Zamia ipetiensis

Zamia ipetiensis es una pequeña cícada de tallo subterráneo del este de Panamá, registrada en la provincia de Panamá y en la comarca de Guna Yala (Kuna Yala), donde crece en la selva tropical húmeda, primaria o secundaria, entre 100 y 500 m de altitud. Esta especie del Género Zamia, descrita en 1993, debe su nombre a Ipetí, la localidad donde se descubrió, y suele llevar una sola hoja grande a la vez. La UICN la clasifica como en peligro (evaluación de 2022), y su separación de la vecina Zamia cunaria se discute.

Datos clave de Zamia ipetiensis

  • Nombre aceptado: Zamia ipetiensis D.W.Stev. (1993), aceptado por The World List of Cycads (versión 2026.08.15) y por GBIF; la World Checklist of Vascular Plants (WCVP), base de POWO, también lo acepta (consultada a través de GBIF el 31 de octubre de 2026).
  • Antiguos nombres y sinónimos: ninguno; Calonje y sus colaboradores (2018) tratan Zamia cunaria y Zamia ipetiensis como una sola entidad, postura que The World List of Cycads no sigue.
  • Familia: Zamiaceae, orden Cycadales.
  • Nombres comunes: ninguno atestiguado, ni en español ni en otra lengua.
  • Distribución natural: este de Panamá, provincia de Panamá y comarca de Guna Yala; de 100 a 500 m según la descripción original.
  • Estado UICN: en peligro (EN), criterios B1ab(i,ii,iii,v), evaluación de 2022.
  • CITES y otras protecciones: Apéndice II de la CITES (todo el género, desde 1977; semillas exentas por la anotación #4); Anexo B en la Unión Europea; cupo de exportación nulo fijado por Panamá para los ejemplares silvestres.
  • Rusticidad documentada: ningún dato medido; solo se cultiva al aire libre en jardines sin heladas (véase Rusticidad).
  • Exposición y sustrato: en la naturaleza, selva tropical húmeda primaria y secundaria; en cultivo, luz tamizada y sustrato bien drenado según un vivero.
  • Porte y dimensiones: tallo subterráneo, subgloboso, de hasta 10 cm de diámetro; por lo general una sola hoja de 0,5 a 1,5 m, con 3 a 12 pares de pinnas; pinnas medianas de 20 a 40 cm por 5 a 8 cm en la descripción original, de 22 a 50 cm por 3,5 a 7 cm en la comparación de 2018.
  • En jardines botánicos: Montgomery Botanical Center (tres números de accesión), Fairchild Tropical Botanic Garden, Universidad de Hawái en Hilo, Jardín Botánico de Cairns y Jardín Botánico de Praga (BGCI).
  • Toxicidad: sin datos propios de la especie; hay que considerarla tóxica, como todas las cícadas (véase Toxicidad y precauciones).

Cómo reconocer Zamia ipetiensis

Zamia ipetiensis se reconoce por su tallo enterrado que suele llevar una sola hoja erguida, con pocas pinnas anchas y oblanceoladas, finamente dentadas solo en la punta. La descripción original (Stevenson, 1993, páginas 7 a 9, figura 4) da los caracteres siguientes:

  • Tallo: subterráneo y subgloboso, de hasta 10 cm de diámetro; catáfilos ovalados de 3 a 4 cm de largo y 4 a 5 cm de ancho.
  • Hojas: por lo general una (a veces tres), erguidas, de 0,5 a 1,5 m; pecíolo de 15 a 50 cm, con aguijones escasos o densos.
  • Pinnas: de 3 a 12 pares, de estrecha a anchamente oblanceoladas, cuneadas en la base, acuminadas y finamente denticuladas en el ápice; las medianas, las mayores, miden de 20 a 40 cm por 5 a 8 cm.
  • Conos masculinos: de color crema a leonado, cilíndricos u ovoide-cilíndricos, de 4 a 6 cm por 1 a 1,5 cm, sobre un pedúnculo de 2 a 4 cm; las escamas llevan sacos polínicos en las dos caras.

Para los conos femeninos y las semillas, el texto inglés de la descripción repite palabra por palabra las cifras dadas para Zamia cunaria: conos de color rojo vino a pardo rojizo oscuro de 15 a 20 cm por 5 a 7 cm, y semillas de rosa a rojo claro de 1,5 a 2 cm. Sin embargo, la clave del mismo artículo atribuye a Zamia ipetiensis conos femeninos de 10 cm como máximo, y la diagnosis latina habla de conos femeninos pardo rojizos oscuros y de semillas rojas: conviene tomar esas cifras con prudencia. En 2010, Calonje y sus colaboradores atribuían a la especie hojas de 1,7 m como máximo, conos femeninos de ápice obtuso y escamas de los conos masculinos uniformemente leonadas o crema (Calonje y colaboradores, 2010).

En 2018, Michael Calonje, Cristina López-Gallego y Jonatan Castro compararon Zamia ipetiensis con dos especies colombianas emparentadas (uno de los ejemplares fotografiados procede de la comarca de Wargandí). Sus observaciones completan la descripción:

  • Tallo: subterráneo, no ramificado, con una sola hoja a la vez por lo general; los ejes de los conos, masculinos y femeninos, están cubiertos de pelos largos (vellosos).
  • Hojas nuevas: verdes o de color pardo rosado al brotar.
  • Pinnas: de 4 a 32 por hoja; las medianas, de 22 a 49,7 cm por 3,5 a 7 cm; margen finamente denticulado hacia el ápice.
  • Conos masculinos: escamas de color crema, o crema con el extremo moteado de leonado o pardo; sacos polínicos en las dos caras de las escamas, un carácter raro en el género.
  • Conos femeninos: escamas dispuestas en 7 a 10 filas verticales de 5 a 14, con la cara externa plana o apenas abombada.
  • Semillas: cubierta interna dura (esclerotesta) de 12 a 15 mm por 8 a 10 mm.

Dos fuentes hortícolas aportan su propia imagen de la planta. El naturalista Jay Vannini describe un cáudice subterráneo, que califica de ramificado, con una hoja solitaria de hasta 95 cm y pocas pinnas; señala que la población destaca por la forma del ápice de las pinnas y por el gran número de conos masculinos, unos doce, que pueden llevar las plantas grandes en la naturaleza (Vannini, 2019). El vivero estadounidense Jungle Music describe una planta pequeña a mediana, con un tallo por lo general de menos de 10 a 13 cm, dos o a veces tres hojas de 60 a 90 cm y pinnas opuestas, verdes y de aspecto algo abullonado, de hasta 25 cm de largo y 5 a 7,5 cm de ancho, de borde liso salvo unos pocos dientes finos en la punta.

Híbridos

No se ha documentado ningún híbrido, ni natural ni obtenido en cultivo.

Confusiones posibles

Zamia ipetiensis forma parte de un pequeño grupo de especies de tallo subterráneo no ramificado, hoja a menudo solitaria, ejes de los conos vellosos y sacos polínicos en las dos caras de las escamas masculinas. Según Calonje y sus colaboradores (2018):

  • Zamia cunaria, también del este de Panamá: los autores no encontraron ningún carácter que la separe de Zamia ipetiensis y tratan los dos nombres juntos; The World List of Cycads mantiene, no obstante, las dos especies.
  • Zamia pyrophylla, del Chocó colombiano: pinnas de borde entero, hojas nuevas que mezclan naranja, amarillo y rojo, y escamas del cono femenino claramente abombadas.
  • Zamia paucifoliolata, del Valle del Cauca (Colombia): solo de 2 a 20 pinnas, más anchas (6 a 11,5 cm) y de borde entero, hojas nuevas de color verde claro y semillas de más de 18 mm.

La clave de estos autores se resume en una línea: pinnas finamente denticuladas en el ápice y escamas femeninas planas o apenas abombadas, en Panamá, para Zamia ipetiensis; pinnas enteras y escamas claramente abombadas, en Colombia, para las otras dos. En la clave de Stevenson (1993), Zamia ipetiensis se separa de Zamia cunaria por sus pinnas oblanceoladas, finamente dentadas solo cerca del ápice (y no fuertemente dentadas en el tercio superior), y por sus conos femeninos de 10 cm como máximo (de 20 a 30 cm en Zamia cunaria).

Taxonomía

Zamia ipetiensis es un nombre aceptado por The World List of Cycads y por GBIF; la World Checklist of Vascular Plants (WCVP), base de POWO, también lo acepta (consultada a través de GBIF el 31 de octubre de 2026). Lo publicó en 1993 Dennis Wm. Stevenson, del Jardín Botánico de Nueva York, en un artículo de Brittonia sobre las Zamiaceae de Panamá («The Zamiaceae in Panama with comments on phytogeography and species relationships»), que describía también Zamia cunaria y Zamia dressleri. Stevenson reconocía que Zamia ipetiensis se parece a Zamia cunaria por el porte, la hoja solitaria, el tamaño y la forma de la hoja y el tamaño y la textura de las pinnas; las consideraba especies hermanas, presentes en dos sierras distintas y probablemente separadas por vicarianza, próximas a Zamia muricata de Venezuela (Stevenson, 1993).

En 2018, al describir Zamia paucifoliolata, Michael Calonje y sus colaboradores trataron Zamia cunaria y Zamia ipetiensis como una sola entidad, a falta de cualquier carácter diagnóstico que las separe (una observación personal de Michael Calonje, precisan). Esta fusión no se ha formalizado: The World List of Cycads, de la que Michael Calonje es uno de los autores, sigue aceptando los dos nombres en 2026, con áreas distintas pero vecinas. Vannini (2019) también encuentra la planta en gran medida indistinguible de Zamia cunaria, con la que es esencialmente simpátrica, y considera que merece una revisión crítica. El lector debe saber, por tanto, que los límites de la especie siguen en discusión.

Parentesco. La filogenia basada en transcriptomas de Lindstrom y sus colaboradores (2024), que incluyó una muestra de Guna Yala, confirma un clado Cunaria de cuatro especies, ya reconocido por Calonje y sus colaboradores (2019) a partir de un conjunto coherente de caracteres morfológicos: Zamia cunaria y Zamia ipetiensis, del istmo de Panamá, y Zamia pyrophylla y Zamia paucifoliolata, de la vertiente occidental de los Andes, en Sudamérica.

Etimología e historia

El epíteto ipetiensis alude a Ipetí, la localidad del este de Panamá donde se descubrió la especie. The World List of Cycads, siguiendo a Haynes (2022), que a su vez cita a Jones (2002), sitúa Ipetí en el Darién, mientras que la distribución que da la misma base menciona la provincia de Panamá y Guna Yala; las fuentes no concuerdan en este punto.

El tipo lo recolectaron el 22 de enero de 1989, en la provincia de Panamá, Dennis Wm. Stevenson e I. Valdespino (n.º 1159); la descripción original no indica la localidad y solo cita otro ejemplar, recolectado por S. Knapp y sus colaboradores (n.º 4558). El holotipo se conserva en el Jardín Botánico de Nueva York (NY), con isotipos en Fairchild (FTG), el Jardín Botánico de Misuri (MO), la Universidad de Panamá (PMA) y Utrecht (U).

La especie ha llegado a las colecciones por semilla: en 2010, miembros del foro francés Fous de palmiers hicieron un pedido conjunto de semillas de Zamia ipetiensis a un proveedor, sin publicar después ningún resultado de cultivo, y Vannini (2019) muestra una planta en maceta en una colección privada de Guatemala.

Nombres comunes

No se conoce ningún nombre común para esta especie, ni en español ni en otra lengua.

En la naturaleza

Zamia ipetiensis es endémica del este de Panamá: The World List of Cycads la registra en la provincia de Panamá y en Guna Yala. Según la descripción original, es endémica de una pequeña región del país, donde crece entre 100 y 500 m en la selva tropical húmeda primaria y secundaria (Stevenson, 1993); el tipo procede de la provincia de Panamá. Vannini (2019) la describe como una reliquia de la selva tropical húmeda de la costa caribeña del este de Panamá y de la vegetación secundaria contigua. Ni sus polinizadores ni su fenología están documentados.

Estado de conservación y normativa

Zamia ipetiensis figura como en peligro (EN) en la Lista Roja de la UICN, según los criterios B1ab(i,ii,iii,v), en una evaluación de J.D. Bösenberg publicada en 2022 (The World List of Cycads; GBIF da la misma categoría, comprobada el 2 de noviembre de 2026); después se publicó una versión enmendada de esa evaluación. Los criterios indican una extensión de presencia reducida, con un declive continuo de esa extensión, de la superficie ocupada, de la calidad del hábitat y del número de plantas adultas. Una evaluación anterior, de A. Taylor, se había publicado en 2010.

Como todas las Zamia salvo Zamia restrepoi, incluida en el Apéndice I, Zamia ipetiensis está cubierta por la inclusión del género en el Apéndice II de la CITES, vigente desde el 4 de febrero de 1977. Su comercio internacional está permitido, pero exige un permiso de exportación del país de origen. La anotación #4 exime en particular las semillas, el polen, las plántulas y los cultivos de tejidos obtenidos in vitro y transportados en recipientes estériles. En la Unión Europea, la especie figura en el Anexo B del Reglamento (CE) n.º 338/97, cuya lista vigente fija el Reglamento (UE) 2026/1383, aplicable desde el 29 de junio de 2026: la importación de plantas vivas exige un permiso. Además, desde el 19 de junio de 2025, Panamá aplica como medida nacional más estricta un cupo de exportación nulo para los ejemplares recolectados en la naturaleza, salvo con fines científicos, personales, médicos, educativos o judiciales (Species+, ficha propia de la especie, comprobada el 2 de noviembre de 2026).

Esta información general no sustituye a los textos oficiales: conviene comprobar la normativa vigente antes de comprar o intercambiar plantas o semillas, pedir al vendedor una prueba de origen y elegir plantas obtenidas de semilla en cultivo.

Cultivo de Zamia ipetiensis

La literatura científica no ofrece ningún consejo de cultivo propio de Zamia ipetiensis, pero la especie está en cultivo: la conservan varios jardines botánicos, la venden viveros especializados y aparece en colecciones privadas. El vivero estadounidense Jungle Music indica que solo puede cultivarse en jardines que nunca conocen las heladas, con luz tamizada y un suelo bien drenado. Simon Lavaud, viverista especializado en cícadas (Cycadales.eu, Francia), la incluye entre las Zamia de las selvas bajas de América Central y del Sur, cuyo cultivo considera «difícil» en clima templado: a su juicio, los climas europeos son en general demasiado frescos y demasiado secos para ellas (Lavaud, 2023). Es una clasificación de grupo, no el resultado de ensayos con Zamia ipetiensis.

Su origen, la selva húmeda del istmo de Panamá entre 100 y 500 m, hace pensar que necesita calor todo el año y aire húmedo; ningún ensayo publicado lo confirma.

Al aire libre y en pleno suelo

El cultivo al aire libre solo es posible en un clima tropical sin heladas (Jungle Music), con luz tamizada y un suelo que drene bien. Los jardines que la declaran se encuentran en el sur de Florida, en Hawái y en el Queensland tropical.

En maceta

En los climas templados es una planta de invernadero caldeado o de interior luminoso y templado todo el año. Su tallo pequeño y su hoja casi siempre única la hacen manejable en maceta.

En jardines botánicos

En resumen: la conservan varios jardines de Estados Unidos, uno de Australia y uno de Europa central.

  • Estados Unidos: el Montgomery Botanical Center (Coral Gables, Florida) registra en su catálogo en línea tres números de accesión antiguos bajo Zamia ipetiensis (200035, 2000278 y 2000279). BGCI la registra además en el Fairchild Tropical Botanic Garden (Miami) y en la Universidad de Hawái en Hilo (consulta del 25 de octubre de 2026).
  • Australia: el Jardín Botánico de Cairns (Queensland) la declara en BGCI.
  • Europa: BGCI cita el Jardín Botánico de Praga; ningún registro en el Reino Unido.

Que un jardín declare una especie en BGCI indica que la tuvo en algún momento, no que la conserve viva hoy, y las fuentes no precisan si estas plantas se cultivan al aire libre o en invernadero.

Multiplicación

No existe ningún dato propio de la especie. Como todas las Zamia, tiene plantas masculinas y femeninas separadas, y se multiplica por semillas frescas. Las semillas están exentas de la CITES por la anotación #4, pero conviene asegurarse de que proceden de plantas cultivadas. El gran número de conos masculinos observado en las plantas silvestres (Vannini, 2019) no dice nada, por sí solo, sobre la producción de semillas en cultivo.

Plagas y enfermedades

No se ha documentado ninguna plaga ni enfermedad propia de la especie. En cultivo, las Zamia corren sobre todo el riesgo de pudrirse en un sustrato frío y encharcado y de sufrir ataques de cochinillas.

Rusticidad

No existe ningún dato sobre la tolerancia de Zamia ipetiensis al frío. Es una planta de selva tropical húmeda de entre 100 y 500 m, y la única indicación hortícola, la de Jungle Music, es que solo puede cultivarse al aire libre donde no hiela. El vivero británico Trebrown la sitúa en la zona de rusticidad USDA 10a (mínima media anual de −1,1 a 1,7 °C), una clasificación comercial que no debe tomarse como un límite medido.

Clima mediterráneo y experiencia europea

No se ha publicado ningún resultado de cultivo en Francia, en España ni en el resto de Europa, ni en el suelo ni en maceta, y ningún episodio de helada fechado concierne a la especie; el pedido de semillas hecho en Francia en 2010 no dio lugar a ningún relato publicado. Para los lectores de climas de tipo mediterráneo, como el litoral mediterráneo español, California o el sur de Australia, sigue siendo una planta de invernadero caldeado. El Jardín Zoológico Tropical de La Londe-les-Maures no ha publicado ninguna observación sobre esta especie.

Otras regiones del mundo

No existe ningún registro de frío. Los jardines que la declaran están en el sur de Florida, en Hawái y en el norte tropical de Queensland, y ninguno precisa si sus plantas están al aire libre. En los climas frescos u oceánicos necesita un invernadero caldeado todo el año.

Toxicidad y precauciones

Sí, hay que considerarla tóxica, aunque no se ha publicado ningún estudio de toxicidad propio de Zamia ipetiensis. El riesgo está documentado en el género y en las demás cícadas: las Zamia contienen glucósidos tóxicos (cicasina, macrozamina), de los que deriva el metilazoximetanol, tóxico para el hígado y el sistema nervioso, y para Zamia furfuracea la ASPCA cita la cicasina y la BMAA, un aminoácido neurotóxico, y la considera tóxica para perros, gatos y caballos; las semillas son la parte más peligrosa.

Mientras no se demuestre lo contrario, hay que mantener semillas y hojas fuera del alcance de niños y animales, y usar guantes para limpiar las semillas. Ante cualquier ingestión, acudir de inmediato a un centro de toxicología, a un médico o a un veterinario.

Usos tradicionales

No se ha documentado ningún uso para esta especie.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre Zamia ipetiensis?

De Ipetí, una localidad del este de Panamá donde se descubrió la especie, descrita en 1993 por Dennis Wm. Stevenson.

¿Dónde crece?

Solo en el este de Panamá, en la provincia de Panamá y en Guna Yala, en la selva tropical húmeda de entre 100 y 500 m de altitud.

¿Cómo se reconoce?

Por su tallo subterráneo, que a menudo lleva una sola hoja, sus 3 a 12 pares de grandes pinnas oblanceoladas, de 3,5 a 8 cm de ancho según las fuentes y finamente dentadas solo en el ápice, y sus conos de ejes pelosos.

¿Es la misma especie que Zamia cunaria?

Quizá. En 2018, unos botánicos no encontraron ningún carácter para separarlas, y un naturalista que las conoce en el campo las considera casi indistinguibles, pero The World List of Cycads sigue aceptando los dos nombres. La cuestión no está resuelta.

¿Está amenazada?

Sí. La UICN la clasifica como en peligro (evaluación de 2022), por su área reducida y por el declive de su hábitat y del número de plantas adultas.

¿Se puede cultivar fuera de los trópicos?

Solo bajo cristal. Un vivero indica que únicamente puede cultivarse al aire libre donde nunca hiela; en clima templado necesita un invernadero caldeado, luz tamizada y un sustrato bien drenado.

¿Es tóxica?

Hay que suponer que sí. No existe ningún análisis propio de la especie, pero las cícadas estudiadas contienen toxinas graves, sobre todo en las semillas.

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Sitios de referencia

Bibliografía

  • Stevenson, D. W. (1993). The Zamiaceae in Panama with comments on phytogeography and species relationships. Brittonia, 45(1): 1-16. doi: 10.2307/2806850. [Descripción original: descripción, tipo, hábitat y altitud, comparación con Zamia cunaria, clave.]
  • Calonje, M., López-Gallego, C. y Castro, J. (2018). Zamia paucifoliolata, a new species of Zamia (Zamiaceae, Cycadales) from Valle del Cauca, Colombia. Phytotaxa, 385(2): 85-93. doi: 10.11646/phytotaxa.385.2.4. [Artículo con revisión por pares; tabla comparativa y clave.]
  • Calonje, M., Stevenson, D. W., Calonje, C., Ramos, Y. A. y Lindström, A. J. (2010). A new species of Zamia from Chocó, Colombia (Cycadales, Zamiaceae). Brittonia, 62(1): 80-85. doi: 10.1007/s12228-009-9094-8. [Comparación de Zamia pyrophylla con Zamia cunaria y Zamia ipetiensis.]
  • Lindstrom, A., Habib, S., Dong, S., Gong, Y., Liu, J., Calonje, M., Stevenson, D. y Zhang, S. (2024). Transcriptome sequencing data provide a solid base to understand the phylogenetic relationships, biogeography and reticulated evolution of the genus Zamia L. (Cycadales: Zamiaceae). Annals of Botany, 134(5): 747-768. doi: 10.1093/aob/mcae065. [Muestra de Guna Yala; clado Cunaria.]
  • Vannini, J. (2019). Central American and Panamanian cycads in field and greenhouse. Exotica Esoterica, 17 de febrero de 2019. [Artículo en línea de un naturalista y coleccionista.]
  • Bösenberg, J. D. (2022). Zamia ipetiensis. The IUCN Red List of Threatened Species 2022: e.T42155A69839117; versión enmendada e.T42155A243405877. doi: 10.2305/IUCN.UK.2022-1.RLTS.T42155A243405877.en. [Evaluación vigente (EN).]
  • Taylor, A. (2010). Zamia ipetiensis. The IUCN Red List of Threatened Species 2010: e.T42155A10669619. doi: 10.2305/IUCN.UK.2010-3.RLTS.T42155A10669619.en. [Evaluación anterior.]
  • Lavaud, S. (2023). Comment cultiver les Zamia en climat tempéré. Cycadales.eu. [Clasificación de las especies por dificultad de cultivo.]
  • Haynes, J. L. (2022). Etymological compendium of cycad names. Phytotaxa, 550(1): 1-31. doi: 10.11646/phytotaxa.550.1.1. [Fuente de las etimologías que recoge The World List of Cycads.]
  • Calonje, M., Stevenson, D. W. y Osborne, R. (2026). The World List of Cycads, versión 2026.08.15. Montgomery Botanical Center, Coral Gables. doi: 10.5281/zenodo.21958524. [Lista de referencia.]