Zamia sandovalii

Zamia sandovalii es una cícada del norte de Honduras, conocida solo en el departamento de Atlántida, en un valle fluvial al sureste de la ciudad de La Ceiba, donde crece en el bosque húmedo tropical de tierras bajas, entre unos 200 y 330 m de altitud. Descrita por el botánico hondureño Cyril Hardy Nelson Sutherland, esta especie del Género Zamia une un gran tallo subterráneo a unas pocas hojas enormes, de más de 2 m de largo, con numerosas pinnas en forma de hoz. Como las demás Zamia de Honduras, se llama «camotillo», un nombre asociado en el país a una fama de planta venenosa. La UICN la clasifica en peligro.

Datos clave de Zamia sandovalii

  • Nombre aceptado: Zamia sandovalii C.Nelson, aceptado por The World List of Cycads (versión 2026.08.15), que fecha el nombre en 2007, por GBIF y por la World Checklist of Vascular Plants (WCVP), base de POWO.
  • Antiguos nombres y sinónimos: ninguno; la grafía errónea «sandovallii» aparece en algunas publicaciones.
  • Familia: Zamiaceae, orden Cycadales.
  • Nombres comunes: «camotillo» y «yuca de ratón» en Honduras (descripción original); Species+ registra «camotillo» como nombre español.
  • Distribución natural: Honduras, departamento de Atlántida (al sureste de La Ceiba), de 200 a 326 m según las recolecciones.
  • Estado UICN: en peligro (EN), criterios A3cd; B1ab(i,ii,iii,iv,v)+2ab(i,ii,iii,iv,v), evaluación publicada en 2022.
  • CITES y otras protecciones: Apéndice II de la CITES (todo el género, desde 1977; semillas exentas por la anotación #4); Anexo B en la Unión Europea.
  • Rusticidad documentada: ningún dato (véase Rusticidad).
  • Exposición y sustrato: en la naturaleza, bosque húmedo tropical de tierras bajas, donde también se describe como planta de paredes rocosas; ningún consejo de cultivo propio de la especie.
  • Porte y dimensiones: tallo subterráneo de unos 16 cm por 10 cm; de una a tres hojas de unos 2,1 m de largo y 55 cm de ancho.
  • En jardines botánicos: Montgomery Botanical Center, The Huntington y Universidad de Hawái en Hilo (Estados Unidos); Real Jardín Botánico de Sídney (Australia); Jardín Botánico de Lyon (Francia); ningún registro británico.
  • Toxicidad: sin datos propios de la especie; los «camotillos» de Honduras tienen fama de muy venenosos (véase Toxicidad y precauciones).

Cómo reconocer Zamia sandovalii

Se reconoce por sus hojas poco numerosas pero muy grandes, por un pecíolo casi liso, con solo diminutos aguijones dispersos, y por sus numerosas pinnas sésiles, algo coriáceas y en forma de hoz, de las que solo el cuarto superior lleva pequeños dientes romos. La descripción original da estos caracteres (Nelson Sutherland, 2005):

  • Tallo: un tubérculo subterráneo de unos 15,7 cm por 10,1 cm, marcado por anillos de surcos superpuestos; catafilos triangulares.
  • Hojas: de una a tres, triangulares cuando son jóvenes, de unos 2,1 m de largo y 55 cm de ancho; pecíolo cilíndrico, glabro, con aguijones muy cortos y dispersos, ensanchado en la base (5 cm por 3 cm); raquis glabro y sin aguijones.
  • Pinnas: hasta 68 pares, de 16 a 31 cm de largo y 2 a 3 cm de ancho, glabras, algo coriáceas, sésiles, articuladas al raquis, falcadas y largamente acuminadas; el cuarto superior del margen lleva pequeños dientes romos de 0,2 a 1,1 mm; hasta 33 nervios.
  • Conos masculinos: dos, cilíndricos, de color pardo rojizo, de unos 11,2 cm de largo y 2,6 cm de ancho, con el ápice apiculado, sobre un pedúnculo curvo y pubescente de unos 16,7 cm.
  • Cono femenino: uno solo, cilíndrico, de unos 12 cm por 4,5 cm, terminado en una punta de 12 mm, sobre un pedúnculo muy corto y densamente pubescente (1,5 cm); la cara externa de las escamas es hexagonal, de 2 a 2,5 cm por 1,8 a 2 cm, en 8 o 9 filas verticales.
  • Semillas: dos por escama, angulosas, descritas como blancas y cambiantes de color al secarse, con endospermo blanco; los pies de foto hablan de «óvulos blancos», de modo que el color de las semillas maduras no está documentado.

Estas medidas proceden de un número reducido de plantas: la variación de la especie no se ha estudiado. Una fotografía publicada por Lindstrom y sus colaboradores (2024) muestra una planta con una hoja decumbente, tendida sobre el suelo.

Híbridos

No se conoce ningún híbrido, ni en la naturaleza ni en cultivo.

Confusiones posibles

El norte de Honduras alberga cuatro Zamia, todas endémicas del país (Rivera García, 2016). Tres de ellas, Zamia sandovalii, Zamia oreillyi y Zamia standleyi, tienen un tallo subterráneo y pinnas lisas, algo coriáceas, de margen finamente dentado; según Nicolalde-Morejón y sus colaboradores (2011), no son difíciles de separar. Las diferencias publicadas son:

  • Zamia oreillyi, descrita en el mismo artículo y también de Atlántida: hojas de solo unos 78 cm, pinnas linear-lanceoladas de 16 cm por 1 cm con 20 nervios como máximo, dentadas en toda la mitad superior, y un diminuto cono masculino (2,9 cm) sobre un pedúnculo muy largo (Nelson Sutherland, 2005);
  • Zamia standleyi, más extendida, en los valles del norte de Honduras y en Izabal (Guatemala): también de tallo subterráneo; los caracteres que la separan con precisión de Zamia sandovalii no se han publicado;
  • Zamia onan-reyesii, de las montañas del Merendón (Cortés): una planta arbustiva cuyo tallo aéreo alcanza 2 m (Rivera García, 2016).

Taxonomía

Zamia sandovalii es un nombre aceptado por The World List of Cycads, por GBIF y por la World Checklist of Vascular Plants de Kew. La especie no tiene sinónimos. La describió Cyril Hardy Nelson Sutherland, de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, en un artículo de la revista Ceiba que presenta también Zamia oreillyi: «dos plantas nuevas del género Zamia en Honduras».

Una publicación con varias fechas

La fecha y la paginación del artículo varían según las fuentes. La versión del sitio de la revista indica «Ceiba, 2005, volumen 46(1-2): 55-58», la forma que siguen Nicolalde-Morejón y sus colaboradores (2011) y Rivera García (2016). La copia difundida por The Cycad Society indica «Ceiba, 2006, volumen 46(1): 41-44», para el número de julio a diciembre de 2006. The World List of Cycads cita «Ceiba 46(1): 41-42» y fecha el nombre en 2007, mientras que su lista de referencias da 2006; la World Checklist of Vascular Plants da «Ceiba 46: 55 (2005 publ. 2007)». Como el tipo se recolectó el 24 de enero de 2006, el número fechado en 2005 no pudo aparecer antes de esa fecha; en nomenclatura cuenta la fecha real de publicación, y esta página sigue a The World List of Cycads. La grafía «Zamia sandovallii», con doble ele, presente en algunas publicaciones, entre ellas el pie de una figura del estudio de 2024, es un error.

Lugar en el género

La filogenia basada en transcriptomas de Lindstrom y sus colaboradores (2024), que incluyó una planta de Atlántida, sitúa a Zamia sandovalii en el clado III, el grupo principal de las Zamia de Megaméxico, dentro del subclado III-B, el de las especies de Honduras y de las zonas vecinas del este de Guatemala y el oeste de Belice. La posición depende del método: los árboles de especies sostienen el subclado III-B como un grupo de ocho especies, mientras que los árboles construidos por concatenación no lo hacen y reúnen en cambio a tres de sus especies, Zamia oreillyi, Zamia standleyi y Zamia sandovalii, con Zamia purpurea de México, en un pequeño clado bien sostenido. Los autores describen el subclado hondureño como muy diverso en morfología y ecología, con especies de bosque nuboso húmedo, de bosque caducifolio más seco y litófitas de hojas colgantes.

Etimología e historia

El epíteto sandovalii honra a Germán Sandoval, auxiliar del herbario TEFH del departamento de biología de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, que dirigió la expedición en la que se encontraron varias plantas fértiles (Nelson Sutherland, 2005; Haynes, 2022, seguido por The World List of Cycads).

Las primeras recolecciones conocidas datan del 28 de julio de 2003, a 326 m, por un equipo del que formaban parte Jody Haynes, Mark Bonta y Germán Sandoval (números 37 y 38, paratipos). El tipo se recolectó el 24 de enero de 2006, a orillas de un río al sureste de La Ceiba, en bosque húmedo tropical a 200 m, por Germán Sandoval y siete acompañantes (número 1154); se conserva en el herbario TEFH de Tegucigalpa, con otros dos paratipos recogidos el mismo día (Nelson Sutherland, 2005). La galería de imágenes de The World List of Cycads reúne fotografías de la especie tomadas en Atlántida en julio de 2003 y en noviembre de 2014.

Nombres comunes

En Honduras, la especie se llama «camotillo» (diminutivo de camote, la batata) y «yuca de ratón»; la descripción original da los dos nombres para Zamia sandovalii y solo «camotillo» para Zamia oreillyi, mientras que Rivera García (2016) aplica los dos a ambas especies. Species+ registra «camotillo» como nombre español de la especie (comprobado el 2 de noviembre de 2026). «Camotillo» designa a todas las Zamia de Honduras, no es un nombre propio de esta especie. No existe ningún nombre en inglés ni en otra lengua.

En la naturaleza

Zamia sandovalii es endémica de Honduras. Todas las recolecciones conocidas proceden de un mismo valle fluvial al sureste de La Ceiba, en el departamento de Atlántida, entre 200 y 326 m, en bosque húmedo tropical (Nelson Sutherland, 2005). The World List of Cycads limita su área a Atlántida, y Species+ solo registra Honduras. Lindstrom y sus colaboradores (2024) la cuentan, con Zamia cremnophila, Zamia meermanii y Zamia magnifica, entre las litófitas especializadas del género, que crecen en paredes rocosas escarpadas; la descripción original solo habla de bosque húmedo tropical.

El norte de Honduras forma, con Alta Verapaz e Izabal en Guatemala, uno de los dos centros de diversidad de las Zamia de Megaméxico: viven allí siete especies, en un clima cálido y húmedo, con una temperatura media anual de unos 25 °C y de 3000 a 4000 mm de lluvia al año, en selva tropical perennifolia (Nicolalde-Morejón y colaboradores, 2011). Los polinizadores, la fenología y la demografía de la especie no están documentados; en 2016, el estado de las poblaciones de las Zamia hondureñas seguía sin conocerse (Rivera García, 2016).

Estado de conservación y normativa

Zamia sandovalii figura en peligro (EN) en la Lista Roja de la UICN, según los criterios A3cd y B1ab(i,ii,iii,iv,v)+2ab(i,ii,iii,iv,v): el primero se refiere a una disminución prevista de la población de al menos un 50 %, ligada a la pérdida de hábitat y a la recolección; el segundo, a un área muy reducida y en declive continuo (evaluación de M. Bonta y C. H. Nelson Sutherland publicada en 2022, según The World List of Cycads; categoría confirmada por GBIF el 2 de noviembre de 2026). Una evaluación anterior, de C. Nelson, se publicó en 2010. Las Zamia hondureñas son buscadas por los coleccionistas (Rivera García, 2016).

Como todas las Zamia salvo Zamia restrepoi, incluida en el Apéndice I, figura en el Apéndice II de la CITES, en el que el género está incluido desde el 4 de febrero de 1977. La anotación #4 (versión adoptada en la CoP20, vigente desde el 5 de marzo de 2026) exime en particular las semillas, el polen, las plántulas y los cultivos de tejidos obtenidos in vitro y transportados en recipientes estériles; el comercio internacional de las plantas exige, en cambio, un permiso de exportación. En la Unión Europea, la especie figura en el Anexo B del Reglamento (CE) n.º 338/97, cuyos anexos vigentes fija el Reglamento (UE) 2026/1383, aplicable desde el 29 de junio de 2026; Species+ indica el Anexo A hasta febrero de 2017. Species+ tiene una ficha propia de la especie, que confirma este régimen (comprobada el 2 de noviembre de 2026).

Esta información general no sustituye a los textos oficiales: conviene comprobar la normativa vigente antes de comprar o intercambiar plantas, pedir al vendedor una prueba de origen y elegir plantas obtenidas de semillas cultivadas.

Cultivo de Zamia sandovalii

No se ha publicado ninguna guía de cultivo propia de Zamia sandovalii, ni ningún testimonio de cultivador. La especie es rara en las colecciones: BGCI registra cinco jardines declarantes en todo el mundo.

Simon Lavaud, viverista especializado en cícadas (Cycadales.eu, Francia), la incluye en su grupo de Zamia de México, Guatemala, El Salvador y Honduras, cuyo cultivo considera de dificultad «media» en clima templado, porque la mayoría de esas especies procede de climas con una estación seca marcada (Lavaud, 2023). Es una clasificación de grupo, no un ensayo con esta especie, que vive en un bosque húmedo y no en un hábitat con estación seca.

Su hábitat da algunas pistas: calor constante, lluvias abundantes y quizá un terreno rocoso y empinado. Con hojas de más de 2 m, la planta necesita espacio.

Al aire libre y en pleno suelo

No se ha documentado ninguna plantación en el suelo fuera de Honduras. Al aire libre, solo podría convenirle un clima tropical o subtropical cálido sin heladas; es una deducción a partir de su hábitat, no un resultado comprobado.

En maceta

No se ha publicado ningún testimonio de cultivo en maceta. Con la información disponible, es una planta de invernadero cálido y húmedo, en un sustrato mineral muy drenante y con luz filtrada; ningún ensayo publicado con esta especie lo ha validado.

En jardines botánicos

En resumen: presente en algunas colecciones estadounidenses, declarada por un jardín australiano y por uno francés, ausente de los registros británicos.

  • Estados Unidos: el catálogo en línea del Montgomery Botanical Center (Coral Gables, Florida) registra tres números de entrada, 95744, 20031246 y 20150358, que según su numeración datan de 1995, 2003 y 2015; el primero es anterior a las primeras recolecciones conocidas en la naturaleza (2003), un punto que el catálogo no explica. BGCI registra además la especie en The Huntington (San Marino, California) y en el jardín botánico de la Universidad de Hawái en Hilo (catálogo y BGCI consultados el 25 de octubre de 2026).
  • Australia: el Real Jardín Botánico de Sídney la declara en BGCI y la incluye en su catálogo en línea Garden Explorer (comprobado el 19 de octubre de 2026).
  • Europa: BGCI la registra en el Jardín Botánico de Lyon (Francia); ningún registro en el Reino Unido, ni en BGCI ni en los catálogos en línea de los jardines británicos.

Que un jardín declare una especie en BGCI indica que la tuvo en algún momento, no que la conserve viva hoy.

Multiplicación

No hay datos propios de la especie. Como todas las Zamia, tiene plantas masculinas y femeninas separadas y se multiplica por semillas frescas, que hay que limpiar de su cubierta con guantes. Dado su estado de conservación, solo son aceptables las semillas de plantas cultivadas; están exentas de la CITES por la anotación #4, pero deben proceder de un origen legal.

Plagas y enfermedades

No se ha documentado ninguna plaga ni enfermedad propia de la especie. En cultivo, las Zamia están expuestas sobre todo a la pudrición en un sustrato frío y empapado, y a las cochinillas.

Rusticidad

No existe ningún dato sobre la tolerancia al frío de Zamia sandovalii. Vive en el bosque húmedo tropical de tierras bajas, sin estación fría, con una temperatura media anual de unos 25 °C en la región; nada indica que soporte heladas.

Clima mediterráneo y experiencia europea

No se ha publicado ningún resultado de cultivo en Francia, España, Italia ni el resto de Europa, ni en el suelo ni en maceta, y ningún episodio de helada fechado concierne a la especie. El Jardín Zoológico Tropical de La Londe-les-Maures (Var, Francia) no ha publicado ninguna observación sobre ella. Para los lectores de climas de tipo mediterráneo, como el litoral español, California o el sur de Australia, un invernadero caldeado es la única opción realista.

Otras regiones del mundo

No se ha publicado ningún registro de frío, ni en los foros ni por los jardines botánicos. En los climas oceánicos frescos, como el del Reino Unido, necesitaría un invernadero caldeado todo el año.

Toxicidad y precauciones

Sí, hay que considerarla tóxica, aunque no se ha publicado ningún estudio de toxicidad propio de Zamia sandovalii. En Honduras, los «camotillos» tienen una fuerte fama de plantas venenosas: según una nota del herbario del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), sus tallos y raíces se consideran muy tóxicos y se han usado en algunas zonas para envenenar a personas y animales, y la frase «te voy a dar camotillo» sirve de amenaza (Rivera García, 2016).

Más allá de esta fama, el riesgo está bien documentado en las cícadas: las Zamia contienen glucósidos tóxicos (cicasina, macrozamina), de los que deriva el metilazoximetanol, tóxico para el hígado y el sistema nervioso, y para Zamia furfuracea la ASPCA cita la cicasina y la BMAA, un aminoácido neurotóxico, y la considera tóxica para perros, gatos y caballos; las semillas son la parte más peligrosa. Mientras no se demuestre lo contrario, hay que mantener semillas y hojas fuera del alcance de niños y animales, y usar guantes para limpiar las semillas. Ante cualquier ingestión, acudir de inmediato a un centro de toxicología, a un médico o a un veterinario.

Usos tradicionales

No se ha documentado ningún uso propio de la especie, aparte de la fama de veneno de los «camotillos» en general (véase Toxicidad y precauciones).

Preguntas frecuentes

¿Quién era Sandoval?

Germán Sandoval, auxiliar del herbario de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Dirigió la expedición que encontró plantas fértiles y recolectó el ejemplar tipo en enero de 2006.

¿Qué es un «camotillo»?

Es el nombre que se da en Honduras a todas las Zamia del país, entre ellas Zamia sandovalii. Viene de camote, la batata, y va unido a una fama de planta venenosa.

¿Dónde crece?

Solo en Honduras, en el departamento de Atlántida, al sureste de La Ceiba, en el bosque húmedo tropical, entre unos 200 y 330 m de altitud.

¿Cómo se distingue de Zamia oreillyi?

Por su tamaño. Zamia sandovalii tiene hojas de unos 2 m y pinnas de 2 a 3 cm de ancho; Zamia oreillyi, descrita en el mismo artículo, tiene hojas de 78 cm y pinnas de 1 cm de ancho.

¿Está amenazada?

Sí. La UICN la clasifica en peligro, por su área muy reducida y por una disminución prevista ligada a la pérdida de hábitat y a la recolección.

¿Es resistente al frío?

No, con toda probabilidad. No hay ningún dato de frío y vive en la selva tropical de tierras bajas; fuera de los trópicos necesita un invernadero caldeado.

¿Es venenosa?

Hay que suponer que sí. Ningún análisis se refiere a la especie, pero los «camotillos» de Honduras tienen fama de muy tóxicos, y todas las cícadas estudiadas contienen toxinas graves.

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Sitios de referencia

Bibliografía

  • Nelson Sutherland, C. H. (2005 [2007]). Dos plantas nuevas del género Zamia (Zamiaceae, Gymnospermae) en Honduras. Ceiba, 46(1-2): 55-58. [Descripción original. La copia difundida por The Cycad Society está fechada en 2006, volumen 46(1): 41-44; The World List of Cycads cita Ceiba 46(1): 41-42 (2007).]
  • Rivera García, I. S. (2016). Los venenosos camotillos en Honduras: el género Zamia (Zamiaceae). Desde el Herbario CICY, 8: 77-80. [Nota de divulgación: especies, nombres, fama de plantas venenosas.]
  • Nicolalde-Morejón, F., González-Astorga, J., Vergara-Silva, F. y Vovides, A. P. (2011). Perspectivas sistemáticas de Zamia (Zamiaceae) en Megaméxico: de la taxonomía alfa a los códigos de barras genéticos. Revista Mexicana de Biodiversidad, 82(2): 341-355. [Especies de Honduras y clima de su centro de diversidad.]
  • Lindstrom, A., Habib, S., Dong, S., Gong, Y., Liu, J., Calonje, M., Stevenson, D. y Zhang, S. (2024). Transcriptome sequencing data provide a solid base to understand the phylogenetic relationships, biogeography and reticulated evolution of the genus Zamia L. (Cycadales: Zamiaceae). Annals of Botany, 134(5): 747-768. doi: 10.1093/aob/mcae065. [Filogenia del género.]
  • Bonta, M. y Nelson Sutherland, C. H. (2022). Zamia sandovalii. The IUCN Red List of Threatened Species 2022: e.T178860A69837176. doi: 10.2305/IUCN.UK.2022-1.RLTS.T178860A69837176.en. [Evaluación vigente (EN).]
  • Nelson, C. (2010). Zamia sandovalii. The IUCN Red List of Threatened Species 2010: e.T178860A7629696. doi: 10.2305/IUCN.UK.2010-3.RLTS.T178860A7629696.en. [Evaluación anterior.]
  • Lavaud, S. (2023). Comment cultiver les Zamia en climat tempéré. Cycadales.eu. [Clasificación de las especies por dificultad de cultivo.]
  • Haynes, J. L. (2022). Etymological compendium of cycad names. Phytotaxa, 550(1): 1-31. doi: 10.11646/phytotaxa.550.1.1. [Etimología seguida por The World List of Cycads.]
  • Calonje, M., Stevenson, D. W. y Osborne, R. (2026). The World List of Cycads, versión 2026.08.15. Montgomery Botanical Center, Coral Gables. doi: 10.5281/zenodo.21958524. [Lista de referencia.]