Zamia herrerae

Zamia herrerae es una cícada de la llanura costera del Pacífico de América Central, desde El Salvador hasta Guatemala y el estado mexicano de Chiapas. Esta especie del Género Zamia, descrita en 1924 a partir de una planta estéril recolectada cerca de Sonsonate, en El Salvador, fue la primera Zamia registrada en la vertiente pacífica del istmo. Tiene pinnas largas, estrechas y brillantes, soporta una estación seca marcada y la UICN la clasifica como vulnerable.

Datos clave de Zamia herrerae

  • Nombre aceptado: Zamia herrerae S.Calderón & Standl. (1924), aceptado por The World List of Cycads (versión 2026.08.15) y por GBIF; la World Checklist of Vascular Plants (WCVP), base de POWO, también lo acepta (consultada a través de GBIF el 31 de octubre de 2026).
  • Antiguos nombres y sinónimos: ningún sinónimo; las plantas se identificaban antes como Zamia loddigesii (Vannini, 2019).
  • Familia: Zamiaceae, orden Cycadales.
  • Nombres comunes: «camotillo», según Vannini (2019), sin indicación de región.
  • Distribución natural: El Salvador (Sonsonate), Guatemala (Quetzaltenango, Retalhuleu, Santa Rosa, Suchitepéquez), México (Chiapas); hasta el noroeste de Nicaragua según Vannini (2019).
  • Estado UICN: vulnerable (VU), criterios B1ab(iii,v), evaluación de 2022.
  • CITES y otras protecciones: Apéndice II de la CITES (todo el género, desde 1977; semillas exentas por la anotación #4); Anexo B en la Unión Europea.
  • Rusticidad documentada: ningún dato de frío; soporta en la naturaleza una estación seca marcada (véase Rusticidad).
  • Exposición y sustrato: bosque tropical perennifolio y semicaducifolio de la llanura costera del Pacífico y del piedemonte (hábitat natural); buena planta de maceta según Vannini (2019).
  • Porte y dimensiones: pocas hojas, con unas cincuenta pinnas de 15 a 22 cm (descripción original); tallo subterráneo en la naturaleza, tallo corto emergente con una corona completa en cultivo (Vannini, 2019).
  • En jardines botánicos: Montgomery Botanical Center (dos números de accesión), Fairchild, Lotusland, Brooklyn y dos jardines de Hawái; Sídney y Cairns; jardines de México, El Salvador y China (BGCI); ningún registro en el Reino Unido.
  • Toxicidad: sin datos propios de la especie; hay que considerarla tóxica, como todas las cícadas (véase Toxicidad y precauciones).

Cómo reconocer Zamia herrerae

La descripción original, publicada en 1924 por Paul C. Standley en el Journal of the Washington Academy of Sciences, se basa en material estéril. Describe una planta de pocas hojas, con un pecíolo delgado que apenas alcanza la mitad de la longitud del raquis, glabro y armado de algunos aguijones robustos y muy espaciados, de 1 a 2 mm, presentes también en el raquis.

Cada hoja lleva unas cincuenta pinnas casi lineares, de 15 a 22 cm de largo y 8 a 13 mm de ancho, con 17 a 21 nervios, gruesas, muy brillantes y más pálidas por el envés. El margen lleva algunos dientes separados unos 2 cm, aplicados contra el borde y terminados en una punta espinosa; el tercio inferior de la lámina es entero, y las pinnas se estrechan progresivamente desde allí hasta el ápice. Los conos y las semillas eran entonces desconocidos.

El naturalista Jay Vannini, que conoce la especie en el campo y en cultivo, escribe que tiene el tallo subterráneo y pocas hojas en la naturaleza, pero que en cultivo forma un tallo corto emergente con una corona completa de hojas bastante plumosas (Vannini, 2019). La clave de las Zamia de Chiapas publicada con Zamia grijalvensis en 2012 separa Zamia herrerae por sus pinnas finas como el papel, mientras que Standley las describía gruesas: las dos descripciones no coinciden en este punto.

Híbridos

No se ha documentado ningún híbrido.

Confusiones posibles

Según Nicolalde-Morejón y colaboradores (2011), en los unos 2000 km de llanura costera del Pacífico entre Nayarit, en México, y El Salvador solo viven tres especies de Zamia: Zamia herrerae, Zamia paucijuga y Zamia soconuscensis. Para identificar una planta son indispensables la procedencia y una fotografía de las pinnas y de los conos. Standley consideraba la especie bien diferenciada y sin parentesco cercano con las Zamia entonces conocidas de América Central y de México.

Vannini (2019) recuerda que las plantas se identificaban antes como Zamia loddigesii, una especie de aspecto parecido del sureste de México que crece en la vertiente del golfo de México, no en la del Pacífico.

Taxonomía

Zamia herrerae es un nombre aceptado por The World List of Cycads y por GBIF; la World Checklist of Vascular Plants (WCVP), base de POWO, también lo acepta (consultada a través de GBIF el 31 de octubre de 2026). Salvador Calderón y Paul C. Standley publicaron el nombre en 1924, en la tercera entrega de «New species of plants from Salvador» (Journal of the Washington Academy of Sciences, 14: 93-94). El tipo (S. Calderón 1682), recolectado el 17 de julio de 1923 en los alrededores de Sonsonate, se conserva en el Herbario Nacional de Estados Unidos (US). Standley señalaba que la especie, conocida solo por material estéril, representaba probablemente la primera Zamia registrada en la costa pacífica de América Central. La tipificación de los nombres de Zamia fue revisada por Stevenson y Sabato en 1986.

La especie se trató en la revisión de las Zamia de Megaméxico (México y parte de América Central) de Fernando Nicolalde-Morejón, Andrew Vovides y Dennis Stevenson (2009), que reconoce 22 especies en la región. Un estudio de 2011, en parte de los mismos autores, la incluyó en un ensayo de códigos de barras genéticos de las Zamia mexicanas y centroamericanas. La filogenia basada en transcriptomas de Lindstrom y colaboradores (2024) incluyó una planta de Sonsonate, en El Salvador. El nombre no ha cambiado desde 1924.

Etimología e historia

La especie está dedicada a Héctor Herrera, de Sonsonate, a quien Standley describe como un científico entusiasta y un impulsor del trabajo científico en El Salvador, y cuya hospitalidad había disfrutado en varias estancias. El recolector del tipo, Salvador Calderón, es coautor del nombre.

Nombres comunes

Vannini (2019) le da el nombre español de «camotillo», sin precisar dónde se usa. Este nombre solo se apoya en esa fuente, y no se conoce ningún nombre en otra lengua.

En la naturaleza

The World List of Cycads sitúa la especie en El Salvador (Sonsonate), Guatemala (Quetzaltenango, Retalhuleu, Santa Rosa, Suchitepéquez) y México (Chiapas). Según Nicolalde-Morejón y colaboradores (2011), crece en el bosque tropical perennifolio y semicaducifolio de la llanura costera del Pacífico, una zona pobre en Zamia; los herbarios mexicanos y extranjeros revisados en ese estudio solo conservaban una quincena de recolecciones.

Vannini (2019) la describe en los bosques costeros y de piedemonte del Pacífico, desde Chiapas hasta el noroeste de Nicaragua, un país que The World List of Cycads no recoge, y la considera localmente común en hábitats estacionalmente secos de baja altitud, sobre todo en el este de Guatemala. En una colección privada de Guatemala, dentro de su área natural, alberga poblaciones de mariposas de las zamias (Eumaeus). Lindstrom y colaboradores (2024) la citan entre las Zamia adaptadas a hábitats estacionalmente secos, que pueden perder las hojas durante los periodos de sequía extrema (observación personal de A. Lindstrom).

Estado de conservación y normativa

Zamia herrerae figura como vulnerable (VU) en la Lista Roja de la UICN, en la evaluación de J.D. Bösenberg publicada en 2022, según los criterios B1ab(iii,v): un área de distribución limitada, con un deterioro de la calidad del hábitat y una disminución del número de individuos maduros (The World List of Cycads; GBIF da la misma categoría, comprobada el 2 de noviembre de 2026).

Como todas las Zamia salvo Zamia restrepoi, Zamia herrerae está incluida en el Apéndice II de la CITES, donde figura el género desde el 4 de febrero de 1977. Su comercio internacional está permitido, pero exige un permiso de exportación del país de origen. La inclusión lleva la anotación #4: las semillas, el polen, las plántulas y los cultivos de tejidos obtenidos in vitro y transportados en recipientes estériles no están sujetos a la CITES. En la Unión Europea, la especie figura en el Anexo B del Reglamento (CE) n.º 338/97, cuya lista vigente fija el Reglamento (UE) 2026/1383, aplicable desde el 29 de junio de 2026. Species+ dedica una ficha propia a la especie (Apéndice II, Anexo B; comprobada el 2 de noviembre de 2026).

Esta información general no sustituye a los textos oficiales: conviene comprobar la normativa vigente antes de comprar o intercambiar plantas o semillas y pedir al vendedor una prueba de origen.

Cultivo de Zamia herrerae

Zamia herrerae se cultiva poco fuera de Guatemala y El Salvador, por falta de plantas obtenidas de semilla y por su aspecto discreto. Vannini (2019) la considera, sin embargo, por experiencia, muy adecuada como planta de maceta y, plantada en masa, como cubresuelos alto; muestra una plantación en borde de plantas adultas en una colección privada de Guatemala, en una zona donde la especie es nativa.

Su hábitat, un bosque tropical de tierras bajas en parte caducifolio, y su capacidad de perder las hojas en las sequías extremas (Lindstrom y colaboradores, 2024) muestran que soporta una estación seca marcada. Ninguna fuente publicada da consejos de cultivo detallados para la especie.

Al aire libre y en pleno suelo

La plantación al aire libre solo está documentada dentro de su área natural, en Guatemala (Vannini, 2019). A falta de datos sobre el frío, hay que tratarla como una planta tropical sensible a las heladas; su tolerancia a una estación seca hace pensar que convendría a climas de invierno seco siempre que no hiele, lo que es una deducción, no una observación.

En maceta

Vannini (2019) la considera una muy buena planta de maceta. No se ha publicado ningún consejo más preciso para la especie; en los climas templados, su origen tropical de tierras bajas exige cultivarla bajo cristal y sin heladas.

En jardines botánicos

En resumen: presente en varios jardines de Estados Unidos y en dos de Australia, así como en México, El Salvador y China; ningún registro en el Reino Unido.

  • Estados Unidos: el Montgomery Botanical Center (Coral Gables, Florida) registra en su catálogo en línea dos números de accesión bajo Zamia herrerae, de 2012 y 2019, y el Fairchild Tropical Botanic Garden (Coral Gables) la incluye en su catálogo en línea (Garden Explorer). BGCI la registra además en Ganna Walska Lotusland (Santa Bárbara, California), el Brooklyn Botanic Garden (Nueva York), la Universidad de Hawái en Hilo y el National Tropical Botanical Garden (Kalāheo, Hawái) (consulta del 25 de octubre de 2026).
  • Australia: el Real Jardín Botánico de Sídney la incluye en su catálogo en línea (Garden Explorer), y el jardín botánico de Cairns (Queensland) la declara en BGCI.
  • México, El Salvador y China: BGCI registra el jardín botánico Francisco Javier Clavijero de Xalapa y, en Chiapas, el jardín botánico Faustino Miranda y el jardín botánico regional del Soconusco en Tapachula; el jardín botánico La Laguna (Antiguo Cuscatlán, El Salvador); y el jardín botánico de Fairy Lake (Shenzhen, China).
  • Reino Unido: ningún registro en BGCI ni en los catálogos en línea de los jardines británicos.

Que un jardín declare una especie en BGCI indica que la tuvo en algún momento, no que la conserve viva hoy, y las fuentes no precisan si estas plantas se cultivan al aire libre o en invernadero.

Multiplicación

No hay datos propios de la especie. Como todas las Zamia, tiene plantas masculinas y femeninas separadas, y la multiplicación se haría con semillas de plantas fecundadas. Vannini (2019) atribuye su escasez en cultivo fuera de América Central a la falta de plantas obtenidas de semilla. Las semillas están exentas de la CITES por la anotación #4, pero deben proceder de plantas de origen legal.

Plagas y enfermedades

No se ha documentado ninguna plaga ni enfermedad en cultivo. En Guatemala, dentro de su área natural, alberga poblaciones de mariposas de las zamias (Eumaeus) (Vannini, 2019).

Rusticidad

No existe ningún dato sobre la tolerancia de Zamia herrerae al frío ni al calor. En la naturaleza soporta una estación seca marcada, a veces perdiendo las hojas (Lindstrom y colaboradores, 2024). Es una especie de la llanura costera y del piedemonte tropicales, sin heladas.

Clima mediterráneo y experiencia europea

No se ha señalado ningún cultivo en el suelo en Francia, en España ni en el resto de Europa, y ningún episodio de helada fechado concierne a la especie. Para los lectores de climas de tipo mediterráneo, como el litoral mediterráneo español, California o el sur de Australia, conviene cultivarla sin heladas mientras no se publiquen ensayos. El Jardín Zoológico Tropical de La Londe-les-Maures no ha publicado ninguna observación sobre ella.

Otras regiones del mundo

No se ha publicado ningún registro de frío. El vivero británico Trebrown asigna a la especie la zona de rusticidad USDA 10a (mínima media anual de −1,1 a 1,7 °C) en su catálogo, sin indicar en qué se basa esta clasificación comercial; no debe tomarse como un límite medido. En los climas frescos necesita un invernadero caldeado.

Toxicidad y precauciones

Sí, hay que considerarla tóxica, aunque no se ha publicado ningún estudio de toxicidad propio de Zamia herrerae. El riesgo está documentado en el género y en las demás cícadas: las Zamia contienen glucósidos tóxicos (cicasina, macrozamina), de los que deriva el metilazoximetanol, y para Zamia furfuracea la ASPCA cita la cicasina y la BMAA, un aminoácido neurotóxico, con vómitos, diarrea sanguinolenta y lesiones hepáticas en perros, gatos y caballos; las semillas son la parte más peligrosa.

Mientras no se demuestre lo contrario, hay que mantener semillas y hojas fuera del alcance de niños y animales, y usar guantes para limpiar las semillas. Ante cualquier ingestión, acudir de inmediato a un centro de toxicología, a un médico o a un veterinario.

Usos tradicionales

No se ha documentado ningún uso tradicional.

Preguntas frecuentes

¿Dónde crece Zamia herrerae?

En la llanura costera y el piedemonte del Pacífico de América Central: en El Salvador (Sonsonate), Guatemala y Chiapas (México) y, según Vannini (2019), hasta el noroeste de Nicaragua.

¿Por qué se llama «herrerae»?

En honor de Héctor Herrera, de Sonsonate, impulsor del trabajo científico en El Salvador, que había acogido a Paul Standley.

¿Cómo se reconoce?

La descripción original indica unas cincuenta pinnas estrechas (de 8 a 13 mm), de 15 a 22 cm de largo y brillantes, con algunos dientes espinosos muy espaciados en los dos tercios superiores. En 1924 no se conocían los conos. En cultivo forma un tallo corto con una corona completa de hojas bastante plumosas.

¿Es lo mismo que Zamia loddigesii?

No. Las plantas se identificaban antes como Zamia loddigesii, una especie de aspecto parecido de la vertiente del golfo de México, pero Zamia herrerae es una especie distinta de la vertiente pacífica (Vannini, 2019; The World List of Cycads).

¿Tiene un nombre común en español?

Sí, al menos uno: Vannini (2019) la llama «camotillo», sin indicar en qué región se usa ese nombre.

¿Está amenazada?

Sí. La UICN la clasifica como vulnerable (VU) desde 2022.

¿Es una buena planta de maceta?

Sí, según Vannini (2019), que la considera muy adecuada para maceta y, plantada en masa, como cubresuelos alto en los jardines tropicales.

¿Resiste las heladas?

No se sabe: no existe ningún dato. Procede de tierras bajas tropicales sin heladas, con una estación seca, de modo que conviene protegerla de las heladas.

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Sitios de referencia

Bibliografía

  • Standley, P. C. (1924). New species of plants from Salvador. III. Journal of the Washington Academy of Sciences, 14(4): 93-99. [Descripción original de Zamia herrerae Calderón y Standl.]
  • Nicolalde-Morejón, F., Vovides, A. P. y Stevenson, D. W. (2009). Taxonomic revision of Zamia in Mega-Mexico. Brittonia, 61(4): 301-335. doi: 10.1007/s12228-009-9077-9. [Revisión regional.]
  • Nicolalde-Morejón, F., González-Astorga, J., Vergara-Silva, F. y Vovides, A. P. (2011). Perspectivas sistemáticas de Zamia (Zamiaceae) en Megaméxico: de la taxonomía alfa a los códigos de barras genéticos. Revista Mexicana de Biodiversidad, 82(2): 341-355. [Distribución, vegetación, especies de la llanura pacífica.]
  • Pérez-Farrera, M. Á., Vovides, A. P., Martínez-Camilo, R., Martínez-Meléndez, N., Gómez-Domínguez, H. y Galicia-Castellanos, S. (2012). Zamia grijalvensis sp. nov. (Zamiaceae, Cycadales) from Chiapas, Mexico with notes on hybridization and karyology. Nordic Journal of Botany, 30(5): 565-570. doi: 10.1111/j.1756-1051.2012.01453.x. [Clave de las Zamia de Chiapas.]
  • Vannini, J. (2019). Central American and Panamanian cycads in field and greenhouse. Exotica Esoterica, 17 de febrero de 2019. [Artículo en línea de un naturalista y coleccionista.]
  • Lindstrom, A., Habib, S., Dong, S., Gong, Y., Liu, J., Calonje, M., Stevenson, D. y Zhang, S. (2024). Transcriptome sequencing data provide a solid base to understand the phylogenetic relationships, biogeography and reticulated evolution of the genus Zamia L. (Cycadales: Zamiaceae). Annals of Botany, 134(5): 747-768. doi: 10.1093/aob/mcae065. [Especies adaptadas a hábitats estacionalmente secos, pérdida de hojas en sequías extremas; muestra de Sonsonate.]
  • Stevenson, D. W. y Sabato, S. (1986). Typification of names in Zamia L. and Aulacophyllum Regel (Zamiaceae). Taxon, 35(3): 134-144. [Citado por The World List of Cycads.]
  • Bösenberg, J. D. (2022). Zamia herrerae. The IUCN Red List of Threatened Species 2022: e.T42154A69839320. [Evaluación vigente (VU), citada por The World List of Cycads.]
  • Haynes, J. L. (2022). Etymological compendium of cycad names. Phytotaxa, 550(1): 1-31. doi: 10.11646/phytotaxa.550.1.1. [Fuente de las etimologías que recoge The World List of Cycads.]
  • Calonje, M., Stevenson, D. W. y Osborne, R. (2026). The World List of Cycads, versión 2026.08.15. Montgomery Botanical Center, Coral Gables. doi: 10.5281/zenodo.21958524. [Lista de referencia.]