Zamia encephalartoides

Zamia encephalartoides es una cícada con tronco endémica del departamento de Santander, en el noreste de Colombia, donde crece en las laderas rocosas, cálidas y secas del cañón del Chicamocha. Esta especie del Género Zamia, descrita en 2001, recuerda por su porte, sus hojas rígidas e inermes y su cono femenino al género africano Encephalartos, de ahí su nombre; sus semillas son blancas. En Colombia se la llama «cacao indio». La UICN la clasifica como en peligro.

Datos clave de Zamia encephalartoides

  • Nombre aceptado: Zamia encephalartoides D.W.Stev. (2001), aceptado por The World List of Cycads (versión 2026.08.15) y por GBIF; la World Checklist of Vascular Plants (WCVP), base de POWO, también lo acepta (consultada a través de GBIF el 31 de octubre de 2026).
  • Antiguos nombres y sinónimos: ningún sinónimo; las láminas del siglo XVIII que la representan se habían atribuido con dudas a «Zamia cf. muricata».
  • Familia: Zamiaceae, orden Cycadales.
  • Nombres comunes: «cacao indio» en español (Colombia), escrito también «cacao del indio» o «cacao de indio»; ningún nombre inglés atestiguado.
  • Distribución natural: Colombia, departamento de Santander (cañón del Chicamocha).
  • Estado UICN: en peligro (EN), evaluación publicada en 2022, criterios B1ab(iii,v)+2ab(iii,v).
  • CITES y otras protecciones: Apéndice II de la CITES (todo el género, desde 1977; semillas exentas por la anotación #4); Anexo B en la Unión Europea.
  • Rusticidad documentada: ninguna medición fiable; el vivero Jungle Music considera desconocida su tolerancia al frío (véase Rusticidad).
  • Exposición y sustrato: bosque seco y matorral en laderas rocosas muy expuestas, entre unos 500 y 760 m según los pliegos de herbario; pleno sol y suelo pedregoso y calcáreo según un cultivador que la vio en la naturaleza.
  • Porte y dimensiones: tronco erguido de hasta 2 m de alto y 25 cm de diámetro; de 10 a 15 hojas rígidas e inermes de 0,5 a 1 m, con 20 a 40 pares de pinnas coriáceas.
  • En jardines botánicos: Montgomery Botanical Center (cinco accesiones, de 1994 a 2015), Fairchild y otros ocho jardines de Estados Unidos (BGCI); Royal Botanic Garden Sydney y Cairns; jardines botánicos de Bogotá, Cartagena y Medellín según BGCI; ningún registro en el Reino Unido.
  • Toxicidad: sin datos propios de la especie; hay que considerarla tóxica (véase Toxicidad y precauciones).

Cómo reconocer Zamia encephalartoides

Es fácil de reconocer: es la única Zamia colombiana con un verdadero tronco en un paisaje árido, con hojas rígidas, arqueadas y sin espinas, pinnas coriáceas de margen entero y muy revoluto, conos femeninos verde oscuro en la madurez y semillas blancas. Las medidas siguientes proceden de la descripción original (Stevenson, 2001, pp. 40-43, fig. 5):

  • Tronco: arborescente, de hasta 2 m de alto y 25 cm de diámetro.
  • Catafilos: de base cuneada y punta atenuada, de hasta 5 cm de largo y 2 cm de ancho.
  • Hojas: de 10 a 15, de 0,5 a 1 m de largo; pecíolo sin aguijones, de 15 a 25 cm; raquis también inerme, con 20 a 40 pares de pinnas.
  • Pinnas: imbricadas, sésiles, lanceoladas, muy coriáceas, sin surcos, de base cuneada y ápice agudo, con el margen entero y fuertemente revoluto; las medianas miden de 20 a 35 cm de largo y de 1 a 3 cm de ancho.
  • Conos masculinos: amarillentos a pardo claro, estrechamente cilíndricos, de 20 a 30 cm por 3 a 5 cm, sobre un pedúnculo de 5 a 8 cm; los sacos polínicos cubren las dos caras de los microsporofilos.
  • Conos femeninos: pardo claro de jóvenes, verde oscuro en la madurez, cilíndricos a ovoide-cilíndricos, de 25 a 40 cm por 10 a 15 cm.
  • Semillas: blancas a blanco amarillento, de 3 a 4 cm de largo y 1,5 a 2 cm de diámetro.

La diagnosis latina la compara con Zamia inermis, una especie mexicana también sin aguijones, de la que se distingue por su porte arborescente, sus conos femeninos verdes, sus semillas blancas y la forma de sus microsporofilos. Stevenson señala además que la cubierta carnosa de las semillas (sarcotesta) no se deshace, a diferencia de la de las demás Zamia. Un cultivador francés que recogió semillas en el cañón en 2012 indica en el foro Fous de palmiers que esta sarcotesta blanca nunca se ablanda como en otras especies, y considera estas semillas las más grandes del género.

Híbridos

No se ha documentado ningún híbrido, ni natural ni hortícola. La planta sigue siendo rara en cultivo, y las publicaciones disponibles no mencionan ningún cruce.

Confusiones posibles

En su hábitat no se le parece ninguna otra cícada conocida: su tronco erguido entre la vegetación seca basta para identificarla. En cultivo o en fotografía, la confusión posible es más bien con el género africano Encephalartos, con el que comparte el porte, las hojas rígidas y arqueadas y la forma del cono femenino. Los dos géneros crecen, sin embargo, en dos continentes distintos, y Zamia encephalartoides tiene la nervadura y la arquitectura foliar típicas de las Zamia; su pecíolo inerme y sus semillas blancas despejan cualquier duda. Entre las Zamia, la descripción original solo la compara con Zamia inermis, también sin espinas pero mucho más pequeña.

En Sudamérica, los pecíolos inermes solo se conocen en Zamia encephalartoides, Zamia boliviana y Zamia brasiliensis, según Segalla y Calonje (2019); las dos últimas son plantas pequeñas de tallo subterráneo de Bolivia y Brasil.

Taxonomía

Zamia encephalartoides es un nombre aceptado por The World List of Cycads y por GBIF; la World Checklist of Vascular Plants (WCVP), base de POWO, también lo acepta (consultada a través de GBIF el 31 de octubre de 2026). El nombre no ha cambiado nunca y no tiene sinónimos. El botánico estadounidense Dennis W. Stevenson describió la especie en su tratamiento de las cícadas para la Flora de Colombia (volumen 21, pp. 40-42, fig. 5, 2001). El tipo es la recolección F. González 3581, hecha en el departamento de Santander a 760 m; el holotipo se conserva en Bogotá (COL), con isotipos en Nueva York (NY) y Utrecht (U).

Su posición dentro del género está poco documentada: la descripción original solo la compara con Zamia inermis.

Etimología e historia

El epíteto encephalartoides significa «parecida a Encephalartos»: la descripción original lo explica por la gran semejanza de las hojas y del cono con los del género africano (Stevenson, 2001; Haynes, 2022).

Su historia se sale de lo común. La planta se dibujó durante la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada, la gran expedición botánica española dirigida por José Celestino Mutis a partir de 1783. Dos de las láminas publicadas (n.º 18 y 19), una en color y otra en blanco y negro, muestran un cono femenino y detalles de la semilla y del embrión: según Stevenson, son la ilustración más antigua conocida de embriones de Zamiaceae. Las láminas se habían identificado con dudas como «Zamia cf. muricata», y la planta que representan siguió siendo un enigma durante dos siglos; la precisión del cono y el color blanco amarillento de las semillas permitieron a Stevenson atribuirlas con seguridad a la nueva especie. Cita al respecto los trabajos de Díaz-Piedrahita (1985) y de Sergio Sabato (1990). Según la enciclopedia en línea LLIFLE, no se ha conservado ningún pliego de herbario de la expedición, a diferencia de las láminas.

Su llegada al cultivo es reciente. Según el vivero californiano Jungle Music, en un artículo sin fecha, un comerciante de semillas sudafricano puso semillas en el mercado por primera vez «hace unos quince años», lo que dio a los viveros su primera ocasión de cultivar la especie, que sigue siendo «extremadamente rara en cultivo».

Nombres comunes

La descripción original da el nombre español «cacao indio», usado en Colombia; la enciclopedia LLIFLE escribe «cacao del indio», y la Lista Roja de la UICN, según los datos difundidos por GBIF, «cacao de indio». No se conoce ningún nombre inglés; se usa el nombre científico. Ninguna fuente explica el origen del nombre.

En la naturaleza

Zamia encephalartoides es endémica del departamento de Santander, en el noreste de Colombia. Según la descripción original, crece en bosque seco y matorral, sobre terrenos rocosos muy expuestos y en laderas; los pliegos de herbario citados se recolectaron entre unos 500 y 760 m. Según la enciclopedia LLIFLE, solo se conoce en dos localidades y crece al descubierto, en la vegetación arbustiva de las laderas y crestas muy cálidas y secas que el río Chicamocha ha excavado en la cordillera Oriental de los Andes: un hábitat muy distinto de los bosques húmedos donde viven las demás Zamia colombianas. La misma fuente describe el bosque seco tropical que la alberga como uno de los ecosistemas más fragmentados y degradados del país.

Un cultivador francés que visitó una población en octubre de 2012 indica en el foro Fous de palmiers que las plantas crecen entre 500 y 1000 m, en un lugar donde, a su juicio, nunca hiela, con mínimas que estima en unos 5 °C y máximas en unos 35 °C. Son estimaciones de un visitante, no mediciones. Como otras cícadas, la especie forma raíces coraloides que albergan cianobacterias fijadoras de nitrógeno.

Estado de conservación y normativa

Zamia encephalartoides figura como en peligro (EN) en la Lista Roja de la UICN, según la evaluación de Cristina López-Gallego publicada en 2022, con los criterios B1ab(iii,v)+2ab(iii,v): un área de distribución y un área de ocupación muy reducidas, con un deterioro de la calidad del hábitat y una disminución del número de individuos maduros (The World List of Cycads; GBIF recoge la misma categoría, comprobada el 2 de noviembre de 2026). Según Crossref, la evaluación está fechada el 26 de junio de 2020; en la Lista Roja de 2010 figura una evaluación anterior de D.W. Stevenson. En 2001, Stevenson conocía varias poblaciones de adultos, algunas en reproducción, y de plántulas; citaba como principales amenazas la inestabilidad del terreno, los daños causados a los troncos por el ganado y la recolección indiscriminada de conos cargados de semillas, y pedía ya que la especie se incluyera en la Lista Roja. LLIFLE, sin indicar su fuente, añade la expansión agrícola y la erosión del suelo, y estima la población total en unas 5000 plantas, de ellas unos 1000 grandes ejemplares en una de las subpoblaciones principales, para una extensión de presencia conocida de unos 266 km².

Como todas las Zamia salvo Zamia restrepoi, Zamia encephalartoides está incluida en el Apéndice II de la CITES, donde figura el género desde el 4 de febrero de 1977. Su comercio internacional está permitido, pero exige un permiso de exportación del país de origen. La inclusión lleva la anotación #4: las semillas, el polen, las plántulas y los cultivos de tejidos obtenidos in vitro y transportados en recipientes estériles no están sujetos a la CITES. En la Unión Europea, la especie figura en el Anexo B del Reglamento (CE) n.º 338/97, cuya lista vigente fija el Reglamento (UE) 2026/1383, aplicable desde el 29 de junio de 2026 (estatutos comprobados en Species+ el 2 de noviembre de 2026).

Este resumen no sustituye a los textos oficiales: conviene comprobar la normativa vigente antes de cualquier compra o intercambio y pedir al vendedor una prueba de origen.

Cultivo de Zamia encephalartoides

Es una planta de coleccionista buscada pero rara, algo menos exigente que las Zamia de selva húmeda. Simon Lavaud, viverista especializado en cícadas (Cycadales.eu, Francia), la agrupa con Zamia lindenii, Zamia huilensis y Zamia tolimensis entre las Zamia sudamericanas de ecosistemas estacionalmente secos, de dificultad «media»: a su juicio, estas especies no plantean problemas en un invernadero sin heladas del sur de Francia, porque pueden mantenerse secas en invierno, lo que evita la pudrición de las raíces (Lavaud, 2023).

Los cultivadores apuntan en la misma dirección. El que recogió las semillas en 2012 recomienda pleno sol desde el primer año, en un suelo más bien calcáreo, como para una planta de hábitat seco, y sugiere cultivarla como un Encephalartos: riego moderado, sustrato muy drenante, mucha luz y crecimiento lento. En California, Jungle Music la describe como de crecimiento extremadamente lento, amante de los suelos bien drenados y que no debe regarse en exceso cuando hace frío, y sospecha que prefiere el sol; esperaba que la especie se adaptara a regiones secas como el sur de California. Son recomendaciones de cultivadores, no datos medidos.

Al aire libre y en pleno suelo

La plantación en el suelo solo se ha documentado una vez, en la costa mediterránea francesa (véase Rusticidad), sin temperatura registrada. Esta experiencia mediterránea interesa a los lectores de climas comparables de veranos secos, como la costa mediterránea española, la costa de California o el sur de Australia, pero no se ha publicado ningún resultado al aire libre en esas regiones.

En maceta

En los climas frescos, se cultiva en una maceta profunda con un sustrato mineral y drenante, a plena luz bajo cristal, protegida de las heladas y más bien seca en invierno, como aconseja el vivero francés para su grupo.

En jardines botánicos

En resumen: una docena de colecciones estadounidenses y australianas, y varios jardines colombianos según BGCI; ningún registro en el Reino Unido.

  • Estados Unidos: el Montgomery Botanical Center, en Coral Gables (Florida), registra en su catálogo en línea cinco accesiones, con los números 94910, 951376, 971593, 981851 y 20150195, es decir, de 1994, 1995, 1997, 1998 y 2015 según la numeración del jardín (consulta del 24 de octubre de 2026). El Fairchild Tropical Botanic Garden la incluye en su catálogo en línea Garden Explorer (inventario del 19 de octubre de 2026). The Huntington, Lotusland, el San Diego Botanic Garden, el zoológico de San Diego, el Atlanta Botanical Garden, Longwood Gardens, el New York Botanical Garden y el jardín de la Universidad de Hawái en Hilo la declaran también en BGCI.
  • Australia: el Royal Botanic Garden Sydney registra la especie en su Garden Explorer (inventario del 19 de octubre de 2026) y la declara en BGCI, como el jardín botánico de Cairns.
  • Colombia y otros países: BGCI menciona además jardines botánicos de Bogotá, Cartagena y Medellín, así como colecciones de China (Fairy Lake, Shenzhen), España (Marimurtra, Blanes), Francia (Lyon), los Países Bajos (Blijdenstein) y la República Checa (Praga).
  • Reino Unido: ningún registro en BGCI ni en los catálogos británicos consultados en octubre de 2026. El vivero británico Trebrown le dedica una ficha con una clasificación en la zona USDA 10a (mínima media anual de −1,1 a 1,7 °C), propia y comercial, sin más información.

Que un jardín declare una especie en BGCI indica que la tuvo en algún momento, no que la conserve viva hoy, y las fuentes no precisan si estas plantas crecen al aire libre o en invernadero.

Multiplicación

La multiplicación se hace por semilla. Como la especie es dioica, hacen falta plantas masculinas y femeninas y, en cultivo, una polinización manual. Los mensajes publicados en el foro Fous de palmiers tras un reparto de semillas recolectadas en la naturaleza en noviembre de 2012 muestran una germinación lenta e irregular: las primeras semillas germinaron en enero de 2013, otras solo en febrero o abril, y varios aficionados no obtuvieron ninguna de cuatro semillas. Una plántula que germinó en abril tardó unos tres meses en desarrollar la raíz antes de mostrar nada sobre el suelo, y algunas no produjeron su primera hoja hasta diciembre de 2013. El tronco aéreo no da hijuelos utilizables salvo si se ramifica por sí solo.

Plagas y enfermedades

No se ha documentado ninguna plaga ni enfermedad propia de la especie. El riesgo que mencionan Lavaud y los cultivadores para las Zamia de hábitat seco es la pudrición de las raíces en un sustrato frío y húmedo, que se evita con una mezcla mineral y un riego reducido en invierno.

Rusticidad

No existe ninguna medición fiable. Jungle Music escribe que su tolerancia al frío «no se conoce», aunque sospecha que soporta una helada. Hay dos precauciones válidas en todos los casos: el tronco es aéreo y no se beneficia de la protección del suelo de la que gozan las cícadas de tallo subterráneo, y el frío húmedo es mucho más peligroso que el frío seco.

Clima mediterráneo y experiencia europea

El único ensayo documentado en el suelo procede de la costa mediterránea francesa. Un cultivador de la Côte Bleue (Bocas del Ródano, Francia) indica en el foro Fous de palmiers que plantó algunas Zamia encephalartoides en el suelo en el verano de 2014, a pleno sol, en un lugar de tipo calanque, junto a otras Zamia tropicales situadas a la sombra; en enero de 2015 las plantas «parecían estar bien», y en septiembre de 2015 escribió que todas habían pasado un invierno sin problemas. No da ninguna temperatura mínima, y se desconoce cómo evolucionaron después. El Jardín Zoológico Tropical de La Londe-les-Maures, en el Var, no ha publicado ninguna observación sobre esta especie.

Otras regiones del mundo

No se ha documentado ningún testimonio fechado de cultivo al aire libre en Estados Unidos, Australia ni el Reino Unido. En otro clima, un cultivador de la Guayana Francesa indica en el mismo foro francés (marzo de 2014) que dos plantas jóvenes plantadas en el suelo parecían prosperar en el clima ecuatorial, pese a una estación de lluvias especialmente húmeda. La zona 10a de Trebrown (mínima media anual de −1,1 a 1,7 °C) es una clasificación comercial, no un resultado medido.

Toxicidad y precauciones

Sí, hay que considerarla tóxica, aunque no se ha publicado ningún estudio de toxicidad propio de Zamia encephalartoides. El riesgo está documentado en el género y en las demás cícadas: las Zamia contienen glucósidos tóxicos (cicasina, macrozamina), de los que deriva el metilazoximetanol, y para Zamia furfuracea la ASPCA cita la cicasina y la BMAA, un aminoácido neurotóxico, con vómitos, diarrea sanguinolenta y lesiones hepáticas en perros, gatos y caballos; las semillas son la parte más peligrosa.

Mientras no se demuestre lo contrario, hay que mantener semillas y hojas fuera del alcance de niños y animales, y usar guantes para limpiar las semillas. Ante cualquier ingestión, acudir de inmediato a un centro de toxicología, a un médico o a un veterinario.

Usos tradicionales

La descripción original atestigua el nombre «cacao indio», pero ninguna fuente publicada documenta de forma fiable un uso alimentario o medicinal de la especie, y no deben atribuírsele los usos señalados para otras Zamia.

Preguntas frecuentes

¿Es un Encephalartos?

No. Pese al parecido, Zamia encephalartoides es una Zamia sudamericana; Encephalartos es un género africano. Precisamente el porte, las hojas y el cono parecidos le valieron su nombre.

¿Por qué sus semillas son blancas?

Es un carácter propio de la especie: las demás Zamia tienen semillas por lo general rojas o anaranjadas, a veces amarillas. Este color blanco amarillento, visible ya en las láminas de la expedición de Mutis, permitió reconocer la especie en esas ilustraciones.

¿Dónde crece?

Solo en el departamento de Santander, en Colombia, en el cañón del Chicamocha, en laderas rocosas cálidas y secas, entre unos 500 y 760 m según los pliegos de herbario.

¿Hay que cultivarla al sol?

Sí, según quienes la han visto en la naturaleza y la cultivan: es una planta de terrenos abiertos y secos, a la que conviene dar pleno sol, a diferencia de las Zamia de sotobosque.

¿Resiste las heladas?

No con certeza. No se ha publicado ningún valor medido, y Jungle Music considera desconocida su tolerancia al frío; en la naturaleza, según un visitante, nunca hiela. El frío húmedo es el principal peligro. En los climas con heladas conviene protegerla bajo cristal en invierno.

¿Se puede plantar al aire libre en clima mediterráneo?

Solo como ensayo. Algunas plantas pasaron el invierno de 2014-2015 en el suelo y a pleno sol en la Côte Bleue, cerca de Marsella, sin temperatura registrada; un vivero especializado recomienda un invernadero sin heladas, seco en invierno.

¿Es tóxica?

Hay que tratarla como tal, como a todas las cícadas: las semillas son la parte más peligrosa para las personas y los animales.

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Sitios de referencia

Bibliografía

  • Stevenson, D. W. (2001). Orden Cycadales. Flora de Colombia, 21: 1-91 (Zamia encephalartoides: 40-43, fig. 5). Instituto de Ciencias Naturales, Universidad Nacional de Colombia, Bogotá. [Descripción original; copia digital.]
  • López-Gallego, C. (2022). Zamia encephalartoides. The IUCN Red List of Threatened Species 2022: e.T42151A69839971. doi: 10.2305/iucn.uk.2022-1.rlts.t42151a69839971.en. [Evaluación citada por The World List of Cycads.]
  • Segalla, R. y Calonje, M. (2019). Zamia brasiliensis, a new species of Zamia (Zamiaceae, Cycadales) from Mato Grosso and Rondônia, Brazil. Phytotaxa, 404(1): 1-11. doi: 10.11646/phytotaxa.404.1.1. [Pecíolos inermes en las Zamia sudamericanas.]
  • Calonje, M. y Calonje, A. (2005). Zamia encephalartoides in the Chicamocha canyon. The Cycad Newsletter, 28(3): 8-11. [Observaciones de campo citadas por The World List of Cycads.]
  • Díaz-Piedrahita, S. (1985) y Sabato, S. (1990). [Estudios de las láminas de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada, citados por la descripción original.]
  • Lavaud, S. (2023). Comment cultiver les Zamia en climat tempéré. Cycadales.eu. [Clasificación de las especies por dificultad de cultivo.]
  • Haynes, J. L. (2022). Etymological compendium of cycad names. Phytotaxa, 550(1): 1-31. doi: 10.11646/phytotaxa.550.1.1. [Fuente de las etimologías que recoge The World List of Cycads.]
  • Calonje, M., Stevenson, D. W. y Osborne, R. (2026). The World List of Cycads, versión 2026.08.15. Montgomery Botanical Center, Coral Gables. doi: 10.5281/zenodo.21958524. [Lista de referencia.]