El género Euphorbia

Las euforbes son plantas suculentas que habitan en las regiones áridas de América, África y Asia. Pero es sobre todo en África —África austral y Madagascar— donde se concentra el mayor número de especies. La diversidad de formas y portes dentro del género Euphorbia es sorprendente: algunas euforbes maduras miden apenas unos centímetros, mientras que otras son verdaderos árboles que superan los diez metros de altura.

El látex, característica fundamental

El rasgo común a todas las euforbes es la producción abundante de un látex lechoso que fluye de las hojas y tallos dañados. Este líquido pegajoso es tóxico y puede causar quemaduras severas en las mucosas expuestas, especialmente en los ojos. Es imprescindible manipular estas plantas con guantes y lavarse las manos cuidadosamente después de cualquier contacto. Si el látex entra en contacto con los ojos, se debe lavar con abundante agua limpia y acudir al médico.

Taxonomía

El género Euphorbia L. es uno de los géneros más grandes del reino vegetal, con más de 2.000 especies descritas, aunque solo una pequeña fracción de ellas son suculentas. Pertenece a la familia Euphorbiaceae. El género fue nombrado en honor a Euphorbus, médico del rey Juba II de Mauritania, que utilizaba el látex de estas plantas con fines medicinales.

Morfología

Las euforbes suculentas imitan externamente la forma de los cactus, con tallos carnosos, a menudo costillados y provistos de espinas o escudos espinosos. Sin embargo, a diferencia de los cactus, las espinas de las euforbes son siempre estructuras foliares modificadas (estípulas) y no emergen de aréolas. Otra diferencia clave es la ausencia de látex en los cactus.

Las flores de las euforbes son curiosas: lo que parece una flor es en realidad una estructura llamada ciatio, compuesta por brácteas coloreadas que rodean varias flores masculinas diminutas y una sola flor femenina central. Este «seudo-flor» puede ser rojo, amarillo, blanco o verde según la especie.

Distribución y ecología

Las euforbes suculentas ocupan las regiones áridas de África subsahariana, con una concentración notable en Sudáfrica, Namibia, Etiopía y Madagascar. En América, las euforbes no forman parte de la flora natural de zonas áridas (esa función la ejercen los cactus), pero se cultivan ampliamente como ornamentales. En la cuenca mediterránea, algunas especies como Euphorbia regis-jubae y Euphorbia canariensis son endémicas de las Islas Canarias.

Cultivo

El cultivo de las euforbes suculentas es generalmente sencillo:

  • Sustrato: Muy drenante; mezcla mineral con al menos 50% de arena gruesa o perlita.
  • Exposición: Pleno sol para las especies africanas; las especies de bosque admiten sombra parcial.
  • Riego: Moderado en verano, casi nulo en invierno. La humedad estancada provoca pudrición rápida.
  • Temperatura: La mayoría son sensibles a las heladas; algunas toleran hasta -5°C brevemente.

Principales especies ornamentales

  • Euphorbia canariensis: Euforbio candelabro endémica de Canarias; estructura imponente.
  • Euphorbia ammak: Euforbio de gran porte de Arabia y Eritrea; hasta 9 m de altura.
  • Euphorbia grandicornis: La euforbio «cuerno grande» de Sudáfrica, con espinas imponentes.
  • Euphorbia tirucalli: El «árbol de lápices»; ramas delgadas y cilíndricas sin hojas visibles.
  • Euphorbia stenoclada: Arbusto espinoso de Madagascar con ramificación intricada.
  • Euphorbia balsamifera: Tabaiba dulce de las Islas Canarias y el Sahara.