánico Dr. Faustino Miranda de Chiapas y en el Jardín Botánico de Culiacán (Sinaloa).
  • Reino Unido y Australia: ningún registro en BGCI ni en los catálogos en línea de los jardines de estos países.

Que un jardín declare una especie en BGCI indica que la tuvo en algún momento, no que la conserve viva hoy.

Multiplicación

Como todas las Zamia, la especie tiene plantas masculinas y femeninas separadas y se multiplica por semillas; para obtenerlas en cultivo hace falta una planta de cada sexo. No se ha publicado ningún dato de germinación propio de la especie; la descripción original ilustra una plántula. Las semillas están exentas de la CITES por la anotación #4, pero deben proceder de plantas cultivadas.

Plagas y enfermedades

No se ha documentado ninguna plaga ni enfermedad propia de la especie. En cultivo, las Zamia están expuestas sobre todo a la pudrición en un sustrato frío y empapado, y a las cochinillas.

Rusticidad

No existe ninguna medición de la tolerancia al frío de Zamia soconuscensis, y ningún episodio de helada concierne a la especie. Crece en montañas tropicales, entre unos 900 y 1400 m, pero ninguna fuente indica que soporte heladas.

Clima mediterráneo y experiencia europea

No se ha publicado ningún resultado de cultivo en el suelo en Francia, España, Italia ni el resto de Europa. El Jardín Zoológico Tropical de La Londe-les-Maures (Var, Francia) no ha publicado ninguna observación sobre esta especie. Para los lectores de climas de tipo mediterráneo, como el litoral español, California o el sur de Australia, la opción prudente es una planta en maceta resguardada de las heladas en invierno.

Otras regiones del mundo

No se ha publicado ningún registro de frío, ni en los foros ni por los jardines botánicos. Las colecciones estadounidenses que la conservan están en el sur de Florida, en Hawái y en el sur de California, de inviernos suaves. En los climas oceánicos frescos, como el del Reino Unido, necesitaría un invernadero caldeado en invierno.

Toxicidad y precauciones

Sí, hay que considerarla tóxica, aunque no se ha publicado ningún estudio de toxicidad propio de Zamia soconuscensis. El riesgo está bien documentado en las cícadas: las Zamia contienen glucósidos tóxicos (cicasina, macrozamina), de los que deriva el metilazoximetanol, tóxico para el hígado y el sistema nervioso, y para Zamia furfuracea la ASPCA cita la cicasina y la BMAA, un aminoácido neurotóxico, y la considera tóxica para perros, gatos y caballos; las semillas son la parte más peligrosa.

Mientras no se demuestre lo contrario, hay que mantener semillas y hojas fuera del alcance de niños y animales, y usar guantes para limpiar las semillas. Ante cualquier ingestión, acudir de inmediato a un centro de toxicología, a un médico o a un veterinario.

Usos tradicionales

No se ha documentado ningún uso propio de Zamia soconuscensis.

Preguntas frecuentes

¿Dónde crece Zamia soconuscensis?

Solo en México, en la sierra del Soconusco (Chiapas), en el sotobosque de la transición entre la selva alta perennifolia y el bosque de niebla, sobre arcillas ricas en materia orgánica, entre 900 y 1400 m según los ejemplares de herbario.

¿Cómo se reconoce?

Por sus hojas jóvenes cubiertas de un vello blanco, sus pinnas largas y estrechas (de 14 a 33 cm por 0,6 a 1,4 cm) sin dientes, su tronco aéreo que acaba tendido en el suelo y sus semillas de cubierta rosa salmón en la madurez.

¿Es una palmera?

No. Pese al aspecto de pequeña palmera que señala su descripción, es una cícada (Zamiaceae), una planta con semillas pero sin flores, que se reproduce mediante conos masculinos y femeninos llevados por plantas distintas.

¿Por qué interesa a los botánicos?

Porque forma por sí sola uno de los siete grandes clados del género, más cercana a las especies del sur que a sus vecinas mexicanas, y porque una hibridación antigua une su linaje al de las Zamia de Costa Rica y Panamá (Lindstrom y colaboradores, 2024).

¿Está amenazada?

Sí. La UICN la clasifica en peligro (2022), por su área reducida y el declive de su hábitat, transformado en cafetales y milpas. Figura en el Apéndice II de la CITES y está clasificada «en peligro de extinción» por la norma mexicana.

¿Se puede cultivar en clima templado?

Solo en maceta y al abrigo de las heladas en invierno. Un viverista especializado clasifica su grupo como de dificultad media en clima templado, pero no se ha publicado ningún testimonio de cultivo de la especie.

¿Es tóxica?

Hay que suponer que sí. Ningún análisis se refiere a la especie, pero las cícadas estudiadas contienen toxinas graves, sobre todo en las semillas.

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Sitios de referencia

  • The World List of Cycads (versión 2026.08.15), Zamia soconuscensis: https://cycadlist.org/scientific_name/553 — Autores, publicación, tipo (Matuda 2659, F; MICH, CR), distribución, estado y criterio UICN, etimología. Lista del Grupo de Especialistas en Cícadas de la UICN, fiable; consultada el 25 de octubre de 2026.
  • The Cycad Society, descripción original de Zamia soconuscensis (Schutzman, Vovides y Dehgan, Botanical Gazette 149(3): 347-360, 1988): https://www.cycad.org/documents/descriptions/Zamia/Zamia-soconuscensis.pdf — Descripción, historia del descubrimiento, hábitat, cariotipo, comparación con Zamia inermis y Zamia tuerckheimii. Copia de la descripción original difundida por una sociedad especializada.
  • GBIF, World Checklist of Vascular Plants (Zamia soconuscensis Schutzman, Vovides & Dehgan): https://www.gbif.org/species/207874736 — Nombre aceptado, lugar de publicación «Bot. Gaz. 149: 347 (1988)». Datos de Kew distribuidos por GBIF, fiables; consultados el 25 de octubre de 2026.
  • Revista Mexicana de Biodiversidad, Biodiversidad de Zamiaceae en México (2014): https://doi.org/10.7550/rmb.38114 — Estado, altitud (900 a 1400 m), categoría de la NOM-059-SEMARNAT-2010. Artículo con revisión por pares.
  • Revista Mexicana de Biodiversidad, Perspectivas sistemáticas de Zamia (Zamiaceae) en Megaméxico (2011): https://www.redalyc.org/pdf/425/42521043001.pdf — Grupo de Zamia tuerckheimii, Zamia soconuscensis y Zamia inermis (tallo aéreo, pinnas enteras). Artículo con revisión por pares, en acceso abierto.
  • PubMed Central, Lindstrom y colaboradores (2024), Annals of Botany: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11560380/ — Clado IV de una sola especie, posición inesperada, hábitat (bosque de niebla en laderas empinadas), reticulación antigua, fecha de divergencia. Artículo con revisión por pares.
  • Species+ (UNEP-WCMC), Zamia soconuscensis: https://speciesplus.net/species#/taxon_concepts/25664/legal — Apéndice II de la CITES (inclusión del género desde el 4 de febrero de 1977, anotación #4); Anexo B en la Unión Europea (Anexo A hasta 2017); ningún nombre común ni sinónimo; distribución (México). Base de datos oficial de la CITES y de la UE; consultada a través de su API pública el 2 de noviembre de 2026.
  • Reglamento (UE) 2026/1383 de la Comisión: https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=OJ:L_202601383 — Anexos del Reglamento (CE) n.º 338/97 vigentes desde el 29 de junio de 2026. Texto oficial.
  • Montgomery Botanical Center, catálogo en línea de las colecciones vivas (BG-BASE): https://websites.rbge.org.uk/cgi-bin/nph-readbtree.pl/dataset=CYCADS/filename=n132_cyc/firstval=1?ETI=zamia%20soconuscensis* — Nueve números de entrada (de 1999 a 2016). Catálogo del propio jardín; consultado el 25 de octubre de 2026.
  • BGCI PlantSearch, Zamia soconuscensis: https://plantsearch.bgci.org/ — Diez jardines declarantes, seis en Estados Unidos y cuatro en México. Base de datos mundial de las colecciones de los jardines; una declaración no prueba que la planta siga viva; consultada a través de su API el 25 de octubre de 2026.
  • GBIF, Zamia soconuscensis: https://api.gbif.org/v1/species/5284079/iucnRedListCategory — Nombre aceptado y categoría vigente de la Lista Roja (EN). Infraestructura de datos de referencia; consultada a través de su API el 2 de noviembre de 2026.
  • Cycadales.eu (Simon Lavaud), Comment cultiver les Zamia en climat tempéré (6 de enero de 2023, actualizado el 27 de mayo de 2023, en francés): https://cycadales.eu/comment-cultiver-les-zamia-en-climat-tempere/ — Zamia soconuscensis en el grupo de las Zamia de México, Guatemala, El Salvador y Honduras, de dificultad «media»; Zamia tuerckheimii y Zamia monticola en el grupo «difícil». Vivero especializado, experiencia práctica referida a grupos de especies.
  • ASPCA Animal Poison Control, Cardboard Cycad: https://www.aspca.org/pet-care/aspca-poison-control/toxic-and-non-toxic-plants/cardboard-cycad — Toxicidad de Zamia furfuracea para perros, gatos y caballos (cicasina, BMAA), citada aquí a nivel del género. Centro toxicológico veterinario, fiable.

Bibliografía

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  • Lindstrom, A., Habib, S., Dong, S., Gong, Y., Liu, J., Calonje, M., Stevenson, D. y Zhang, S. (2024). Transcriptome sequencing data provide a solid base to understand the phylogenetic relationships, biogeography and reticulated evolution of the genus Zamia L. (Cycadales: Zamiaceae). Annals of Botany, 134(5): 747-768. doi: 10.1093/aob/mcae065. [Filogenia del género.]
  • Nicolalde-Morejón, F., González-Astorga, J., Vergara-Silva, F., Stevenson, D. W., Rojas-Soto, O. y Medina-Villarreal, A. (2014). Biodiversidad de Zamiaceae en México. Revista Mexicana de Biodiversidad, supl. 85: S114-S125. doi: 10.7550/rmb.38114. [Distribución, altitudes, categorías de la NOM-059.]
  • Nicolalde-Morejón, F., González-Astorga, J., Vergara-Silva, F. y Vovides, A. P. (2011). Perspectivas sistemáticas de Zamia (Zamiaceae) en Megaméxico: de la taxonomía alfa a los códigos de barras genéticos. Revista Mexicana de Biodiversidad, 82(2): 341-355. [Grupos de especies de Megaméxico.]
  • Bösenberg, J. D. (2022). Zamia soconuscensis. The IUCN Red List of Threatened Species 2022: e.T42156A69838890. doi: 10.2305/IUCN.UK.2022-1.RLTS.T42156A69838890.en. [Evaluación vigente (EN B1ab(iii,v)).]
  • Vovides, A. y Chemnick, J. (2010). Zamia soconuscensis. The IUCN Red List of Threatened Species 2010: e.T42156A10669906. doi: 10.2305/IUCN.UK.2010-3.RLTS.T42156A10669906.en. [Evaluación anterior.]
  • Lavaud, S. (2023). Comment cultiver les Zamia en climat tempéré. Cycadales.eu. [Clasificación de las especies por dificultad de cultivo.]
  • Haynes, J. L. (2022). Etymological compendium of cycad names. Phytotaxa, 550(1): 1-31. doi: 10.11646/phytotaxa.550.1.1. [Etimología seguida por The World List of Cycads.]
  • Calonje, M., Stevenson, D. W. y Osborne, R. (2026). The World List of Cycads, versión 2026.08.15. Montgomery Botanical Center, Coral Gables. doi: 10.5281/zenodo.21958524. [Lista de referencia.]