Agave chazaroi

Agave chazaroi es una de las especies más recientes y espectaculares del género Agave del occidente de México. Endémico de las barrancas del río Santiago, cerca de la ciudad de Tequila, en Jalisco, cuelga de las paredes de basalto en la selva baja caducifolia. En la región se le conoce como lechugilla.

Sus rosetas solitarias de hojas anchas, rígidas, de color verde amarillento y bordeadas de una fina línea pardo rojiza, sin dientes en la madurez, lo distinguen de casi todos los agaves de Jalisco. Descrito en 2007, lleva el nombre del botánico mexicano Miguel Cházaro-Basáñez. Ha alimentado además uno de los pequeños enigmas de la historia del género: durante un tiempo se pensó que podía ser el «agave perdido» descrito en 1903 como Agave bakeri.

Cómo reconocerla

Agave chazaroi es una planta monocárpica, solitaria y acaule: no forma tallo, no produce hijuelos ni bulbilos. La roseta, relativamente abierta, alcanza de 80 a 90 cm de altura y hasta 1,5 m de diámetro. Sus hojas tienen estos rasgos:

  • Disposición: extendidas y dispuestas de forma algo irregular, rígidas.
  • Dimensiones: hasta 80 cm de largo y de 10 a 25 cm de ancho, más anchas hacia la mitad.
  • Forma: cóncavas a planas en el haz y convexas en el envés.
  • Color: las hojas jóvenes son de un verde oscuro brillante y a menudo algo onduladas; las más viejas pasan a verde amarillento pálido. Algunos ejemplares muestran tonos verde azulados.
  • Margen: recorrido por una estrecha franja pardo rojiza oscura, sin dientes en las plantas adultas.
  • Espina terminal: delgada, muy rígida y larga, de 3 a 5 cm, de color pardo rojizo oscuro.

Las plantas jóvenes tienen pequeños dientes marginales, lo que les da un parecido engañoso con especies como Agave titanota o Agave ghiesbreghtii. A medida que la planta madura, las hojas se vuelven casi inermes y solo conservan algunos dientecillos cerca de la base.

La inflorescencia es una espiga no ramificada de hasta unos 2,5 m de altura, con brácteas filiformes. Las flores nacen por pares, sobre pedicelos bifurcados de 10 a 15 mm. Miden de 2 a 3 cm y tienen una corola en forma de embudo formada por seis tépalos. Los autores de la especie las describen de color blanco crema; otras fuentes las citan de color amarillo verdoso.

Los frutos son cápsulas oblongas de unos 2 cm, glaucas cuando son inmaduras y verdes al madurar, que contienen semillas muy pequeñas. En la naturaleza florece en enero y febrero y fructifica en junio y julio. Como la planta no produce hijuelos ni bulbilos, la roseta que florece muere sin descendencia vegetativa, y la especie solo se perpetúa por semilla.

Híbridos

No se han documentado híbridos naturales ni cultivares con nombre de Agave chazaroi. Su hábitat en paredes verticales casi inaccesibles y su floración en pleno invierno limitan probablemente los contactos con otros agaves de la región, como Agave vilmoriniana, que comparte sus acantilados.

Confusión

Agave chazaroi puede confundirse con tres especies:

  • Agave pelona: del norte de Sonora, con la que los descubridores confundieron primero sus plantas. Comparte el margen liso y la larga espina terminal, pero sus hojas son mucho más estrechas (3 a 5 cm) y erguidas, su espina aún más larga (4 a 7 cm) y sus flores de color rojo oscuro. Vive además en el matorral xerófilo, a más de mil kilómetros de distancia.
  • Agave bakeri: planta descrita en 1903 por Joseph Dalton Hooker a partir de un ejemplar cultivado, cuyo origen silvestre nunca se localizó. Como el nombre ya se había usado para otra especie, Alwin Berger la rebautizó Agave gilbertii. Algunos aficionados sugirieron que Agave chazaroi podía ser esa planta perdida, pero los autores de la especie lo descartaron. Según los datos de Gentry, Agave bakeri tenía un tallo corto, hojas flexibles y curvadas de 10 a 12 cm de ancho, una espina de solo 0,5 a 2 cm y flores verdosas. El debate sobre esta relación no se considera del todo cerrado en algunos círculos hortícolas.
  • Agave titanota y Agave ghiesbreghtii: confusión posible con las plantas jóvenes de Agave chazaroi, que tienen pequeños dientes marginales. Los adultos, casi sin dientes, ya no se prestan a ella.

Taxonomía

El descubrimiento de Agave chazaroi fue fruto de la casualidad y de un ojo botánico entrenado. El 16 de septiembre de 2001, Oscar Valencia-Pelayo, Miguel Cházaro e Ignacio Contreras cruzaban la barranca del río Santiago en busca de material fértil de Agave geminiflora. Al detenerse en el puente de la presa de Santa Rosa, Valencia divisó con prismáticos unos agaves desconocidos en los acantilados.

Más tarde exploraron la barranca al norte de Tequila, cerca de San Martín de Cañas, guiados por Jaime Luna padre e hijo, y encontraron numerosas plantas, aún sin flor. El 10 de enero de 2002, Jaime Luna hijo llevó a Guadalajara un fragmento de inflorescencia recogido por su padre. Ese material se convirtió en el tipo de la especie (Cházaro 8161, conservado en el herbario IBUG de la Universidad de Guadalajara). Por su parecido con Agave pelona, el material se determinó primero como Agave aff. pelona. Solo el estudio de los frutos permitió confirmar que se trataba de una especie nueva.

J. Antonio Vázquez-García y Oscar Valencia-Pelayo publicaron la especie en 2007 en el libro colectivo Agaves del Occidente de México, junto con otras tres novedades de Jalisco: Agave valenciana, Agave vazquezgarciae y Agave arcedianoensis. Como aquel libro tuvo una tirada limitada, los mismos autores publicaron en 2009 un artículo divulgativo en Cactus-Aventures International, que corrigió de paso algunas informaciones erróneas difundidas por internet. Plants of the World Online (POWO) acepta Agave chazaroi A.Vázquez & O.M.Valencia sin sinónimos.

El epíteto honra a Miguel Cházaro-Basáñez, botánico de la Universidad de Guadalajara especializado en las crasuláceas y las plantas parásitas, y descubridor o codescubridor de numerosos agaves del occidente de México.

La posición de la especie dentro del género se discute:

  • Grupo Amolae: es donde la situaron sus autores.
  • Grupo Marginatae: es donde la incluyen la filogenia molecular de Jiménez-Barron et al. (2020) y varios autores posteriores. Esta adscripción es coherente con su margen córneo pardo rojizo.

En la naturaleza

Agave chazaroi es endémica de Jalisco. Se conoce de poblaciones dispersas en los municipios de Amatitán, Tequila y Hostotipaquillo, entre 900 y 1200 m de altitud. Sus autores consideran muy probable su presencia también en el municipio de La Yesca, en el vecino estado de Nayarit.

Crece en los acantilados de basalto de la cuenca del río Santiago, en la selva baja caducifolia. El clima de la región es semiárido, con escasas variaciones de temperatura a lo largo del año y un invierno seco algo más fresco. Comparte sus paredes rocosas con otras plantas rupícolas: Mammillaria scrippsiana, Tillandsia capitata, Agave vilmoriniana, Hechtia podantha, Stenocereus dumortieri, Stenocereus queretaroensis y Pachycereus pecten-aboriginum, junto a árboles como Ficus petiolaris y Pseudobombax palmeri.

Su estado de conservación es objeto de apreciaciones distintas. Sus descubridores observaron cientos de plantas a lo largo de unos 50 km de la barranca del río Santiago, sobre paredes verticales casi inaccesibles, y la consideraron fuera de peligro. La Lista Roja de la UICN la clasifica, en cambio, como Vulnerable, en razón de su área muy reducida.

Cultivo

Agave chazaroi es un agave de colección todavía poco conocido en cultivo, pero de gran valor ornamental. Se ha difundido a partir de semillas recogidas en la barranca del río Santiago:

  • Jardín Botánico Huntington: la distribuyó en 2010 dentro del programa International Succulent Introductions.
  • Viveros californianos: la recibieron gracias a Brian Kemble, conservador del Ruth Bancroft Garden.

Se cultiva también en el jardín botánico de la Universidad de California en Berkeley.

Las condiciones recomendadas son:

  • Exposición: sol suave o sombra ligera. En el vivero costero californiano San Marcos Growers, una planta a pleno sol ha dado buenos resultados. Lejos de la influencia del mar conviene cierta sombra.
  • Sustrato: bien drenante, arenoso o pedregoso, a imagen de las fisuras de basalto de su hábitat.
  • Riego: moderado durante la estación cálida, que corresponde a la época de lluvias en su región de origen. El invierno debe ser seco.
  • Espacio: por su envergadura de hasta 1,5 m y su espina terminal larga y rígida, necesita un emplazamiento amplio, alejado de las zonas de paso.

Multiplicación

Como no produce hijuelos ni bulbilos, Agave chazaroi solo puede multiplicarse por semilla. Las semillas, muy pequeñas, se siembran en superficie sobre un sustrato mineral fino y ligeramente húmedo, con calor. Las plántulas se trasplantan a macetas individuales cuando pueden manipularse y se protegen del frío durante sus primeros inviernos. Los jóvenes tendrán pequeños dientes marginales que desaparecerán con la madurez.

Enfermedades y plagas

La principal plaga del género Agave es el picudo del agave (Scyphophorus acupunctatus), cuyas larvas excavan galerías en el corazón de la roseta. En cultivo, el riesgo más frecuente son las podredumbres de raíz y de cuello, cuando el sustrato permanece húmedo en tiempo frío.

Rusticidad

Agave chazaroi es una especie de clima cálido sin heladas marcadas:

  • San Marcos Growers (California): la sitúa entre −1 y 0 °C.
  • World of Succulents: indica un mínimo de unos −1 °C.

San Marcos Growers señala que su planta toleró sin protección las heladas ligeras de la costa californiana, pero que lejos del mar probablemente necesitará protección. Fuera de los climas sin heladas, conviene cultivarla en maceta y resguardarla en invierno en un lugar luminoso y seco.

Usos tradicionales

En Tequilisintla, en el municipio de Amatitán, donde la especie es muy abundante, los habitantes contaron a los botánicos que en el pasado se cortaban sus hojas y se raspaban para obtener fibras con las que se fabricaban cuerdas. Hoy su interés principal es ornamental: la especie se vende en viveros de México, Estados Unidos y otros países.

Preguntas frecuentes

¿A quién está dedicado?
A Miguel Cházaro-Basáñez, botánico de la Universidad de Guadalajara especializado en las crasuláceas y las plantas parásitas.

¿Es el agave perdido Agave bakeri?
Es una hipótesis que circuló entre los aficionados. Sus autores la descartaron por las diferencias de hojas, espina y flores.

¿Produce hijuelos?
No. Es una especie solitaria que no forma hijuelos ni bulbilos, y solo se multiplica por semilla.

¿Está amenazada?
La UICN la clasifica como Vulnerable por su área muy reducida. Sus descubridores observaron sin embargo cientos de plantas en paredes inaccesibles.

¿Resiste las heladas?
Solo heladas muy ligeras, hacia −1 °C. Conviene protegerla del frío.

¿Pincha?
Las hojas adultas no tienen dientes, pero terminan en una espina rígida de 3 a 5 cm que exige precaución.

Sitios de referencia

Plants of the World Online (Kew), ficha del género Agave – https://powo.science.kew.org/taxon/urn:lsid:ipni.org:names:325900-2
Autoridad nomenclatural del sitio. Incluye Agave chazaroi entre las especies aceptadas.

Trefle, Agave chazaroi – https://trefle.io/explore/species/agave-chazaroi
Base de datos derivada de POWO que aporta la cita de la publicación original en Agaves del Occidente de México (2007), página 48, y la ausencia de sinónimos.

Cactus-Aventures International, texto completo del artículo de Vázquez-García et al. (2009) – https://cactus-aventures.com/Articles%20of%20interest/Other%20Succulents%20PDF’s/Agave%20chazaroi%20Cactus_Adventures-2009-84-2.pdf
Artículo de los autores de la especie. Aporta la historia del descubrimiento, la descripción morfológica completa, la comparación con Agave pelona y Agave bakeri, la fenología, el hábitat, las plantas acompañantes, el estado de conservación y el uso de las fibras.

The Huntington, International Succulent Introductions 2010 – https://media.huntington.org/ISI/ISI2010/2010-09.html
Ficha de distribución de la especie por el Jardín Botánico Huntington. Aporta la comparación con Agave pelona, el hábitat y el origen de las semillas cerca de San Martín de Cañas.

San Marcos Growers, Agave chazaroi – https://www.smgrowers.com/products/plants/plantdisplay.asp?plant_id=3464
Ficha de un vivero californiano de referencia. Aporta la descripción de las hojas jóvenes y adultas, las observaciones de cultivo, la rusticidad y la historia del nombre Agave bakeri.

LLIFLE, Agave chazaroi – https://www.llifle.com/Encyclopedia/SUCCULENTS/Family/Agavaceae/369/Agave_chazaroi
Aporta la localidad tipo, la etimología, la coloración variable de las hojas y el parecido de las plantas jóvenes con Agave titanota y Agave ghiesbreghtii.

eFloraMEX (UNAM), Agave chazaroi – https://efloramex.ib.unam.mx/cdm_dataportal/taxon/0dcb8566-71a1-4077-b04b-a7f2f2d9c668
Aporta el endemismo en Jalisco, el nombre común de maguey y la categoría UICN Vulnerable.

World of Succulents, Agave chazaroi – https://worldofsucculents.com/agave-chazaroi/
Aporta las dimensiones de la roseta, de las hojas, de la inflorescencia y de las flores, y la rusticidad.

Plantarium, Agave chazaroi – https://plantarium.ru/lang/en/page/view/item/102109.html
Documenta con fotografía el cultivo de la especie en el jardín botánico de la Universidad de California en Berkeley.

ResearchGate, descripción de Agave oteroi – https://www.researchgate.net/publication/333616566_Agave_oteroi_AsparagaceaeAgavoideae_a_new_species_from_North-central_Oaxaca_Mexico
Artículo que cuenta Agave chazaroi entre las especies del grupo Marginatae descritas después de la monografía de Gentry.

PMC, artículo sobre el control biotecnológico del picudo del agave – https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC13453240/
Aporta los datos generales sobre Scyphophorus acupunctatus como principal plaga de los cultivos de agave.

Bibliografía

Gentry, H. S. (1982). Agaves of Continental North America. University of Arizona Press, Tucson. [Monografía de referencia del género. Fuente de los datos de Agave pelona y Agave bakeri utilizados para comparar con Agave chazaroi.]

Hernández-Vera, G., Cházaro-Basáñez, M. y Flores-Berrios, E. (2007). Inventory and distribution of Agave (Agavaceae) species in Jalisco, Mexico. Journal of the Botanical Research Institute of Texas 1: 499–509. [Inventario de los agaves de Jalisco que recoge las especies nuevas descubiertas en el estado a comienzos de los años 2000.]

Jiménez-Barron, O., García-Sandoval, R., Magallón, S., García-Mendoza, A., Nieto-Sotelo, J., Aguirre-Planter, E. y Eguiarte, L. E. (2020). Phylogeny, diversification rate, and divergence time of Agave sensu lato (Asparagaceae), a group of recent origin in the process of diversification. Frontiers in Plant Science 11: 536135. https://doi.org/10.3389/fpls.2020.536135 [Filogenia molecular que clasifica Agave chazaroi en el grupo Marginatae.]

Vázquez-García, J. A., Cházaro-Basáñez, M. J., Hernández-Vera, G., Flores-Berrios, E. y Vargas-Rodríguez, Y. L. (eds.) (2007). Agaves del Occidente de México. Serie Fronteras de Biodiversidad 3. Universidad de Guadalajara. [Obra colectiva en la que se publicó Agave chazaroi (página 48).]

Vázquez-García, J. A., Valencia-Pelayo, O., Cházaro, M. J. y Morales-Rodríguez, V. G. (2009). Agave chazaroi (Agavaceae), another brand new species from Jalisco, Mexico. Cactus-Aventures International 84: 8–13. [Artículo divulgativo de los autores, con la historia del descubrimiento, la descripción detallada y los datos de hábitat, conservación y usos.]