El Género Agave reúne cerca de 200 especies de suculentas americanas, y Agave pelona Gentry es una de las más amenazadas de todas ellas: microendémica de tres pequeñas sierras del noroeste de Sonora, en México, figura como «En peligro crítico» en la Lista Roja de la UICN. Conocida en español como «mezcal pelón» o «maguey pelón», y localmente como «assoot», debe su nombre científico a una característica muy visible: sus márgenes foliares carecen casi por completo de dientes, un rasgo poco frecuente en el género que Howard Scott Gentry, su descriptor, quiso subrayar con el epíteto «pelona» («calva», «sin pelo», en el sentido de «lampiña»). Pertenece al subgénero Agave, sección Heteracanthae.
Cómo reconocerlo
Agave pelona forma una roseta solitaria, densa y compacta, de crecimiento lento, que puede alcanzar hasta unos 90 cm de diámetro (algunas fuentes la sitúan entre 50 y 80 cm). Las hojas son estrechas, rígidas, de color verde brillante, a menudo teñidas de rojo, y miden hasta 45 cm de largo por apenas 3-5 cm de ancho. Su rasgo más distintivo son los márgenes, blancos y prácticamente desprovistos de dientes, que terminan en una espina apical rojiza de hasta 7,5 cm de longitud. Tras varias décadas de crecimiento —la especie tarda un tiempo excepcionalmente largo en alcanzar la madurez reproductiva—, produce un único tallo floral, que puede superar los 3 m de altura, con flores acampanadas de un color rojo vinoso o rojo púrpura muy poco habitual en el género, tras el cual la roseta muere.
Híbridos
No se han documentado híbridos naturales u hortícolas de Agave pelona en la bibliografía consultada.
Confusión
Agave pelona se confunde con relativa facilidad, por su tamaño y coloración, con Agave ocahui, otra especie sonorense de porte y tonos similares. El rasgo más fiable para distinguirla sigue siendo la práctica ausencia de dientes marginales que da nombre a la especie.
Taxonomía
Agave pelona fue descrita por Howard Scott Gentry en 1972, en su obra de referencia The Agave Family in Sonora (Agriculture Handbook 399 del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos: 76, figs. 22-23), a partir de un ejemplar tipo recolectado por el propio Gentry junto con J. Arguelles. Pertenece a la familia Asparagaceae, subfamilia Agavoideae, subgénero Agave, sección Heteracanthae. Plants of the World Online acepta el nombre como válido, siguiendo a Espejo Serena y López-Ferrari (1993).
En la naturaleza
Agave pelona es microendémica de tres pequeñas sierras aisladas del extremo noroeste de Sonora, una de las regiones más áridas de México, donde crece exclusivamente en las laderas escarpadas y las cimas de acantilados calizos, entre aproximadamente 600 y 750 m de altitud, en un hábitat de matorral tropical seco. Se trata de un típico «hábitat de isla en el cielo» («sky island»): una zona de altitud algo mayor que el desierto circundante, con temperaturas más frescas, que ofrece a la especie condiciones más benignas pero también la deja sin posibilidad de desplazarse a mayor altitud a medida que el clima se calienta. La UICN clasifica Agave pelona como «En peligro crítico», señalando un área de distribución y una extensión de presencia muy reducidas, con un declive continuo causado principalmente por la recolección excesiva para el comercio de plantas ornamentales; de mantenerse las tasas actuales, se proyecta la desaparición completa de la población silvestre en los próximos sesenta años.
Cultivo
Es una especie de crecimiento muy lento, apreciada como planta de colección tanto por su rareza como por su llamativa coloración rojiza y sus inusuales flores. Requiere un sustrato muy poroso y pedregoso, extremadamente bien drenado, a pleno sol, con riego ocasional y prácticamente nulo en invierno. Ejemplares cultivados en el invernadero de plantas áridas del Missouri Botanical Garden llevan vivos desde los años setenta y ochenta del siglo pasado sin haber florecido todavía, lo que ilustra la extraordinaria longevidad vegetativa de la especie antes de alcanzar la floración.
Multiplicación
Agave pelona es una especie de roseta solitaria que no produce hijuelos; su única vía de propagación natural es la semilla, producida tras la única floración de la vida de la planta, que en algunos ejemplares cultivados en invernadero tarda varias décadas en llegar. En su hábitat nativo, la polinización corre probablemente a cargo de colibríes, atraídos por el color rojo intenso de sus flores.
Enfermedades y plagas
No existen datos publicados específicos sobre plagas o enfermedades de Agave pelona en cultivo. Por extensión del comportamiento general del género, cabría esperar cierta sensibilidad al picudo del agave (Scyphophorus acupunctatus) y a la pudrición de la roseta por exceso de humedad, agravada en este caso por el valor excepcional de cada ejemplar dado su crecimiento extremadamente lento.
Rusticidad
Las cifras de rusticidad disponibles para Agave pelona son razonablemente convergentes: World of Succulents la sitúa en las zonas USDA 9a a 11b, es decir, aproximadamente entre -6,7 °C y 10 °C como límite inferior de resistencia; un vivero especializado da una cifra algo más precisa, de 10 °F (-12 °C), con la salvedad de que la resistencia mejora sensiblemente («zona 8b») si se mantiene completamente seca en invierno. En conjunto, estos datos sitúan a Agave pelona como una especie de rusticidad moderada, coherente con su origen en un hábitat de altitud relativamente fresca dentro de una de las regiones más áridas de México: tolera heladas ligeras a moderadas siempre que el sustrato esté seco, pero no debe tratarse como una especie plenamente resistente al frío húmedo. No se ha localizado ningún relato de cultivo en exterior verificado en foros especializados franco-italianos o hispanófonos para esta especie.
Usos tradicionales
Agave pelona, conocida localmente como «assoot», se ha empleado tradicionalmente en su región de origen como fuente de alimento y de fibra, y en ocasiones se destila para elaborar mezcal. En la actualidad, sin embargo, su principal amenaza no proviene de este aprovechamiento tradicional, sino de la recolección ilegal de ejemplares silvestres destinados al comercio de plantas ornamentales de colección, un factor que la sitúa entre las especies del género con mayor riesgo de extinción por sobreexplotación.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama «pelona»?
Porque sus márgenes foliares carecen casi por completo de dientes, un rasgo muy poco común en el género que su descriptor, Howard Scott Gentry, quiso destacar con este nombre.
¿Por qué está en peligro crítico de extinción?
Por la combinación de una distribución natural extremadamente reducida (solo tres pequeñas sierras del noroeste de Sonora), un hábitat de «isla en el cielo» sin posibilidad de desplazamiento ante el cambio climático, y una intensa presión de recolección ilegal para el comercio de coleccionistas.
¿Cuánto tarda en florecer?
Décadas: algunos ejemplares cultivados en jardines botánicos llevan vivos desde los años setenta u ochenta sin haber florecido todavía. Tras la única floración de su vida, la roseta muere.
¿Resiste el frío?
De forma moderada: las cifras publicadas oscilan entre -6,7 °C y -12 °C según la fuente y el grado de sequedad del sustrato en invierno.
¿Con qué otra especie se confunde?
Con Agave ocahui, otra especie sonorense de tamaño y coloración similares.
Sitios de referencia
Plants of the World Online (POWO), Kew — powo.science.kew.org — taxonomía aceptada y distribución nativa
Useful Temperate Plants — temperate.theferns.info — hábitat, altitud, estatus UICN y usos tradicionales
World of Succulents — worldofsucculents.com — etimología, descripción morfológica y cifra de rusticidad
Missouri Botanical Garden (Discover + Share) — discoverandshare.org — hábitat de «isla en el cielo», amenazas y observaciones de floración en cultivo
Bibliografía
Gentry, H.S. (1972). Agave pelona. The Agave Family in Sonora (Agriculture Handbook 399, USDA): 76, figs. 22-23. [Descripción original (protólogo) de la especie.]