Dracaena caboverdeana es el drago endémico del archipiélago de Cabo Verde y el tercer y más reciente miembro del antiguo complejo Dracaena draco en alcanzar el rango de especie propia, tras el drago marroquí Dracaena ajgal. Restringido de forma natural a tres islas —Santo Antão, São Nicolau y Fogo—, este drago atlántico fue descrito como subespecie en 2012 por Águedo Marrero y Rafael S. Almeida, y elevado a especie independiente en 2017 por un equipo liderado por Salvador Rivas-Martínez. Su historia taxonómica resume bien la de todo el género Dracaena: una misma silueta de sombrilla repetida por todo el Atlántico Norte, bajo la que se esconden linajes bastante más diferenciados de lo que sugiere el parecido a simple vista.
Cómo reconocerla
El porte general de Dracaena caboverdeana es el típico de los dragos arbóreos: copa densa, amplia y umbeliforme, sostenida por ramificaciones dicotómicas erguido-patentes a patentes. Sin embargo, en comparación con el drago canario-maderense, su tronco resulta proporcionalmente más corto —de 1 a 2 (3) m— frente a una copa más ancha, lo que le da un aspecto más achaparrado; la altura total del árbol ronda los 4-6 m, pudiendo alcanzar hasta 8 m.
El rasgo diagnóstico más fiable es el color de las hojas: acintadas, lineares, de ápice subulado y unos 67 cm de longitud media (hasta 110 cm) por 3,6 cm de ancho, presentan un tono glauco azulado, netamente más azul que el verde-glauco propio de Dracaena draco o de Dracaena ajgal. Las inflorescencias son escapos florales muy grandes, de hasta 100 cm, bipinnados, con glomérulos densos de 2 a 7 flores blanco-verdosas o, más raramente, de un blanco cremoso; los estambres presentan anteras verdes o verde-amarillentas, nunca amarillas como en el drago marroquí. Los pedicelos de los frutos tienen un segmento distal proporcionalmente más corto que en las otras dos poblaciones, y tanto los frutos como las semillas son, de media, los mayores de los tres táxones del complejo.
Híbridos
No existe ningún registro de hibridación para esta especie. Su aislamiento en un archipiélago atlántico, sin contacto posible con ninguna otra dragonera arbórea, hace que la cuestión ni siquiera se plantee en la práctica.
Confusión
- Dracaena draco (Canarias-Madeira): el pariente morfológicamente más próximo a simple vista, del que formó parte hasta 2017. Se distingue con seguridad por el tono glauco azulado de sus hojas —frente al verde-glauco del drago canario—, por su porte más achaparrado y por el mayor tamaño medio de sus frutos y semillas.
- Dracaena ajgal (Anti-Atlas marroquí): el otro linaje continental/insular surgido del mismo complejo. Se diferencia sobre todo por el color de las anteras —verdes o verde-amarillentas en caboverdeana, amarillas en ajgal— y por proporciones foliares distintas.
- Resulta especialmente interesante un punto que ya apuntaban Marrero y Almeida en la propia descripción original: algunos indicios sugieren que el drago canario-maderense y el marroquí podrían compartir entre sí más afinidad genética que cualquiera de los dos con el de Cabo Verde, lo que abriría la posibilidad de que este último proceda de una colonización independiente del archipiélago, más que de una simple diversificación interna de un único linaje. Se trata, de momento, de una hipótesis pendiente de una filogenia molecular que la confirme.
- Al no compartir área de distribución con ningún otro drago arbóreo, la confusión sobre el terreno es, en la práctica, imposible.
Taxonomía
La subespecie fue descrita por Águedo Marrero y Rafael S. Almeida Pérez como Dracaena draco (L.) L. subsp. caboverdeana Marrero Rodr. & R. Almeida, en el International Journal of Geobotanical Research 2(1): 35-40 (2012), a partir de un estudio morfométrico comparativo de 92 individuos del complejo Dracaena draco procedentes de las tres áreas de distribución conocidas —Canarias-Madeira, Anti-Atlas marroquí y Cabo Verde—, analizando forma y color de las hojas, forma de los pedicelos y tamaño de frutos y semillas. El holótipo procede de Santo Antão, Ribeira Grande, escarpes de Matinho (Ribeirinha, sobre Tarref d’Cima-Caibros), a 1180 m de altitud, recolectado por Á. Marrero, R. Almeida y J. Caujapé el 9 de marzo de 2006 (LPA: 28878).
Cinco años después, Salvador Rivas-Martínez, Manuela Lousã, José Carlos Costa y María C. Duarte publicaron la combinación a rango de especie, Dracaena caboverdeana (Marrero Rodr. & R.S.Almeida) Rivas Mart., Lousã, J.C.Costa & Maria C.Duarte, en el mismo International Journal of Geobotanical Research 7: 21 (2017), dentro de un estudio geobotánico general sobre el archipiélago caboverdiano. POWO, autoridad nomenclatural de referencia en este sitio, acepta hoy este nombre a rango de especie. La especie se sitúa en la familia Asparagaceae, subfamilia Nolinoideae.
En la naturaleza
Dracaena caboverdeana mantiene poblaciones naturales en tres islas de Cabo Verde —Santo Antão, São Nicolau y Fogo—, crece de forma subespontánea en Santiago y Brava, y se cultiva en todo el archipiélago. Históricamente estuvo presente también en São Vicente, isla donde hoy se considera extinguida; en Santiago, la única referencia histórica documentada procede de los escarpes de Pico Antónia (Chevalier, 1935), aunque la abundante toponimia alusiva al drago en la vertiente norte de la Serra da Malagueta sugiere que debió de ser mucho más frecuente en el pasado.
La especie ocupa un rango altitudinal muy amplio, desde cerca del nivel del mar (unos 50 m) hasta cumbres de 1400 m, pero queda restringida a las laderas de barlovento, orientadas al NE, que reciben la humedad de los vientos alisios —la principal fuente de agua del archipiélago—. Forma parte de un relicto de bosque esclerófilo, junto al «marmulano» (Sideroxylon marginata), en compañía de otros endemismos caboverdianos como Artemisia gorgonum, Echium stenosiphon, Euphorbia tuckeyana, Globularia amygdalifolia, Lavandula rotundifolia o Sonchus daltonii.
Un estudio de modelización de la distribución (Varela, Romeiras & Silva, 2022), que clasifica a las tres especies arbóreas endémicas de Cabo Verde —entre ellas esta— como amenazadas, proyecta que el hábitat climáticamente favorable para Dracaena caboverdeana podría reducirse en torno a un 28 % de aquí a 2080 debido al cambio climático. El mismo estudio destaca que Santo Antão, la isla con la población más importante, es también la que cuenta con mejor cobertura de áreas protegidas para sus árboles amenazados. No se ha podido confirmar, en cambio, una categoría UICN concreta y actualizada publicada bajo el nombre específico actual.
Cultivo
Además de sus poblaciones silvestres, Dracaena caboverdeana se cultiva de forma habitual en las propias islas de Cabo Verde, y existen ejemplares en jardines botánicos fuera del archipiélago —el Jardín Botánico Canario «Viera y Clavijo», en Gran Canaria, conserva material procedente de Santo Antão que sirvió de base para la descripción original de la especie.
A falta de un protocolo específico de cultivo, se aplican las pautas generales válidas para todo el grupo de dragos arbóreos: pleno sol, sustrato mineral muy drenante, riegos espaciados pero generosos en la temporada de crecimiento y prácticamente nulos en invierno. El crecimiento es lento, como en el resto de las dragoneras.
Multiplicación
Se multiplica por semilla y por esqueje. Las semillas son, de media, las mayores entre las tres poblaciones del antiguo complejo Dracaena draco, lo que en principio facilita su manejo en semillero.
Enfermedades y plagas
No existe documentación específica sobre esta especie en concreto. Como en el resto de los dragos en cultivo, las cochinillas algodonosas y de escudo, así como los ácaros en ambientes cálidos y secos, son las plagas más citadas para el grupo; la pudrición del cuello y de la raíz por exceso de humedad sigue siendo el principal riesgo de cultivo.
Rusticidad
No se han encontrado ensayos de rusticidad específicos para esta especie. Procede de un archipiélago con un bioclima tropical, más cálido y árido en conjunto que el de Canarias o Madeira, por lo que cabe esperar, a falta de datos contrastados, una tolerancia al frío igual o incluso inferior a la del drago canario. Lo prudente, mientras no exista información más precisa, es tratarla como una especie sensible a la helada que requiere protección invernal fuera de los climas más suaves.
Usos tradicionales
Como el resto de los dragos arbóreos, es razonable suponer que Dracaena caboverdeana produzca, al herir su corteza, una resina roja del tipo «sangre de dragón» —rasgo característico del grupo—, pero no se ha localizado ninguna fuente que documente una extracción o un uso etnobotánico tradicional de esta resina en Cabo Verde. Su huella cultural más tangible es, de nuevo, toponímica: la abundancia de nombres de lugar alusivos al drago en zonas de Santiago donde hoy ya no crece atestigua la importancia que tuvo históricamente para las comunidades del archipiélago.
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que el drago de Canarias?
No exactamente. Formó parte de Dracaena draco como subespecie desde 2012 hasta que, en 2017, fue elevado a especie propia. Comparte un antepasado común con el drago canario, pero constituye un linaje propio, aislado en el archipiélago de Cabo Verde.
¿En qué islas se encuentra?
De forma natural, en Santo Antão, São Nicolau y Fogo. Crece también de manera subespontánea en Santiago y Brava, y estuvo presente en el pasado en São Vicente, donde hoy está extinguido.
¿Cómo se distingue del drago canario a simple vista?
Por el color de sus hojas, de un azul glauco netamente más marcado que el verde-glauco del Dracaena draco típico, y por su silueta más achaparrada, con un tronco proporcionalmente más corto bajo una copa muy ancha.
¿Está amenazada esta especie?
Sí: los estudios recientes la clasifican, junto a los otros dos árboles endémicos de Cabo Verde, como especie amenazada, y proyectan una reducción de en torno al 28 % de su hábitat climáticamente favorable de aquí a 2080 debido al cambio climático. No existe, sin embargo, una categoría UICN concreta y actualizada confirmada bajo su nombre específico actual.
¿Se puede cultivar fuera de Cabo Verde?
Sí, aunque de forma minoritaria: existen ejemplares en jardines botánicos, como el Jardín Botánico Canario «Viera y Clavijo», y el cultivo sigue en líneas generales las mismas pautas que el del drago canario.
Sitios de referencia
Wikipedia (versión en inglés) — https://en.wikipedia.org/wiki/Dracaena_caboverdeana — Panorama general de la especie y enlace directo al registro de POWO empleado para confirmar su aceptación a rango específico.
Plants of the World Online (Kew) — https://powo.science.kew.org — Autoridad nomenclatural consultada para confirmar el nombre aceptado y su basónimo.
Bibliografía
Marrero, Á. & Almeida Pérez, R.S. (2012). A new subspecies, Dracaena draco (L.) L. subsp. caboverdeana Marrero Rodr. & R. Almeida (Dracaenaceae) from Cape Verde Islands. International Journal of Geobotanical Research, 2(1): 35-40. [Descripción original de la subespecie; estudio morfométrico comparativo de 92 individuos del complejo Dracaena draco, base de los caracteres diagnósticos empleados en este artículo.]
Rivas-Martínez, S., Lousã, M., Costa, J.C. & Duarte, M.C. (2017). Geobotanical survey of Cabo Verde Islands (West Africa). International Journal of Geobotanical Research, 7: 21. [Publica la combinación a rango de especie Dracaena caboverdeana.]
Varela, D., Romeiras, M.M. & Silva, L. (2022). Implications of climate change on the distribution and conservation of Cabo Verde endemic trees. Global Ecology and Conservation, 34: e02025. [Modelización de la distribución futura de la especie bajo distintos escenarios de cambio climático; fuente de la proyección de pérdida de hábitat y del contexto de amenaza.]