Euphorbia balsamifera

Euphorbia balsamifera Aiton, conocida en las islas Canarias como tabaiba dulce, es un arbusto semisuculento de la familia Euphorbiaceae. Descrita por William Aiton en 1789 en su Hortus Kewensis, esta especie es uno de los componentes fundamentales de la vegetación xérofila de las Canarias y de las zonas áridas del noroeste africano. Su epíteto específico «balsamifera», del latín «que lleva bálsamo», hace referencia a la resina aromática que secreta la planta. Esta euforbia suculenta es el emblema vegetal oficial de la isla de Lanzarote, y la única especie del género presente en la totalidad de las siete islas canarias.

Clasificación y nomenclatura

Posición sistemática y estatus taxonómico

Euphorbia balsamifera pertenece al orden Malpighiales, familia Euphorbiaceae, subgénero Esula, sección Aphyllis. Esta sección agrupa las tabaibas leñosas macaronésicas, entre las que se incluyen también Euphorbia lamarckii y Euphorbia regis-jubae. Su distribución biogeográfica es de especial interés científico: es el único ejemplo vivo del patrón conocido como «Rand Flora» aún presente simultáneamente en las Canarias y en el continente africano adyacente, lo que evidencia la fragmentación de las floras del noroeste africano bajo el efecto de la progresiva aridificación del Sáhara.

Sinónimos

Los principales sinónimos reconocidos en la bibliografía botánica son: Euphorbia balsamifera subsp. balsamifera, Tithymalus balsamifer (Aiton) Sojak.

Descripción morfológica

Porte y tallos

Euphorbia balsamifera es un arbusto ramificado desde la base, de 1 a 3 metros de altura, con ramas cilíndricas, suculentas y de color verde glauco. Los tallos jóvenes son carnosos y flexibles; con la edad se tornan leñosos en la base. La planta forma matas densas y redondeadas que en las poblaciones naturales pueden cubrir varios metros cuadrados.

Hojas

Las hojas son simples, alternas, espatuladas u oblanceoladas, de 2 a 5 cm de longitud, carnosas y de color verde azulado. Se disponen en el ápice de las ramas y caen durante la estación seca más rigurosa, otorgando a la planta un aspecto desnudo y esquelético en los meses de mayor sequía.

Flores y frutos

Las inflorescencias son ciátios de color amarillo-verdoso, solitarios o agrupados en pequeñas cimas en el ápice de las ramas. Los frutos son cápsulas trilobuladas que al madurar se abren explosivamente dispersando las semillas. La floración se produce principalmente en primavera, aunque puede extenderse durante buena parte del año en condiciones favorables.

Ecología y distribución

Distribución geográfica

Euphorbia balsamifera es la única especie del género presente en la totalidad de las siete islas canarias. También se encuentra en Madeira, en las islas de Cabo Verde y en el continente africano, desde Marruecos y el Sáhara Occidental hasta Senegal. En las Canarias es especialmente abundante en las islas orientales (Lanzarote y Fuerteventura), donde domina extensas formaciones de tabaibal dulce.

Hábitat

La especie coloniza terrenos áridos y semiáridos, desde el nivel del mar hasta los 400-500 metros de altitud. Se desarrolla sobre suelos volcánicos o arenosos de escasa profundidad, en zonas de pluviometría muy reducida (menos de 200 mm anuales en muchas localidades). Forma comunidades vegetales características —los tabaibales dulces— que están protegidas como hábitat prioritario en el marco de la Red Natura 2000.

Usos tradicionales y etnobotánica

A diferencia de otras euforbia canarias, el látex de Euphorbia balsamifera tiene una toxicidad relativamente baja y, una vez procesado, ha sido utilizado tradicionalmente por los guanches y por las poblaciones rurales canarias como pegamento natural, en el tratamiento de heridas de animales y como incienso. Las hojas y ramas tiernas también se usaban como forraje de emergencia para el ganado caprino.

Cultivo

Exposición y sustrato

Euphorbia balsamifera requiere plena exposición solar y un sustrato de drenaje excelente. En cultivo en maceta se recomienda una mezcla de sustrato mineral (perlita, arena gruesa o gravas) en proporción mínima del 50 %. La planta es muy tolerante a los suelos pobres y a la salinidad moderada, lo que la hace apta para jardines costeros de clima mediterráneo o subtropical.

Riego y temperatura

El riego debe ser escaso: una vez por semana en verano y prácticamente nulo en invierno. Euphorbia balsamifera tolera heladas ligeras de hasta -3 °C en suelo seco, pero prefiere invernadas suaves por encima de 5 °C. En climas continentales es preferible cultivarla en invernadero o bajo resguardo durante los meses fríos.

Precauciones

Aunque menos tóxico que el de otras euforbia, el látex de Euphorbia balsamifera puede irritar la piel y las mucosas. Se recomienda usar guantes al manipular la planta y evitar el contacto con los ojos. En caso de ingestión accidental, consultar inmediatamente a un médico o al servicio de urgencias.