Rhipsalis es el género más diverso de cactus epífitos de la familia Cactaceae y el único con representantes nativos fuera del continente americano. Con unas 40 especies distribuidas principalmente en la Mata Atlántica brasileña, los rhipsalis son cactus sin espinas visibles, de tallos colgantes y articulados, perfectamente adaptados a la vida en los doseles de los bosques tropicales húmedos.
Clasificación y nomenclatura
Rhipsalis Gaertn. fue descrito por Joseph Gaertner en 1788, siendo uno de los géneros más antiguos de la familia. El nombre proviene del griego «rhips» (mimbre, zarza), en alusión a los tallos flexibles y colgantes. Pertenece a la tribu Rhipsalideae de la subfamilia Cactoideae. Las revisiones taxonómicas modernas han segregado de él géneros como Lepismium, Hatiora y Pfeiffera.
Descripción morfológica
Porte y dimensiones
Son plantas péndulas o colgantes, con tallos que pueden alcanzar 1–2 metros de longitud. Los tallos son articulados y pueden ser cilíndricos, alados, angulares o foliáceos, según la especie. Se fijan a árboles o sustrato rocoso mediante raíces adventicias.
Tallos y aréolas
Las aréolas son pequeñas y a menudo solo portadoras de finas cerdas o pelos, raramente espinas. La epidermis puede ser verde, glauca, purpúrea o rojiza según la especie y las condiciones de luz. Muchas especies presentan segmentos cilíndricos similares a algas o musgos, lo que dificulta su reconocimiento como cactus.
Flores
Las flores son pequeñas (0,5–1,5 cm), blancas, crema, rosadas o amarillentas, nacen a lo largo de los tallos y son discretas pero aparecen en gran número. Son nocturnas o de apertura breve, y en muchas especies ligeramente perfumadas.
Frutos
Los frutos son pequeñas bayas globosas, blancas, rosadas, rojas o negras, muy parecidas a las del muérdago. Son viscosas y se adhieren a las aves, facilitando la dispersión.
Distribución y hábitat
El centro de diversidad del género es la Mata Atlántica de Brasil (estados de Río de Janeiro, São Paulo, Minas Gerais). Algunas especies se extienden por toda América tropical y subtropical. Rhipsalis baccifera es la única especie de cactus con presencia nativa en el Viejo Mundo: crece en África ecuatorial, Madagascar y Sri Lanka, probablemente dispersada por aves migratorias en el pasado.
Principales especies
- Rhipsalis baccifera — la única especie de cactus nativa del Viejo Mundo; frutos blancos translúcidos.
- Rhipsalis cereuscula — tallos cilíndricos ramificados, aspecto coralino.
- Rhipsalis pilocarpa — tallos con cerdas visibles, flores blancas perfumadas.
- Rhipsalis paradoxa — tallos angulares en zigzag, muy decorativa.
- Rhipsalis mesembryanthemoides — segmentos pequeños y numerosos, aspecto esponjoso.
- Rhipsalis floccosa — frutos rosados llamativos, muy cultivada.
Cultivo
Clima y exposición
Los rhipsalis son plantas de interior o de exterior protegido en climas fríos. Prefieren luz brillante indirecta; el sol directo intenso puede quemar los tallos. En climas mediterráneos suaves, pueden vivir en exterior a la sombra todo el año.
Sustrato y riego
Sustrato rico en humus, esponjoso y bien drenado (mezcla de corteza de pino, perlita y compost). Riego más regular que otros cactus: mantener el sustrato ligeramente húmedo en primavera-verano; reducir en invierno sin llegar a la sequía absoluta. Alta humedad ambiental es beneficiosa.
Resistencia al frío
La mayoría tolera temperaturas mínimas de 5–8 °C. Algunas especies de mayor altitud pueden soportar brevemente 0 °C. No aptos para zonas con heladas regulares.
Conservación
La destrucción de la Mata Atlántica brasileña amenaza a muchas especies de rhipsalis. El género está incluido en el Apéndice II de CITES.