El género Adansonia

El género Adansonia

Adansonia es el género de los baobabs, los árboles pachicaules más icónicos del planeta, perteneciente a la familia Malvaceae. El género comprende 8 especies, con una distribución sorprendentemente disjunta: 6 especies endémicas de Madagascar, 1 especie en África continental y 1 especie en Australia. Este patrón de distribución es un fascinante ejemplo de vicarismo y dispersión a larga distancia, y ha sido objeto de numerosos estudios filogenéticos.

Morfología y características generales

Los baobabs son árboles de gran tamaño, inconfundibles por su tronco masivo, desproporcionadamente grueso en relación con su altura. Este tronco actúa como un reservorio gigantesco de agua: un baobab adulto de Adansonia digitata puede almacenar hasta 100 000-120 000 litros de agua en sus tejidos leñosos esponjosos. La madera del baobab no está formada por celulosa dura como la de la mayoría de los árboles, sino por un tejido fibroso y esponjoso capaz de retener grandes cantidades de agua, lo que le da esa forma hinchada característica.

La corteza es lisa, gris-plateada o gris-rosada, de aspecto casi artificial, y extremadamente resistente. La copa es generalmente pequeña en relación con el tronco, lo que llevó a la leyenda de que los baobabs crecen con las raíces hacia arriba. En la estación seca, cuando los árboles han perdido todas sus hojas, la silueta del baobab desnudo sobre el horizonte es verdaderamente impresionante.

Las hojas son palmadas, con 5-7-9 folíolos, caducas durante la estación seca. Las flores son grandes, blancas, con numerosos estambres y un perfume que recuerda al de la carroña, ya que son polinizadas principalmente por murciélagos. Los frutos son grandes cápsulas leñosas ovoides, cubiertas de una pilosidad aterciopelada, que contienen una pulpa harinosa blanca (el «polvo de mono») rica en vitamina C, calcio y antioxidantes.

Las 8 especies

Adansonia digitata — El baobab africano

La única especie del continente africano, distribuida por la sabana subsahariana, desde Senegal hasta Mozambique y Sudáfrica. Conocida como «árbol de la vida» porque prácticamente todos sus órganos son aprovechados por las comunidades locales. Puede vivir más de 2 000-3 000 años y alcanzar 25-30 metros de altura y 10 metros de diámetro. Algunos ejemplares históricos son verdaderos monumentos naturales.

Adansonia grandidieri — El baobab de Grandidier

La especie más imponente de Madagascar, endémica del oeste de la isla. La famosa «Avenida de los Baobabs» de Morondava, con sus hileras de ejemplares enormes, son todos A. grandidieri. Puede alcanzar 25-30 metros de altura con un tronco perfectamente cilíndrico de hasta 8-10 metros de diámetro. En Peligro según la UICN por la destrucción de su hábitat.

Adansonia gregorii — El baobab australiano

La única especie presente en Australia, endémica del norte (Kimberley, Territorio del Norte). Conocido localmente como «boab», tiene un tronco muy abultado, a veces con formas grotescas y bulbosas. Los aborígenes australianos utilizan sus frutos, hojas y raíces como alimento y medicina.

Las seis especies malgaches

Además de A. grandidieri, Madagascar alberga otras 5 especies de baobabs: A. madagascariensis, A. rubrostipa (con flores rojas espectaculares), A. perrieri (con flores anaranjadas, En Peligro Crítico), A. suarezensis (endémica del norte, Vulnerable) y A. za. Esta concentración de 6 de las 8 especies mundiales en Madagascar sugiere que la isla es el centro de origen y diversificación del género.

Conservación

Varias especies de Adansonia están amenazadas, especialmente las endémicas de Madagascar. La deforestación masiva (Madagascar ha perdido más del 90% de sus bosques originales), los incendios y el cambio climático amenazan la supervivencia de varios baobabs malgaches. La UICN clasifica A. perrieri como En Peligro Crítico, A. grandidieri y A. suarezensis como En Peligro, y A. madagascariensis como Vulnerable.

Cultivo

Los baobabs pueden cultivarse en maceta como plantas caudiciformes cuando son jóvenes:

  • Luz: Pleno sol, máxima exposición. Imprescindible para el desarrollo adecuado del tronco.
  • Temperatura mínima: Las especies africanas (A. digitata) toleran mínimas de unos 5°C en reposo seco. Las especies malgaches son más sensibles (mínima 10-12°C).
  • Sustrato: Muy drenante, mineral. Nunca sustratos turbosos.
  • Riego: Abundante en primavera-verano, nulo o muy escaso en invierno.
  • Multiplicación: Por semillas (escarificación con papel de lija o agua caliente 24h antes de sembrar; germinación en 1-2 semanas a 28-30°C).