Agave parryi

El Agave parryi Engelm. es uno de los agaves más resistentes al frío y uno de los más apreciados en los jardines de zonas continentales y montañosas de Europa. Originario de las regiones montañosas del suroeste de Estados Unidos (Arizona, Nuevo México) y el norte de México, este agave compacto y de color gris-azulado tolera heladas de gran intensidad, lo que lo convierte en una planta esencial para los jardines xéricos de cualquier latitud.

Descripción botánica

El Agave parryi forma rosetas densas y simétricas de 60-90 cm de diámetro, compuestas por 20-40 hojas ovadas y fuertemente cóncavas de color gris-azulado a gris plateado. Las hojas son relativamente cortas (20-40 cm) para la dimensión de la roseta, lo que le da una apariencia muy compacta y ordenada. Los márgenes llevan dientes robustos de color marrón rojizo, y la espina terminal es larga (2-4 cm) y muy resistente.

La floración produce un escapo de 3-5 metros de altura, ramificado en racimos de flores amarillas. Como en todos los agaves, la roseta muere después de florecer, pero la planta produce abundantes hijuelos basales que colonizan el espacio circundante.

Subespecies y variedades

El Agave parryi presenta una notable variación geográfica:

  • subsp. parryi: La más común; roseta gris-azulada de tamaño mediano.
  • subsp. truncata: Hojas más anchas y truncadas en el ápice; muy ornamental.
  • subsp. huachucensis: De las montañas Huachuca de Arizona; hojas más largas.
  • Agave parryi var. couesii: Forma más pequeña y compacta.

Resistencia al frío

La resistencia al frío del Agave parryi es excepcional para un agave:

  • subsp. parryi: Hasta -20°C o más en suelo seco
  • subsp. truncata: Hasta -15°C
  • subsp. huachucensis: Hasta -18°C

Esta resistencia lo convierte en el agave más apropiado para jardines del interior de Europa, incluyendo la Meseta castellana, el sur de Francia, Alemania y Suiza.

Cultivo

  • Sustrato: Muy bien drenado; en zonas lluviosas, plantar en ligero montículo o en suelo pedregoso.
  • Exposición: Pleno sol imprescindible.
  • Riego: Muy moderado; especialmente en invierno, evitar suelos húmedos que combinados con el frío pueden provocar pudrición.
  • Multiplicación: Por hijuelos basales; la multiplicación por semilla es lenta.