Opuntia — nopales y chumberas

Opuntia es el género más diverso y extendido de la familia Cactaceae. Con aproximadamente 350 especies aceptadas, distribuidas desde Canadá hasta el extremo sur de Argentina, los nopales y las chumberas son los cactus más reconocibles a nivel mundial. Su presencia en el Mediterráneo, África del Sur, Australia y otras regiones donde se han naturalizado los convierte también en uno de los grupos de plantas invasoras de mayor impacto ecológico.

Clasificación y nomenclatura

Opuntia Mill. fue descrito por Philip Miller en 1754. Pertenece a la subfamilia Opuntioideae, caracterizada por la presencia de gloquidios y hojas rudimentarias caducas. En el pasado se incluían en el género numerosas especies que la taxonomía moderna ha trasladado a géneros segregados como Cylindropuntia, Consolea, Nopalea o Brasiliopuntia. La especie tipo es Opuntia vulgaris Mill. (actualmente O. monacantha).

Descripción morfológica

Porte y dimensiones

Las opuntias adoptan porte arbustivo o arborescente, desde plantas rastreras de apenas 30 cm hasta árboles de más de 5 metros. Los tallos se dividen en segmentos aplanados denominados cladodios (pencas o palas), de forma oval, obovada o elíptica, que pueden medir entre 5 y 40 cm de longitud según la especie.

Tallos y aréolas

Cada cladodio presenta aréolas dispuestas en espiral, portadoras de gloquidios —pequeñas espinas en forma de anzuelo, fácilmente desprendibles y difíciles de extraer de la piel— y en muchas especies, también espinas de mayor tamaño. Las hojas reducidas, cilíndricas y caducas, son visibles en los brotes jóvenes.

Flores

Las flores son diurnas, de simetría radial, con numerosos tépalos de color amarillo, naranja, rojo o rosado. Se insertan directamente en el margen superior del cladodio. La polinización es entomófila, especialmente por abejas y abejorros.

Frutos

Los frutos, llamados tunas o higos chumbos, son bayas carnosas, piriformes, de tonalidad verde, amarilla, naranja, roja o purpúrea. Son comestibles y muy apreciados en México, el norte de África y el sur de España. Contienen numerosas semillas de testa dura.

Distribución y hábitat

El género Opuntia es originario de América, pero se ha naturalizado en todos los continentes habitados. En España es especialmente abundante en zonas costeras mediterráneas y en Canarias. Crece en terrenos pedregosos, laderas áridas, márgenes de caminos y zonas degradadas, desde el nivel del mar hasta más de 3 000 metros de altitud en los Andes.

Principales especies

Entre las especies más conocidas y cultivadas se encuentran:

  • Opuntia ficus-indica — higo chumbo o nopal de Castilla; principal especie frutal y forrajera.
  • Opuntia microdasys — nopal de orejas de conejo; popular como planta de interior.
  • Opuntia engelmannii — nopal de Texas; resistente al frío.
  • Opuntia humifusa — nopal rastrero; tolera heladas intensas.
  • Opuntia robusta — nopal tapón; cladodios grandes y circulares.
  • Opuntia santa-rita — nopal violeta; atractivo color púrpura en estrés hídrico.
  • Opuntia monacantha — especie sudamericana muy invasora fuera de su área.

Cultivo

Clima y exposición

La mayoría de las opuntias prefieren plena exposición solar. Son muy tolerantes al calor y a la sequía. Muchas especies soportan heladas moderadas (hasta −10 °C o incluso −15 °C en especies de zonas continentales de Norteamérica), aunque necesitan que el sustrato esté seco en invierno para evitar podredumbres.

Sustrato y riego

Requieren sustrato muy drenante, con escasa materia orgánica. El riego debe ser espaciado, especialmente en otoño e invierno. En verano pueden tolerar riegos más frecuentes si el drenaje es perfecto. Las plantas establecidas en jardín son prácticamente autosuficientes con la lluvia natural en climas mediterráneos.

Resistencia al frío

La resistencia al frío varía según la especie: desde las más tropicales (0 °C) hasta las más resistentes como O. humifusa o O. macrorhiza, que toleran −25 °C o más en condiciones de suelo seco.

Conservación

Aunque el género no presenta problemas globales de conservación, algunas especies insulares o de distribución muy restringida están amenazadas por la pérdida de hábitat. Paradójicamente, varias opuntias son objeto de control y erradicación en países donde se han convertido en invasoras. Todas las especies están incluidas en el Apéndice II de CITES.