El género Dracaena

Las dracenas son esas plantas suculentas que conocemos popularmente como dragos, y cuya silueta evoca la del yucca: un tronco grueso coronado por rosetas de hojas acintadas. El nombre procede del griego drakaina, «dragona», en referencia a la resina de color rojo sangre que exudan varias especies al incidir su corteza. Según Plant of the World Online (POWO), el género reúne actualmente unas 214 especies, desde los imponentes árboles de Socotra y las Islas Canarias hasta las modestas matas rizomatosas que adornan los alféizares de ventana en todo el mundo.

Desde el punto de vista botánico, son monocotiledóneas de la familia Asparagaceae, subfamilia Nolinoideae. Están, por tanto, muy alejadas de los cactus (dicotiledóneas): su parecido externo con ellos es pura convergencia adaptativa.

Distribución geográfica

Las dracenas se distribuyen por las regiones tropicales y subtropicales de África, las Islas Canarias, Asia y la Oceanía. Las especies más espectaculares en cuanto a porte —Dracaena draco y sus subespecies— habitan en las Islas Canarias, Madeira y el norte de África. Las especies más pequeñas, usadas como plantas de interior, provienen principalmente del África tropical y oriental.

Morfología

Las dracenas presentan un tronco leñoso o semileñoso que, con la edad, puede ramificarse varias veces. Las hojas, agrupadas en el extremo de cada rama, son largas, lanceoladas o acintadas, y pueden presentar coloraciones muy variables: verde oscuro, verde con rayas amarillas o crema, rojas o purpúreas en las variedades ornamentales de interior. Las flores son pequeñas, blancas o verdosas, muy fragantes en algunas especies, y se agrupan en largas panículas. Los frutos son bayas de color naranja o rojo que atraen a las aves.

El «sangre de drago»

Varias especies de Dracaena —especialmente Dracaena draco, el Drago de Canarias— producen una resina de color rojo oscuro llamada popularmente «sangre de drago». Esta sustancia ha sido utilizada durante siglos como barniz, tinte y medicina tradicional. Los árboles más longevos de Dracaena draco en las Islas Canarias tienen varios siglos de antigüedad y son considerados monumentos naturales.

Cultivo

Las dracenas de interior (como D. fragrans, D. marginata o D. sanderiana) son plantas extraordinariamente resistentes y adaptables:

  • Luz: Semiombra a luz indirecta brillante; evitar el sol directo intenso que quema las hojas.
  • Riego: Moderado; dejar secar los primeros centímetros de sustrato entre riegos. Sensibles al exceso de flúor y cloro en el agua.
  • Temperatura: Mínimo 10°C; preferiblemente 15-25°C.
  • Humedad: Agradecen pulverizaciones regulares en ambientes secos.

El Dracaena draco y sus subespecies, en cambio, requieren pleno sol y un sustrato muy drenante. Toleran hasta -4°C brevemente.

Principales especies

  • Dracaena draco: El Drago canario; árbol monumental de corteza grisácea.
  • Dracaena fragrans: La «caña de la India»; excelente planta de interior, con flores perfumadas.
  • Dracaena marginata: El «drago de Madagascar»; hojas rojas en los bordes, muy popular.
  • Dracaena reflexa: De hojas verdes con márgenes amarillos; cultivar ‘Song of India’.
  • Dracaena sanderiana: El «bambú de la suerte»; planta muy popular en decoración de interiores.
  • Dracaena kaweesakii: Especie tailandesa de gran porte, descrita en 2013.